Un lago rojizo entre volcanes y fracturas

Fronteras

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Un lago rojizo entre volcanes y fracturas

Al norte de Tanzania, muy próximo a la frontera con Kenia, se encuentra un cuerpo de agua continental muy particular y único en el mundo, el lago Natrón. La primera cosa que nos llama la atención al ver una fotografía de satélite del mismo, son los colores rojizos de sus aguas. Poniéndome un poco poética, es como si la tierra tuviese una herida de la que brotase sangre. Y, aunque parezca una exageración, este símil tampoco está muy lejos de la realidad, así que os voy a explicar por qué.

Natrón
Imagen de satélite del lago Natrón (Tanzania), donde destaca el característico color rojizo del agua. Fuente: NASA / Wikimedia Commons

Con entre 20 y 60 km de longitud y menos de 3 m de profundidad, este lago está alimentado por la rama sur del rio Ewaso Ng’iro, procedente de Kenia, que nace en unos manantiales termales, es decir, unas fuentes de aguas calientes muy ricas en minerales. Así, el agua del lago Natrón se caracteriza por alcanzar temperaturas superiores a los 40ºC, ser muy salina y muy básica, con un pH superior a 10.

En esta zona del noroeste africano domina un clima muy árido y cálido, que produce una gran evaporación del agua superficial. Esto genera que el lago se convierta en una enorme salmuera en la que precipitan sales minerales continuamente, tanto en los márgenes del lago como en la superficie del agua como una fina costra. Y el principal mineral precipitado es el natrón, un tipo de carbonato de sodio (Na2CO3·10H2O) que le otorga el nombre al cuerpo de agua.

Es estas aguas viven unos microorganismos muy particulares: extremófilos halófilos, que son los que tienen afinidad por entornos salinos, y cianobacterias en simbiosis con algas rojas que les facilitan realizar la fotosíntesis. Sí, como estáis pensando, estas bacterias, al morir y acumularse en los márgenes y el fondo del lago, son las que aportan esos colores rojizos y anaranjados al agua. Incluso, les dan tonalidades rosadas a algunas costras salinas.

Como os podéis imaginar, todas estas particularidades son fruto de la Geología del lugar. El lago Natrón se encuentra en el gran Valle del Rift africano. Un rift es una enorme fractura de la corteza terrestre debida a la separación de dos placas tectónicas. En este caso, la placa Africana se está partiendo en la placa Nubia, al oeste, y en la placa Somalí, al este.

Esquema geológico de la localización del gran Valle del Rift africano, que actúa como límite entre las placas tectónicas Nubia y Somalí. Los triángulos representan los volcanes activos asociados a los límites de las placas tectónicas. Imagen modificada de un original del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS)

Este rift comienza en el límite entre la placa Africana y la placa Arábiga y se extiende hacia el sur del continente africano, abriéndose como si fuese una cremallera, casi literalmente. Y es que, cuando se produce la separación de dos placas, la corteza terrestre se estira, lo que provoca fracturas del terreno y el movimiento casi vertical de los bloques de materiales que quedan comprendidos entre las mismas. Así, a los bloques que se elevan los llamamos horst, mientras que los bloques hundidos se denominan graben.

Natrón
A) Esquema idealizado de formación de una secuencia de horst y graben, según la dirección de separación de las placas tectónicas (señalada con las flechas rosas). Imagen modificada de un original del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) B) Escarpes del gran Valle del Rift africano en Kenia, donde se señalan los horst (H) del fondo y el graben (G) en primer plano. Imagen modificada a partir de la fotografía original de Brian A. Vikander / West Light / Encyclopedia Britannica / fair use.

El estiramiento tectónico también produce un adelgazamiento de la corteza terrestre, favoreciendo el ascenso hacia la superficie del material caliente del manto. Al subir, este material pierde presión, por lo que puede fundirse de manera parcial, generando cámaras magmáticas localizadas a poca profundidad. Así, el proceso termina con la formación de diversos volcanes activos a lo largo del valle del rift.

Uno de estos volcanes es el Oldoinyo Lengai, o “la Montaña de Dios” en masái. Situado justo al sur del lago Natrón, este volcán también es una auténtica joya geológica, ya que es el único activo actualmente que procede de un magma de composición carbonatada rica en sodio. Este magma tan poco común, producido por la fusión parcial de la corteza terrestre, al salir al exterior del terreno durante una erupción da lugar a unas rocas llamadas natrocarbonatitas.

A) Volcán Oldoinyo Lengai desde el lago Natrón. Fotografía de Clem23 / Wikimedia Commons B) Detalle de las natrocarbonatitas depositadas junto a la ladera del volcán Oldoinyo Lengai. Fotografía de Thomas Kraft Kufstein / Wikimedia Commons

Estas rocas son muy inestables al contacto con la atmósfera. Esto quiere decir que, rápidamente, se van a descomponer y disolver con el agua de lluvia, que va a arrastrar los elementos químicos directamente hasta el lago Natrón. Y esta es la fuente principal del sodio y el carbonato que caracterizan este particular cuerpo de agua.

Voy a terminar con otra curiosidad más. Cuando un animal muere junto al lago y su cuerpo cae al agua, rápidamente es cubierto por una costra de natrón, que lo deshidrata hasta convertirlo en una auténtica momia. Es la misma técnica que se empleaba en el antiguo Egipto, pero aquí sin la necesidad de envolver el cuerpo en vendas de lino.

Y no voy a dejaros con la duda. Si os estáis preguntando cuándo se separará África en dos, paciencia. El proceso del rift africano comenzó hace unos 20 millones de años y se estima que tendremos que esperar otros 10 millones de años más para ver cómo el gran Valle acaba convirtiéndose en un brazo de mar cubierto por el agua del océano Índico. Pero ese no será el final, simplemente dará comienzo a la siguiente fase de separación de dos placas tectónicas.

Sobre la autora: Blanca María Martínez es doctora en geología, investigadora de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y colaboradora externa del departamento de Geología de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV/EHU

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