Afantasía y música

Firma invitada

¿Te gusta imaginar cosas? ¿Tienes facilidad para recordar aquel capítulo de tu vida tan significativo? ¿Visualizas imágenes mientras escuchas música o te retrotraen muy vívidamente a algún hecho? Lo más probable es que la respuesta a estas preguntas sea sí, aunque también existe la posibilidad de que la respuesta sea un rotundo no, que te pondrían en un porcentaje minoritario de población.

afantasía
Foto: RUPAM DUTTA / Unsplash

Las personas usamos imágenes visuales para comprender mejor nuestro entorno. Los esquemas mentales de los recuerdos, la visualización de los eventos que nos sucedieron en el pasado es habitual en la mayoría de la población. Sin embargo, existe un pequeño grupo de personas, entre un 2% y un 5% de la población (dependiendo de los estudios), que no son capaces de hacerlo, es decir, que los intentos de visualizar algún objeto o situación no conduce a ninguna experiencia sensorial del mismo. Se dice entonces que esas personas son afantásicas o bien que experimentan afantasía. Este término es definido en 2015 por Adam Zeman1 y sus colaboradores como una imaginación voluntaria reducida o ausente.

En experimentos donde se les insta a imaginar cosas, las personas afantásicas muestran una activación de un amplio conjunto de áreas cerebrales asociadas negativamente con la viveza de las imágenes, mientras que las personas con una alta visualización mental registran predominantemente activaciones cerebrales restringidas en las cortezas posteriores. Esto implica que existen datos neurocientíficos y fisiológicos que evidencian una capacidad deficiente de visualización de imágenes. Esta capacidad deficiente significa que hay personas que tienen serias dificultades si les pidiéramos que imaginaran el rostro de algún personaje famoso o algún edificio emblemático, aunque sí podrían reconocerlos. Una especie de ceguera mental imaginaria.

Esto puede implicar una respuesta emocional atenuada hacia ciertos estímulos, ya que la inducción de emociones está asociada a las imágenes visuales. Por ejemplo, hay respuestas emocionales de baja intensidad de las personas afantásicas con respecto a recuerdos, es decir, todo lo relacionado con la memoria episódica. En la música, la visualización de imágenes evocadas también intensifica la experiencia emocional, como han demostrado algunos estudios23. Esto podría implicar que los afantásicos pueden ver reducidas sus posibilidades de experimentar emociones con la música y, por lo tanto, afectar a su juicio estético. ¿El atractivo estético está condicionado por la visualización de imágenes? ¿Sienten menos placer las personas afantásicas al escuchar música? Esto podría llevar a un menor compromiso social y en su vida cotidiana de estas personas con la música. Estas cuestiones que pueden ser relevantes se las han planteado recientemente las investigadoras Sarah Hashim y sus colaboradoras4.

Afantasía y respuesta a la música

Para averiguar cómo afecta la afantasía a la percepción de la música realizaron dos encuestas. La primera de ellas se hizo para obtener una visión general de las diferencias de las respuestas afectivas y estéticas en dos tipos de oyentes, afantásicos y grupo control, mediante escalas Likert. A pesar de que la prevalencia de imágenes visuales y la viveza de esas imágenes fue significativamente mayor en el grupo control (no afantásicos), en los modelos que predicen el gusto por la música no se encontraron diferencias, aunque sí en los modelos de intensidad emocional sentida. Estos resultados revelan una correlación positiva entre la prevalencia de imágenes visuales, la viveza de esas imágenes y la intensidad emocional experimentada, pero que no afecta al gusto musical. Por lo tanto, las imágenes mentales puede que no sean determinantes en el gusto por la música, sino simplemente una ayuda. En la segunda encuesta, las investigadoras quisieron averiguar si la visualización atenuada característica de las personas afantásicas afecta a la capacidad para discriminar diferentes tipos de emociones que la música puede transmitir.

La conclusión es que tiene una incidencia nula, es decir, pueden discriminar perfectamente las emociones que transmite la música. Las autoras proponen ocho mecanismos5 asociados con las emociones inducidas por la música, de los cuales la visualización de imágenes es uno de ellos. Al comparar el grupo afantásico con el grupo control vieron en qué medida actúan los otros mecanismos que no usan la capacidad de visualización. Con esto se puede obtener información sobre las funciones que tiene para los oyentes la música, incluyendo factores relacionados con experiencias cotidianas emocionales (el estrés, la ansiedad) o usos de la música relacionados con la regulación cognitiva, el sueño o el recuerdo. Para lo que menos usan la música las personas afantásicas es para recordar eventos o personas, derivado de su défcit que les ocasiona dificultades para revivir recuerdos, aunque también para simular el futuro.

En resumen, las personas afantásicas pueden experimentar placer con la música, a pesar de que la falta de visualización de imágenes atenúa las emociones inducidas. La condición de no poder crear imágenes en la mente afecta a la forma en que se usa y se experimenta la música, sin embargo, no es una condición que impida el gusto y disfrute. De hecho, en estudios futuros puede que exista la posibilidad de que la música arroje más datos sobre este tipo de condición gracias a las respuestas emocionales. Una vez más la música demuestra que puede aportar datos relevantes para otras disciplinas del conocimiento, así como su transversalidad emocional, tanto en personas que pueden imaginar como en otras que tan solo pueden reconocer.

Referencias y notas:

1 Zeman, Adam, Michaela Dewar, and Sergio Della Sala (2015) Lives without imagery–Congenital aphantasia. Cortex doi: 10.1016/j.cortex.2015.05.019

2 Hashim, Sarah, Lauren Stewart, and Mats B. Küssner (2020) Saccadic eye-movements suppress visual mental imagery and partly reduce emotional response during music listening Music & Science doi: 10.1177/2059204320959580

3 Hashim, Sarah, et al. (2023) Music listening evokes story-like visual imagery with both idiosyncratic and shared content Plos one doi: 10.1371/journal.pone.0293412

4 Hashim, Sarah, et al. (2024) The Experience of Music in Aphantasia: Emotion, Reward, and Everyday Functions. Music & Science doi: 10.1177/20592043231216259

5 Los ocho mecanismos son: visualización de imágenes, reflejo del tronco encefálico, arrastre rítmico, condicionamiento evaluativo, contagio emocional, memoria episódica, expectativa musical y juicio estético.

Sobre el autor: José Manuel González Gamarro es profesor de guitarra e investigador para la Asociación para el Estudio de la Guitarra del Real Conservatorio Superior de Música “Victoria Eugenia” de Granada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *