El dilema moral de elevar especies

Naukas

En las próximas décadas la humanidad posiblemente desarrollará una serie de tecnologías, tales como implantes o ingeniería genética que nos otorgarán la posibilidad de aumentar nuestras capacidades cognitivas. Tal posibilidad abre el dilema moral de tales mejoras en el ser humano. Pero también abre otro incluso más polémico, la ‘elevación biológica’, el aumento de las capacidades cognitivas de aquellas especies cuyo intelecto se aproxima más a la del ser humano, hasta un nivel que iguale las nuestras.

4Hacer tal cosa viene como continuación de una tendencia de ampliar el circulo moral a otras especies, de tales tendencias son un ejemplo, el Proyecto Gran Simio, o el Non-Human Rights Proyect.

Ciertos animales como los simios, cetáceos, elefantes (e incluso alguna especie de loro y cuervo), muestran unas capacidades cognitivas que tradicionalmente se han considerado exclusivas del ser humano, tales como la conciencia de sí mismo, conciencia de la muerte o la empatía,

El Non-Human Rights Proyect, pretende que por tales características estos animales pasen a tener el estatus legal de persona. Hablaríamos por lo tanto de estos animales como personas no humanas y que por lo tanto gozarían de ciertos derechos propios de las personas, como el derecho a la libertad y a la integridad física.

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No estaríamos hablando de dar derechos humanos a estos animales, simplemente un reducido número de derechos como ‘personas’. Es típico hablar en estos casos de responsabilidades asociadas a esos derechos, pero recordemos que dentro de nuestra sociedad los niños gozan de los derechos de los adultos pero sin sus mismas responsabilidades.

Se suele decir que vivimos en el mejor de los tiempos, y que en contra de los mitos, el pasado fue realmente peor. Vivíamos a la intemperie, sufriendo enfermedades, frío, hambre y depredación. Podríamos decir que nuestro hábitat natural es la sabana o una cueva, pero pocos de nosotros cambiaríamos nuestro modo de vida actual por eso.

¿No seria en cierta medida algo cínico pretender que nuestra especie es la única que puede disfrutar de unas condiciones mejores que la de su entorno original?

¿Acaso no merecen otras especies disfrutar de esos beneficios que ha traído el desarrollo tecnológico a la humanidad?, ¿Acaso no pueden disfrutar a nivel intelectual de las matemáticas, la física, filosofía, la literatura o el arte? Ese pensamiento nos llevaría más allá de lo planteado anteriormente sobre dar ciertos derechos, nos haría pensar en que quizás tendríamos la obligación moral de ‘elevar’ esas especies.

En la actualidad, ya estamos realizando un tipo de elevación con algunas de estas especies, una elevación cultural, enseñando el idioma de los signos e incluso facilitándoles tabletas para su entretenimiento.

¿Pero porque limitarnos a esto? En las próximas décadas nos encontraremos con la posibilidad de pasar de una simple elevación cultural a una biológica. Es más, si nos planteamos tratarles como personas no humanas y limitarnos a elevación cultural, podría considerarse como impedir que un niño se transforme en un adulto, condenando a estas especies a un estado de dependencia y de limitación de su potencial.

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El concepto de elevación biológica aparece varias veces en la literatura de ciencia-ficción, ejemplos importantes a mencionar son el ‘Origen del planeta de los simios’ en la cual al experimentar con un fármaco contra el alzheimer en simios accidentalmente se aumenta la inteligencia de estos.

O la saga ‘Uplift Universe’ de Davin Brin, una space opera donde un montón de especies extraterrestres ha sido elevada biologicamente por otras y en la que delfines y chimpancés han sido elevados por la humanidad.

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Independientemente de que en la condición actual se otorgue ese estatus a estas especies, parece más claro que llegado el momento, cuando existan estas tecnologías para realizar el salto cognitivo en algunos ejemplares, el no reconocer la condición de persona en estas especies cuya inteligencia ha sido aumentada hasta nivel humano podría acabar en situaciones de abuso hacia estos(caso del Origen del planeta de los simios).

Podría darse el caso de una prohibición de elevar especies, pero ¿y si es precisamente experimentando con esas especies antes que en humanos cuando damos ese salto? Ademas es imposible tal prohibición total a nivel mundial.

También nos encontraríamos con otro dilema, si damos ese estatus previamente a esos animales, no sería esa misma condición la que impediría realizar las modificaciones pertinentes para hacerlos transcender? Después de todo ¿como podríamos saber sin consentimiento que esa modificación no daña su integridad personal? ¿Que sería de los ensayos fracasados en los que se provocaría sufrimiento?

No tendríamos que llegar al extremo de hacer transcender a una especie completa, podríamos hacerlos solo con algunos ‘individuos’ que harían de representantes de su especie, y podrían decirnos si tal metamorfosis les ha resultado positiva o si realmente se sienten desgraciados, y a la vez podrían defender la situación de sus parientes, ya que precisamente muchas de estas especies se encuentran en peligro.

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Dejando ya la cuestión de los dilemas éticos, de hacerlo nuestra civilización ganaría el tener el punto de vista de unas mentes muy diferentes a las nuestras, nos podrían dar una perspectiva nueva a campos de la ciencia como la física, matemáticas o a otros campos como la literatura o el arte, y sería un futuro en el que el destino de la Tierra no caería únicamente en nuestra especie, sería un futuro en el que exploraremos en cosmos como una civilización de varias especies.

Este post ha sido realizado por Gaizka Ortiz de Urbina Lopez (@Orillacosmica) y es una colaboración de Naukas con la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.

6 comentarios

  • Avatar de tu anciana abuela

    Interesante artículo.

    Quizá la única obligación de los las personas humanas respecto a las otras personas sería dejarles en paz para que vivan como les de la gana.

    Meternos en su vida y hacerles disfrutar de la música, las matemáticas o Facebook, me parece una ingerencia inadmisible.

    Desde tiempos inmemoriales los conquistadores han despreciando la cultura de los conquistados, metiéndoles a cucharadas su religión, organización social, idioma, gustos artísticos, gastronómicos, etc.

    Sabemos que en gran número de ocasiones este comportamiento ha resultado en la degradación, si no extinción, no solo de las culturas aborígenes, sino de los propios indígenas.

    Habría, pues, que tenener cuidado de no volver a cometer el mismo error, en nombre de un bienintencionado humanismo.

  • Avatar de Gaizka

    La diferencia es que transformar a unos individuos de una especie de esta manera no afectaría negativamente al resto de su especie. Unos chimpancés inteligentes en nuestra sociedad no alterarían la vida de aquellos que viven en la selva africana. Es más podrían defenderles

  • Avatar de JOSE MANUEL

    Parte usted de la base de que lo que le ofrecemos a esas especies es mejor que lo que ya poseen. Y en que se basa para decir eso. ¿Cree que un gorila sería más feliz si gozara de nuestros adelantos? Sinceramente me parece un planteamiento muy anacrónico. Nos pasa con nuestra propia especie. Tendemos a pensar que los indios del Amazonas, por poner un ejemplo, serían más felices con un ipad. O incluso que los Polacos alucinarían si pusieran el pulpo en su dieta. Pues mire usted. No necesariamente.

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