Experimentación animal (II)

Experientia docet

Experimentación animal (I)

Los animales se emplearon en un número cada vez mayor durante el siglo XIX en investigación médica y fisiológica. François Magendie fue un ejemplo representativo de una generación de científicos franceses que estableció la experimentación sistemática en animales como la característica definitoria de la investigación en fisiología.

La leçon de Claude Bernard (1889) por Léon Augustin Lhermitte (1844-1925)

Claude Bernard, muy influido por Magendie, fue quien confirmaría que era el laboratorio y no la clínica o la mesa de disección el lugar principal para aprender sobre el cuerpo, tanto animal como humano, y sus funciones. El Introduction à l’étude de la médecine expérimentale (1865) de Bernard fue un manifiesto a favor de la fisiología experimental así como una defensa de la misma frente al creciente movimiento antivivisección.

El Reino Unido fue el primer país que aprobó una ley para la protección animal en 1822, y la Society for the Prevention of Cruelty to Animals (Asociación para la prevención de la crueldad hacia los animales) se fundaría dos años después. El movimiento antivivisección empieza a aparecer en los años cuarenta del siglo como reacción ante las prácticas de un investigador concreto, Marshall Hall, uno de los pocos investigadores británicos que experimentaba con animales siguiendo el modelo francés.

La introducción de la anestesia también en los años cuarenta habría eliminado muchas de las objeciones si se hubiese usado universalmente, pero la investigación neurológica se encontraba con la dificultad de que su uso habría anulado o, al menos, desvirtuado los resultados, con lo que el debate sobre si los animales (y diferentes “clases” de humanos) eran capaces de sentir dolor continuó.

Frances Power Cobbe
Frances Power Cobbe

La internacionalización del movimiento antivivisección comenzó en los años sesenta y se puede personalizar en las protestas de Frances Power Cobbe contra los experimentos que se llevaban a cabo en Francia e Italia; con todo en la década siguiente muchos investigadores británicos usaban el modelo francés. Cobbe y su círculo, que contaba con el apoyo de la reina Victoria, publicaron muchos artículos y cartas en la prensa popular. En 1876 la agitación provocada por el grupo de Cobbe llevó a la presentación de una propuesta de ley en el parlamento para restringir la experimentación con animales; después de muchas enmiendas terminó aprobándose como la Cruelty to Animals Act de 1876, el primer intento de un gobierno nacional de regular la experimentación animal. Si bien los científicos conservaban el control regulatorio, esta ley fue un importante primer paso.

Al mismo tiempo en otros países los experimentadores usaban la experimentación con animales para elaborar conceptos fundamentales de la teoría microbiana de la enfermedad y comenzar el desarrollo de vacunas y terapias. Estas actividades llamaron mucho menos la atención del movimiento antivivisección.

Robert Koch publicaba la primera prueba sólida de la teoría microbiana de la enfermedad en 1877: usando ampliamente la experimentación con animales, especialmente ovejas y vacas, pero también conejos y ratones, Koch demostró que el bacilo del carbunco (ántrax), que él había observado en el microscopio, era el causante de la enfermedad.

Pasteur_rabbits

Koch estableció unos “postulados” en 1878 sobre como había que proceder en la investigación bacteriológica. Establecía en ellos que en primer lugar que el microorganismo sospechoso de ser el causante de la enfermedad tenía que encontrarse en cada caso de la enfermedad (lo que podía incluir su cultivo en un animal experimental); que el microorganismo tenía que ser aislado y cultivado fuera del animal; y que este cultivo tenía que introducirse en un animal sano para comprobar que enfermaba. Solo si el organismo se recuperaba entonces del animal enfermo podía identificarse como la causa de la enfermedad.

No pasaría mucho tiempo hasta que los postulados de Koch demostrasen sus puntos débiles. Louis Pasteur desarrolló una vacuna contra la rabia animal en 1885. Como hay sabemos, la rabia está causada por un virus, invisibles para los microscopios de la época, con lo que los postulados de Koch no podían aplicarse. Con todo, la efectividad de la vacuna apoyaría de forma significativa la teoría microbiana de la enfermedad y con ella la necesidad de la experimentación animal.

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En la serie Apparatus buscamos el origen y la evolución de instrumentos y técnicas que han marcado hitos en la historia de la ciencia.

Sobre el autor: César Tomé López es divulgador científico y editor de Mapping Ignorance

1 comentario

  • […] la parte ética hay prácticas científicas abiertas al debate filosófico informado, como la Experimentación animal. Incluso es innegable la influencia en el desarrollo de la ciencia de las consideraciones […]

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