Ritmos musicales básicos desde la biología, la matemática, la física y la tecnología

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Ritmos musicales básicos desde la biología, la matemática, la física y la tecnología

Nuestro pulso mide el transcurso del tiempo y todos los ritmos musicales provienen del pulso. En teoría musical se describen los ritmos utilizando fracciones numéricas que nos permiten contar pulsos, pero la expresión musical requiere poder establecer énfasis diferentes a los distintos cuantos de tiempo existentes dentro de un ritmo. Por ello algunas fracciones numéricas reducibles en aritmética elemental, en música realmente son irreducibles.

Los compases binarios simples

La mayoría de los animales tenemos simetría bilateral y disponemos de un número par de extremidades a través de las cuales nos podemos desplazar. Las personas somos bípedas y cuando danzamos al ritmo de cierta música, casi siempre nos balanceamos de izquierda a derecha. Por eso la gran mayoría de las piezas musicales que se componen se basan en un sencillo compás binario. Sepamos o no teoría musical, podemos escuchar una frase musical y si de forma natural nos movemos alternativamente de izquierda a derecha -como un péndulo- podemos deducir que el compás será binario.

Aunque muchas canciones populares no se escriben en un pentagrama, es muy probable que para transcribirlas deberíamos usar un compás 4/4, también llamado compás común o compás de compasillo. Otros compases muy parecidos son el 2/4 o el 2/2, también llamado compás común partido. Todos estos ritmos binarios los podemos conocer al darnos cuenta de que marcamos el ritmo de la música como bípedos, de izquierda a derecha, parecido a un péndulo o un reloj: tic-tac.

Ritmos musicales básicos
Movimiento pendular tic-tac que marca los ritmos binarios simples (compás común 4/4 o 2/4, entre otros).

Los compases ternarios simples

Aunque somos animales bípedos, existen fragmentos musicales con ritmo que da lugar a danza más especial para nuestro número par de extremidades. ¿Por qué el ritmo de vals es tan especial? Simplemente porque es un compás ternario, y 3 no es par. Ello nos hace movernos de forma muy singular.

El ritmo ternario más sencillo es el compás de 3/4, que es un compás ternario simple muy empleado. Estas músicas no se basan en nuestro ordinario desplazamiento pendular, sino que escuchando estos ritmos ternarios más parece que nos movemos sobre ruedas. Si imaginamos una rueda de bicicleta de tres radios, como las modernas de fibra de carbono, y marcamos un radio en rojo, a cada vuelta completa contamos el paso de los tres radios con énfasis en el rojo: um-pa-pa.

Ritmos musicales básicos
Rueda de bicicleta de tres radios girando y marcando un radio rojo: um-pa-pa (compás ternario simple 3/4).

Los compases binarios compuestos

Los ritmos musicales compuestos se producen superponiendo los compases simples. El más abundante de los compuestos es el compás de 6/8. Podemos considerar que la fracción numérica 6/8 es reducible a 3/4 en aritmética, de modo que ambos compases serán el mismo, pero resulta que esto no es así. Realmente 6/8 es un compás binario compuesto, y no un compás ternario simple como el 3/4.

El compás de 6/8 se ilustra mediante la superposición de una rueda giratoria de tres radios um-pa-pa que cuelga de un péndulo tic-tac. La rueda, en la posición izquierda del péndulo, gira: tic-pa-pa y en la posición derecha del péndulo vuelve a girar: tac-pa-pa. Globalmente este compás binario (con subdivisión ternaria) marca tic-pa-pa—tac-pa-pa.

Ritmos musicales básicos
Movimiento pendular compuesto con una rueda de bicicleta de tres radios girando y marcando un radio rojo: tic-pa-pa—tac-pa-pa (compás binario compuesto 6/8).

Los compases irregulares

Los compases irregulares no se producen superponiendo los compases simples, sino más bien agregándolos o mezclándolos unos tras otros. Las mezclas irregulares pueden ser un desastre o algo extraordinario, como ocurre muchas veces en tecnología. Si, por ejemplo, agregamos un compás binario compuesto 6/8 y un compás simple binario 2/4 podemos generar un compás irregular como el 5/4. Esto puede sonar raro o artificial, pero cuando a Lalo Schifrin le encargaron la banda sonora para la famosa serie Mission: Impossible, optó por marcar en código Morse las iniciales MI (–..) y utilizar un compás irregular lanzando el mensaje pendular largo de dos rayas (–) más el mensaje pendular corto de dos puntos (..), en modo ostinato. Solo esta obra y su patrón rítmico le permitió al compositor pasar a la historia de la música.

Ritmos musicales básicos
Código Morse de las iniciales de Mission: Impossible y ritmo irregular 5/4 de la banda sonora, remedando el mensaje MI continuamente.

Ritmos encantadores: el Vals y la Barcarola

Mostraremos para terminar algunos ejemplos ilustrativos de ritmos encantadores. Muchos de los ritmos musicales más básicos que hemos descrito nos aportan un je ne sais quoi que nos resultan irresistibles. Cierto es que la mayoría de las melodías o canciones que conocemos son binarias simples, pero el primer ritmo ternario 3/4 es mucho más especial. Así, el vals de la suite Masquerade de Arám Khachaturián, que nos hace viajar sobre ruedas (o en este caso, sobre patines) es un buen ejemplo:

Un compás binario compuesto 6/8, que nos hace mecernos en una barca, como la famosa Barcarola de Los Cuentos de Hoffmann de Jacques Offenbach, nos resulta tan atractiva que, aunque usted no sepa de qué obra estamos hablando, la habrá escuchado muchas veces, quizás en bandas sonoras, sintonías o en anuncios. La publicidad sabe que este ritmo es humanamente inolvidable:

Sobre el autor: Victor Etxebarria Ecenarro está diplomado como lutier por el Conservatorio Juan Crisóstomo de Arriaga (Bilbao) y es Catedrático de Ingeniería de Sistemas y Automática en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)

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