Los habitantes de la Tierra, esos grandes desconocidos

Fronteras

diversity-map-140529
Biodiversidad de aves en América Centro y Sur. Curiosamente el número de especies conocidas se corresponde con las zonas más densamente habitadas por el hombre. Según este mapa en el Amazonas no habría biodiversidad apenas, salvo en la zona del río más habitada, lo que no parece razonable.

Se dice que en torno al 90% de las especies que habitan las Tierra aún están por descubrir e incluso que gran parte de las mismas desaparecerán antes, incluso, de que se haya tenido constancia de ellas.

Lo cierto es que la gran mayoría se encuentran en lugares poco explorados o difícilmente accesibles para el ser humano, como por ejemplo los fondos oceánicos, aunque repartidos a los largo del planeta existen zonas donde es más fácil encontrar especies desconocidas, son los denominados como “hotspots” o puntos calientes de biodiversidad.

Se trata de lugares muy concretos, especialmente amenazados y donde realmente la cantidad de especies que hay es muchísimo mayor que en cualquier otro sitio ya que las especies no se reparten por igual en todas las partes del mundo y es en esos puntos calientes donde uno tiene mayor posibilidad de encontrar nuevas especies.

Entre esos lugares se encuentran las zonas submarinas o Nueva Zelanda, así como por ejemplo algunas áreas del Caribe, lugares en la selva del Amazonas, Madagascar, algunos puntos del Himalaya o la franja Mediterránea.

Si están interesados en dedicarse al descubrimiento de seres vivos, los expertos aseguran que el truco está en ir buscando un bicho muy pequeño, que vive bajo el agua en un lugar selvático o, posiblemente, oceánico ya que son zonas muy inaccesibles y, por tanto, donde más nuevos animales quedan por describir.

Siguiendo estos inputs, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que cualquiera que tenga la oportunidad de trasladarse hasta las fosas oceánicas contará con la certeza de que prácticamente todo lo que se encuentra a su alrededor va a ser desconocido.

Ahora bien, aunque visto así el proceso de descubrimiento de nuevas especies pueda parecer sencillo, se trata de un proceso muy laborioso y el cual requiere de mucho tiempo y dedicación.

En primer lugar hay que capturar ejemplares. Esto se puede hacer de dos modos: el mismo científico se desplaza a un “hotspot” o espera a que otros le hagan llegar los animales a su laboratorio. Una vez se tienen los ejemplares comienza el trabajo de laboratorio. Hay que comparar esas especies con otras que ya se conocen y determinar que esos animales aún no han sido descritos. Para ello se deben consultar libros, enciclopedias, artículos científicos, etc.

Cuando se sospecha de que se está ante una nueva especie, el científico debe describirla mediante fotografías, dibujos, siendo explícito en su morfología y se le adjudica un nombre que no haya sido utilizado hasta la fecha. Posteriormente se escribe un artículo y se manda a una revista científica donde el editor lo manda a los mejores expertos que puede encontrar para que revisen el manuscrito y, si esos expertos son convencidos mediante los argumentos que se presentan en el trabajo, aceptan que es una nueva especie y el artículo es publicado. A partir de ese momento nace una nueva especie.

Por supuesto si el esfuerzo tiene su recompensa, el día que uno llega a la conclusión de que tiene ante sí una nueva especie, la sensación de ser la primera persona que ve ese animal debe ser indescriptible.

Y siguiendo ese proceso, cada año taxónomos de todo el mundo descubren cerca de 20.000 especies de entre las que un comité internacional de investigadores destaca diez, con el objetivo de concienciar sobre la importancia de seguir conociendo y así proteger la incalculable biodiversidad que nos rodea y de la que sabemos con certeza que sólo conocemos una pequeña parte. Este año, entre las elegidas se encuentra un mono que vivió en España hace casi 12 millones de años.

La lista se da a conocer cada 23 de mayo, coincidiendo con el aniversario de Carlos Linneo, científico sueco del siglo XVIII considerado como el padre de la taxonomía moderna. Las imágenes de las nuevas especies se expondrán en el Museo Nacional de Ciencias Naturales.

1. P.osopaddington dorsal image

Phytotelmatrichis osopaddington

Este diminuto escarabajo de aproximadamente un milímetro vive en pequeños receptáculos de agua que se crean en las base de las bromelias. En concreto, esta nueva especie se ha encontrado en plantas emparentadas con el jengibre y los plátanos.

La mayoría de los escarabajos vive en el suelo del bosque donde se alimentan de materiales en descomposición y, de momento, se desconoce cómo Phytotelmatrichis osopaddington logra alimentase en un hábitat tan ajeno a los escarabajos.

Pdewysea_onlineImage

Phyllopteryx dewysea

Llama la atención que un caballito de mar tan llamativo que vive en aguas costeras poco profundas haya pasado desapercibido hasta ahora. Se trata de un caballito de mar que no llega a los 3 cm de longitud pero que es de color rojo rubí con líneas verticales rojas y marcas de luz en su hocico. Su descubrimiento pone de manifiesto lo poco que todavía sabemos de la fauna marina.

