#Naukas14: La fragilidad del progreso

El progreso no es algo “normal” e inevitable. De hecho, la mayor parte del tiempo los humanos no han percibido que cambiase nada significativo en sus vidas. Tanto es así que el progreso, no solo puede detenerse, también revertirse. Ya ha pasado. Mauricio José Schwarz nos lo cuenta.

La fragilidad del progreso

Edición realizada por César Tomé López a partir de materiales suministrados por eitb.eus

2 Comentarios

Deja un comentario

Abilio CaetanoAbilio Caetano

Efectivamente el progreso nos ha dado muchas comodidades y avances en el conocimiento, pero no es baladí la enorme cantidad de contraindicaciones que nos aporta. Consideremos tan solo el alto riesgo que estamos sufriendo por el cambio climático o el riesgo de guerra nuclear, o la gran complejidad de la vida química actual, ya que cuanto más compleja sea la vida, más arriesgada será (por los innumerables fallos, intereses o fanatismos que se pueden producir).
Pero sobretodo el mayor peligro es que no sabemos conducir el progreso, ya que nos hacemos esclavos de lo que el Progreso nos presenta y luego no hay manera de dar marcha atrás. P.e., a ver quien es capaz de decir que hay que eliminar los móviles, pues el 10 % de la población mundial muere por exceso de radiaciones cancerígenas (esto no está probado, pero si se confirmara, seguiríamos igual), pues preferimos aceptar esa factura, así como las muertes por accidentes de vehículos, antes que dar marcha atrás.
Son los daños colaterales del progreso. Y si no sabemos controlarlo y si cada vez es más arriesgado… la conclusión evidente es que el progreso acabará con nosotros…?
Saludos. Abuelo pensador.

Manuel López RosasManuel López Rosas

Así que mirar a nuestro alrededor y mirar a nosotros mismos.

Considerar el progreso que resulta de asumir las aplicaciones del conocimiento disponible, y mantenernos atentos a los resultados inesperados ( o emergentes) que resulten de esas acciones, desde el crecimiento “exitoso” de la población mundial, hasta la identificación de pandemias y desequilibrios de consecuencias inesperadas.

Y además asumir que todo esto es resultado de acciones y omisiones y de la fallida, o limitada, o equívoca forma de conciencia que hemos logrado ejercer.

Gracias Mauricio José Schwarz, gracias Cuadernos de Cultura Científica: son diez minutos de una importantísima exposición.

Deja un comentario

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>