Lasiognathus dinema

Lasiognathus dinema

Si esto fuera un concurso para encontrar a la especie más fea, Lasiognathus dinema tendría todas las papeletas para ganarlo. Como el resto de especies de rape, tiene un órgano que proyecta por encima de la cabeza como si de una caña de pescar se tratara, pero en este caso es bioluminiscente. Vive en las profundidades del océano y se cree que utiliza este órgano luminoso para atraer a sus presas.

3. Iuiuniscus iuiuensis

Luiuniscus iuiuensis

Esta cochinilla anfibia ciega y despigmentada puede dar al orden de los isópodos los 15 minutos de fama que estaban esperando. La nueva especie tiene placas cónicas en la base de sus patas que le dan un aspecto espinoso y un comportamiento peculiar: para mudar su exoesqueleto se construye refugios esféricos de barro.

De momento solo se la ha encontrado en una cueva de Brasil, cuyas cámaras interiores se inundan durante la época de lluvias a través de su única entrada en la parte inferior de un sumidero. Esta área de distribución tan restringida la hacen especialmente vulnerable.

1. Drosera magnifica in habitat_5_photo by Paulo Gonella

Drosera magnifica

Facebook sirve para mucho más que estar en contacto con amigos y conocidos, así lo demuestra el descubrimiento de esta planta carnívora de la que se tuvo noticia gracias a las fotos publicadas en la red social.

Drosera o Rocío de sol es el género más numeroso de plantas carnívoras y esta especie es la más grande descubierta en América. Aunque es muy abundante localmente, solo está presente en la cumbre de una montaña y ya ha sido declarada en peligro crítico de extinción.

Igual que otras especies del género segrega una mucosidad espesa con aspecto de rocío que atrae a los insectos a la superficie de sus hojas que compensan la falta de minerales de los suelos en los que crece.

2. Homo naledi skull. John Hawks-Wits University

Homo naledi

El yacimiento donde se encontraron los restos fósiles de esta especie del género Homocontiene al menos 15 individuos diferentes, la mayor agrupación de restos de una sola especie de homínido descubierto en África. Además de características propias, este nuevo homínido es una mezcla de los de Australopithecuscon otras especies de Homo.

Tiene un cráneo y una parte superior que se parece a nuestros ancestros que vivieron hace entre dos y cuatro millones de años pero sus manos y pies se parecen a los humanos modernos. Una vez que se pueda determinar la edad exacta de los restos se conocerán más detalles de sus implicaciones para la historia de nuestro género.

2. Flower of Sirdavidia solannona Annonaceae_gen_nov_Gabon_Mt-Cristal_Nov2013_122

Sirdavidia solannona

Aunque sus flores se parecen a las de los tomates y patatas, pertenece a una familia diferente. Se está estudiando si las abejas provocan la dispersión de su polen por los ultrasonidos producidos por las vibraciones de sus alas.

Ha sido descubierta en una de las áreas más estudiadas de Gabón y es también la única representante del géneroSirdavidiay su pariente más cercano vive en Tanzania, a 3.000 kilómetros, al otro lado del continente africano.

2 Umma gumma_male_JK

Umma gumma

Esta es solo una de las 60 especies de libélulas y caballitos del diablo descubiertos en África y descritas en una misma publicación. Y es que en 2015 se ha dado un gran paso en el conocimiento de los odonatos, uno de los órdenes de insectos más conocidos.

La mayor parte de las nuevas especies son muy coloridas y tan diferentes entre sí que basta una fotografía para diferenciarlas. Este delicado caballito del diablo tiene un nombre que, combinado con el de su género, coincide con del disco Ummagumma que Pink Floyd grabó en 1969 y que en el argot de la ciudad de Cambridge, significa también hacer el amor.

1_eastern_santa_cruz_tortoise

Chelonoidis donfaustoi

Ningún animal se asocia de forma más inmediata con la evolución de Darwin como las tortugas gigantes de las Galápagos. Esta vez han sido los análisis genéticos los que han determinado la existencia de dos especies diferentes en la isla de Santa Cruz.

Lo que hasta ahora se consideraba que eran pequeñas diferencias entre las poblaciones de las tortugas orientales y occidentales de la isla han resultado ser, tras un cuidado estudio de los datos genéticos, las características de Chelonoidis donfaustoi, una especie distinta y nueva para la ciencia que tan solo cuenta con 250 individuos.

1. Pliobates cataloniae

Pliobates cataloniae

Laia era un mono hembra, de cuerpo pequeño que vivió hace 11,6 millones de años en lo que hoy es España. Vivió antes de que los linajes de los humanos y los grandes simios se distanciaran del de los gibones y, desde su localización en Cataluña, su descubrimiento plantea la posibilidad de que los primeros humanos podrían haber estado más estrechamente relacionados con los gibones que los grandes simios. Según las estimaciones, pesaba entre 4 a 5 kg de peso, lo que sugiere una altura de alrededor de 45 cm.

Sobre la autora: Maria José Moreno (@mariajo_moreno) es periodista

1 comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *