Cómo leer una noticia científica

En cierta ocasión coincidí, en un evento de internet, con una periodista de un conocido diario que me preguntó, no sin cierto tono retórico, ¿A quién puede interesar lo que ocurre en una galaxia perdida a millones de años luz de nosotros?… He de decir que aquella periodista no ponía en duda la importancia de la investigación y la ciencia, ni siquiera negaba la utilidad de estudiar aquel lejano objeto celeste, lo que realmente quería indicarme es que al público en general, a la gran masa de lectores, esas cuestiones no le interesaban.

Los meses pasaron y cuando, por estas mismas fechas navideñas, su periódico publicó el típico “Top Ten” con las noticias más leídas del año, aquella periodista debió de alucinar en colores al comprobar que entre las diez con más visitas, siete eran de ciencia y tecnología…

Más allá del desconcierto de muchos medios ante los gustos o preferencias de sus propios lectores respecto a temas científicos, los datos están ahí desde hace muchos años mostrando un interés cada vez mayor. La última Encuesta de percepción social de la Ciencia (un estudio que se realiza bianualmente por FECYT) deja cifras muy claras: El interés de la sociedad por los temas científicos ha experimentado un rápido ascenso (lo lleva haciendo desde hace más de una década) y en algunos casos, como en el sector más joven de la población (15 a 24 años), el incremento alcanza incluso el 40% en tan solo dos años.

Datos de percepción social de la Ciencia desde 2004 - Fuente, FECYT
Datos de percepción social de la Ciencia desde 2004 – Fuente: FECYT

Este notable aumento del interés por la Ciencia por parte de la ciudadanía debería hacer reflexionar a algunos sectores a quienes afecta directamente (políticos actuales y pasados que han recortado significativamente en estas partidas presupuestarias o medios de comunicación nacionales que siguen empeñados en relegar y despachar los temas científicos con raquíticas notas en las últimas páginas de sus diarios y con plantillas de periodistas especializados cada vez más reducidas). Es una situación paradójica que conforme aumenta el interés por la Ciencia en la sociedad, las más altas esferas de decisión y/o comunicación reduzcan sus esfuerzos en ella.

Sin embargo, el asunto no debería quedarse exclusivamente en la crítica fácil, aunque merecida, a los gobernantes o la prensa, los datos ofrecidos por FECYT también nos muestran que uno de cada cuatro españoles no está interesado en la Ciencia porque no la entiende, un aspecto difícilmente comprensible puesto que vivimos un momento histórico para la divulgación y popularización de los temas científicos. Y no solo no se entiende sino que en muchas ocasiones se entiende mal, se malinterpreta o directamente se tergiversa.

Por eso, como interesados en temas científicos y como consumidores activos de noticias científicas deberíamos tener presentes ciertas reglas que nos ayuden a comprender correctamente la actualidad científica que nos ofrecen a diario. No todo lo que aparece en la prensa, en una web o incluso en un blog especializado es riguroso a pesar de que parezca científico… He aquí algunos consejos que creo deberíais tener en cuenta antes de dar credibilidad a una noticia.

1. Infórmate en webs que citen y enlacen el paper original.

Uno de los elementos más importantes del método científico es que los resultados de cualquier investigación o experimento deben ser públicos y accesibles para todos. Debes saber que detrás de cada noticia, detrás de cada anuncio, detrás cada teletipo de una agencia de prensa hay siempre un artículo científico en el que los propios investigadores explican qué han conseguido y qué métodos han utilizado para ello.

Nunca consumas noticias científicas de medios de comunicación que sistemáticamente ocultan el estudio científico original en el que basan sus publicaciones.

Desgraciadamente, si lees habitualmente la sección de ciencia de cualquier periódico, web o te encuentras una nota en una agencia de noticias habrás notado que muy pocas veces citan y enlazan el artículo científico al que hacen referencia en esa noticia…

Al final de cada noticia debería haber una lista de referencias y artículos científicos (con sus correspondientes enlaces directos) para que, quien esté interesado, pueda consultar y profundizar así en el contenido expuesto.

Insisto: No uses fuentes de información que te niegan el acceso al artículo original… que quede esto como una llamada de atención a quien corresponda. Es más, y aquí aparece mi pequeña vena reivindicativa, siempre que sea posible recomiendo dejar un comentario en esas webs exigiendo que citen y enlacen correctamente el artículo científico donde se encuentra la investigación original… Quizá si insistimos en este aspecto algún día lo consigamos.

Existen multitud de webs que sí informan correctamente de la investigación realizada y te ofrecen el enlace al artículo publicado. Además los autores de esas webs y blogs suelen ser a su vez científicos que en la gran mayoría de las ocasiones comprenden y explican mejor tanto la noticia como su verdadero alcance.

2. Sé curioso y consulta el artículo científico.

No te quedes en la noticia. Si estás interesado en la Ciencia es porque tienes curiosidad. Si algo te ha llamado realmente la atención y estás ante una noticia que te ha picado el gusanillo, no te quedes solamente con lo que has leído en una breve y escueta noticia en una web… Si además has seguido la recomendación del punto número 1, tendrás a tu disposición y a un solo click el paper original de los autores… échale un vistazo… quizá te lleves una sorpresa y lo que el periodista te cuenta no sea lo mismo que el científico refleja en su investigación, o mejor aún, quizá descubras que la noticia tan solo araña la superficie y que el estudio esconde cosas mucho más interesantes.

No importa, repito, no importa que no seas científico. El simple hecho de asomarte al artículo especializado, aunque no entiendas muchos de los conceptos que contiene, te hará avanzar paulatinamente en tu comprensión de la Ciencia.

Irás comprobando que la mayoría de los artículos científicos tienen una misma estructura, practicamente todos contienen las mismas partes… verás un resumen (abstract) que te introducirá en la investigación realizada, podrás comprobar los métodos que han utilizado, tendrás delante de ti los resultados obtenidos por el científico y las posibles implicaciones que esos resultados pueden ofrecer.

Si sigues estos dos pasos (buscar fuentes de información que te ofrezcan el artículo científico y ser curioso haciendo click para echarle un vistazo al paper original) pronto te darás cuenta de que comienzas a entender algunos conceptos básicos útiles…

Aprenderás que la fiabilidad de una investigación puede depender de cuántos sujetos de estudio tenga (n) y que no debes confiar en titulares del tipo “Un estudio científico afirma…” cuando ese estudio se ha realizado solo en 8 personas.

Comenzarás a diferenciar publicaciones, métodos, fases… Es entonces cuando, ante el consabido titular “Un estudio científico afirma…” te sorprenderás a ti mismo diciendo: Ey, espera un momento, ¿Qué estudio? ¿Se ha aplicado correctamente el método científico? ¿Ha sido revisado por pares (peer review)? ¿Qué métodos ha utilizado? ¿Cuántos sujetos han participado en él? ¿Dónde se ha publicado?

Distinguirás el recorrido de un estudio médico y las fases de un ensayo clínico. Entenderás que una investigación sobre un medicamento en Fase I no puede llevar a titulares del tipo “Descubren una vacuna contra el SIDA”.

Tomarás con más precaución grandes anuncios porque ya sabrás que curar el cáncer en ratones, en un laboratorio, o en una placa de Petri, está a un mundo de distancia de hacerlo en humanos…

En este momento te vendrán muy bien estos 20 consejos para interpretar resultados y publicaciones científicas que publicamos aquí en diciembre.

Pronto, muy pronto, verás que el consultar artículos científicos después de leer una noticia puede llevarte a desechar por completo esa noticia o quizá te ofrezca más temas interesantes de los que el periodista te ofrecía en su redacción.

Encontrarás muchas webs que te ofrecen una larga retahíla de artículos científicos… si no curioseas en esas referencias ¿Quién te dice que realmente las investigaciones afirmen lo que el autor escribe en esa web?… Es más, encontrarás multitud de webs pseudocientíficas que incluyen largas referencias científicas, solamente para aparentar seriedad y con la maligna confianza de que poca gente consulta realmente esas referencias.

3. De hecho, vamos más allá… Olvida el titular

Los titulares son un instrumento fundamental en periodismo, pero no tanto en ciencia. Están muy bien, su trabajo es incitarte a leer el contenido de la noticia y de hecho son en gran parte responsables de que alguien se interese por el resto… pero condensar en una frase tanta información y hacer además que sean llamativos los convierten en un arma de doble filo, así que, una vez que han captado tu atención, olvídalos y desconfía de lo que afirmen hasta que hayas seguido los pasos anteriores.

En especial, desconfía de:

  • Titulares en noticias científicas que son una pregunta… ¿Han descubierto los científicos la guarida del Kraken?, ¿Vivimos en una especie de Matrix compuesta de hologramas? ¿Debemos replantear la evolución?… Curiosamente la respuesta suele ser no.
  • Titulares que utilizan las comillas de forma sospechosa… Científicos han descubierto “una cura” para el cáncer. Investigadores descubren un pingüino “que vuela”… Este extraño uso de las comillas, para indicar que lo entrecomillado no significa realmente lo que está escrito, se ha extendido en numerosos medios y solo conduce a equívocos.
  • Titulares que “desafían” las grandes Teorías científicas o a científicos famosos: “Un descubrimiento apoteósico desafía a Darwin”, “Científicos austriacos desafían la Teoría de la Relatividad de Einstein”… Una teoría en ciencia no es lo mismo que en el lenguaje cotidiano. Una Teoría científica, y sobre todo las que suelen aparecer en estos titulares sensacionalistas, tiene detrás de ella miles, literalmente miles, de pruebas que la sostienen… desconfía si alguien las quiere tumbar completamente en una línea por muy sorprendente que parezca el titular.
  • Titulares grandilocuentes con espectaculares descubrimientos que, sin embargo, solo aparece en esa web… Si alguna vez se descubre vida extraterrestre, se consigue una vacuna contra el SIDA o cualquier otro avance significativo para la Humanidad, es de esperar que salga publicado en más sitios.

En general, para este tercer punto puede ser de mucha ayuda ver este breve video realizado por el canal It’s OK to be smart en Youtube.

4. Ten presente dónde estás

Es un punto breve pero fundamental: Identifica bien la web que estás visitando. Sitúate y conoce la fuente de información que estás leyendo… ¿Es una web científica?, ¿Es pseudocientífica?, ¿Es un sitio comercial?, ¿Es opinión o es una noticia con datos comprobados?, ¿Te están informando o te están vendiendo algún producto?…

Sabes que no es lo mismo leer una noticia en El País o en el ABC, en El Mundo Deportivo o en El Marca… Conocer las inclinaciones de un autor o de un sitio web no significa necesariamente que el contenido sea erróneo o falso, pero te ayuda a estar prevenido ante posibles sesgos en los argumentos que te expongan.

5. Sé paciente, no te lances…

En la vorágine informativa en la que nos encontramos inmersos existe una pugna oculta de todos los medios por ser el primero en publicar. Estas prisas conllevan inevitablemente errores, malas interpretaciones, fakes, hoax y toda una gama de deslices que al fin y al cabo simplemente significan noticias falsas o mal redactadas… así que, sé paciente, espera un poco antes de lanzarte al ruedo.

Tanto si participas en redes sociales como si simplemente vas a comentar una noticia con tus amigos en un bar, infórmate bien de la investigación antes de dar pie a un bulo o a un error… Internet es una bola de nieve que crece rápidamente y una vez que han empezado a rodar, las leyendas urbanas son casi imposibles de parar. Además recuerda que tus seguidores o lectores esperan de ti una información rigurosa, no creo que te sigan o lean porque eres rápido.

Si además tienes un blog científico, aquí va otro consejo: Olvídate de ser el primero en dar la noticia. Hazme caso, es una carrera en la que no quieres entrar y en la que, la mayoría de las veces, vas a perder contra grandes medios de comunicación y agencias con extensas plantillas de corresponsales y periodistas. Incluso siendo el primero en dar la noticia sabes perfectamente que a las pocas horas ya estará en otros medios y tu post se perderá en las búsquedas de Google, mientras que ellos aparecerán en las primeras posiciones.

En lugar de intentar luchar por la primicia, deja las prisas por ser el primero y busca enfoques diferentes que nadie haya tocado. Investiga un poco otras fuentes, profundiza en el análisis de la noticia, aporta a tu lector otros datos interesantes que han quedado fuera. Al fin y al cabo, el evidente desinterés de los grandes medios por la ciencia hace que ofrezcan las noticias como quien hace churros: Comunican con una breve nota el descubrimiento, le ponen un buen titular… Sí, son los primeros, pero poco más.

Aprovecha esa laguna y publica algo más detallado, explícalo de forma sencilla, haz divulgación, busca la historia detrás de la noticia, conéctala con otras investigaciones que conozcas… tanto si eres lector como si eres escritor recuerda que los primeros en dar la noticia suelen ser (frecuentemente) los más inexactos y escuetos.

En alguna charla he dicho que uno se entera de las noticias por los medios, pero las comprende en los blogs… lo sigo sosteniendo.

6. Un medio de comunicación que rectifica… es un buen medio

Y hablando de errores, y siguiendo el orden de puntos que llevamos hasta ahora: Si eres paciente, si buscas otras fuentes de la misma noticia, si consultas el artículo original y si has conseguido no lanzarte a la piscina a la primera de cambio, comprobarás con el tiempo que las noticias tienen un recorrido, una evolución…

Lo que empezó siendo un estudio novedoso que desafiaba las teorías de Einstein termina siendo, al cabo de los días, una investigación llena de equivocaciones metodológicas. Lo que comenzó con unos neutrinos flipantes podría simplemente tratarse de un cable mal enchufado. La investigación sobre un transgénico que convierte en Hulk a unos ratones podría ser retirada a los pocos meses por graves errores.

No utilices fuentes que no rectifican esos errores.

No utilices fuentes que no se actualizan mientras la noticia evoluciona.

Suelo soltar esta frase de vez en cuando: Ser riguroso no significa ser perfecto. Todos nos equivocamos, algunos más, otros menos, es cierto… pero nadie es infalible. Lo importante entonces es cómo se toman esos errores.

La tónica general en los medios de comunicación es publicar una noticia y dejarla ahí, online, hasta el fin de los tiempos. Para muchos rectificar un error es algo pecaminoso, algo que no puede ocurrir en un medio serio porque significaría reconocer una equivocación… Incluso si alguna vez rectifican, intentan ocultarlo, insertan un añadido en pequeñito, donde casi no se puede ver… En realidad, con ese pensamiento tan solo añaden un error al primero ya cometido.

Visita las webs en las que el autor edita las noticias. Infórmate en blogs donde el autor se preocupa por tener actualizada la información y rectifica los datos erróneos.

Como estáis viendo, Internet ofrece multitud de inconvenientes a la hora de informarse en temas científicos… pero también nos regala grandes ventajas. A diferencia del papel, la red está viva y se puede actualizar. Lo que está escrito en un periódico queda ahí, lo que has publicado en internet puede ser modificado, tachado, rectificado y en definitiva, adaptado a las nuevas informaciones. Eso es rigor.

Personalmente, cuando veo que una web o un blog rectifica una información errónea, me digo: He ahí un autor que se preocupa por la información que ofrece a sus lectores, aquí voy a quedarme… Soy muy indulgente con los errores, pero implacable con la cabezonería en ellos.

7. Pregunta a quien sabe… incluso al autor de la investigación

Indudablemente estos puntos plantean un esfuerzo por parte del lector, es cierto y lo siento, pero para cosas fáciles mejor buscáis en El Marca.

La Ciencia, y más al nivel de un artículo científico publicado en revistas especializadas, no es fácil. En muchos casos, esa dificultad supera los conocimientos del lector. Bueno, no importa… pregunta.

Otra ventaja de internet es la enorme accesibilidad a personas que sí saben. Es muy fácil contactar con alguien que te puede explicar lo que no entiendes: Pierde el miedo y consúltales… te sorprenderás con la reacción de un montón de bloggers, divulgadores y científicos en respuesta a tus comentarios, preguntas, consultas, emails…

Incluso, llegado el caso, ve directo al propio autor de la investigación… Si llegas a este punto 6 y te has habituado a consultar el artículo original, habrás comprobado que ofrece la información del autor y una forma de contacto con él… No tengas reparos en escribirle, incluso para pedirle el artículo completo gratis (en la mayoría de Journals hay que pagar por él). Expónle tus dudas, pídele una entrevista, queda con él por Skype

Ten en cuenta que para un científico su artículo es importante y suele ser un halago para él que alguien se interese por su investigación… mi experiencia personal me dice que te atenderán encantados.

8. La noticia no acaba en internet

El estudio de FECYT con el que comencé este artículo nos añade un dato también muy interesante: Por primera vez Internet encabeza el ranking de medios de información científica. En los últimos dos años ha superado a la televisión, la radio o la prensa escrita.

Internet ya es el medio más consultado para informarse sobre ciencia
Internet ya es el medio más consultado para informarse sobre ciencia

Pero no me gustaría terminar estos puntos dejando el asunto así… en Internet.

Fuera de la red, e incluso con la crisis y recortes que actualmente planea sobre la ciencia y la divulgación, aún existen numerosos eventos científicos: charlas, exposiciones, conferencias, mesas redondas… Asiste a ellos. Si te gusta un grupo de música qué menos que ir a alguno de sus conciertos, ¿no?

Pues con la ciencia ocurre igual… Juan Luis Arsuaga, María Blasco, Juan Ignacio Cirac, José Mª Bermúdez de Castro, Pedro Miguel Echenique , por citar solo algunos de los españoles más célebres, frecuentemente ofrecen charlas divulgativas que, además, suelen ser siempre gratuitas…

Es la forma más sencilla, directa y entretenida de estar al tanto de las investigaciones más punteras que se están realizando en los diversos campos científicos.

Este post ha sido realizado por Javier Peláez (@irreductible) y es una colaboración de Naukas con la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.

Referencias y más información:

FECYT VI Encuesta de percepción social de la ciencia octubre 2012

También recomiendo la lectura de: Cuaderno de Cultura Científica “20 consejos para interpretar resultados y publicaciones científicas” Antonio Mtnez. Ron, diciembre 2013

Sutherland W.J., Spiegelhalter D. & Burgman M. (2013). Policy: Twenty tips for interpreting scientific claims, Nature, 503 (7476) 335-337. DOI: 10.1038/503335a

19 Comentarios

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evaeva

Hay un par de notas sobre su artículo que me hacen comentarlo.
Una de ellas es el hecho contradictorio de que el titular no tiene importancia y otro que no se entienda la noticia.
Siempre he peleado por que los artículos científicos, en lugar de describirse en su título, atrajeran la atención sobre ellos con frases cortas, directas y fácilmente comprensibles, es decir, nada de título científico, dejemos eso para los estudios, mejor titular periodístico para la medios divulgativos.
Así de sencillo conseguiríamos la atención necesaria y la comprensión básica de la idea más relevante del artículo, incitando a su lectura.
Permítame una sugerencia… El titular de este mismo artículo, en mi modesta opinión sería: “Aumenta el interés por la ciencia entre los chavales de 15 a 25”. Por supuesto con las variantes adecuadas al canal divulgativo… No es lo mismo Tuenti que Twitter, Facebook que Linkedin, Televisión local o nacional, Pasquín universitario que Boletin empresarial…
Gracias.
Eva

Javier Peláez @IrreductibleJavier Peláez @Irreductible

Hola Eva. No he dicho que no tenga importancia… la tiene y mucha, sobre todo periodísticamente (no creo que deban tener la misma función en el paper científico). En periodismo es el responsable de llamar nuestra atención e incitarnos a leer el artículo… Es importante, como ves.

Pero en el post hago hincapié en que hay que saber que un titular no puede condensar todos los detalles de un artículo científico completo, así que… sí… Una vez que ha cumplido su trabajo de atraernos, debemos olvidarlo, y profundizar en el contenido.

Además, hay que ser muy bueno para hacer titulares que no terminen siendo sensacionalistas, amarillos, o directamente falsos… y que llamen la atención del lector. Así pues, lo que deberíamos hacer con el titular es olvidarlo y centrarnos en ver si la noticia que titula se corresponde con la realidad o solo es un reclamo facilón.

Un saludo.

Eva OrdoñezEva Ordoñez

El interés por la ciencia aumenta en los adolescentes ¿porque saben leer mejor los artículos?

DavidDavid

primera vez que te leo, buen post, nos vemos en twitter 🙂

DivulgaMadridDivulgaMadrid

. ¿Os habéis fijado en que los libros de texto de secundaria no citan las fuentes.Los periodistas repiten ese modelo incorrecto

VictorVictor

Muy interesante, yo que pensaba que cada vez el interés por la ciencia y tecnología iba en decandencia según lo que se ve día tras día. Me alegr estar equivocado.

Por cierto, es complicado encontrar páginas totalmente dedicadas a estas cuestiones, mas cuando quieres expandir un poco los temas de los que informarte, como biología, arqueología, paleontología, etc. Podríais decirme, vosotros que seguro que estéis mas enterados, algunas paginas donde se puedan ver noticias de este tipo reunidas? Para que os hagáis una idea, yo suelo seguir la web Amazings, la cual me parece estupenda.

Muchas gracias, y un saludo.

SymplokeSymploke

Felicidades Javier por la claridad y el enfoque de tu artículo. Llevo muchos años implicado en cuestiones relacionadas con la divulgación de las ciencias. Creo que muchos de los análisis que se hacen sobre el problema de la cultura científica adolecen de un problema: mantienen sus argumentos sobre dos pilares, la prodcucción científica y la divulgación . En la mayor parte de las ocasiones olvidan que hay un pilar fundamental del proceso de alfabetización científica: la educación. Sin una buena formación científica básica de los ciudadanos, los divulgadores estarán condenados a utilizar metáforas y recursos que se separan de los métodos científicos produciendo más confusión o, en el peor caso, dan la sensación de que la ciencia explica el mundo como lo hacen los mitos o las mancias. Sirva un ejemplo para aclarar el argumento: explicar la naturaleza de los agujeros negros sin conocer la gravitación newtoniana es un ejercicio de mala metafísica. Por esta razón, sin educación los divulgadores termminarán contando cuentos a soldados de xiam.
Juan

Cultura CientificaCultura Cientifica

Symploke: sobre el papel de la divulgación, y el de la educación: diariovasco.com/v/20131222/al-di…0131211.html
por si es de tu interés

SymplokeSymploke

Suscribo totalmente las conclusiones expuestas por Juan Ignacio Pérez en la entrevista y la acertada apreciación de J.Echeverria. Por otro lado, creo que una muestra del paso a segundo plano en el prestigio de la Ciencia es que la Cátedra que dirige Juan Ignacio se llame de “Cultura Científica” donde se antepone un término oscuro y tan polisémico como Cultura al de Ciencia. Esto, por supuesto, es independiente de la magífica labor que desarrolla la citada Cátedra, cuya muestra explicita se encuentra en este blog.

María José HerraizMaría José Herraiz

¡Excelente post!
Lo comparto totalmente y me ha ayudado seguir en la línea de apoyar a la ciencia el máximo posible.

Cómo leer una noticia científica

[…] Cómo leer una noticia científica […]

oteote

Interesante el artículo. Aunque veo un poco complicado que la gente que no tiene estudios científicos sean capaces de leer un paper. Primeramente porque las noticias científicas que salen en los periódicos suelen proceder de papers de nature y science que son revistas de pago y nadie está suscrito a ellas. últimamente ni las bibliotecas de universidades. y por otro lado, dudo mucho que alguien sin estudios científicos pueda entender un papers, ya que a un científico le puede resultar difícil entender un artículo que no es de su campo. este problema también le puede estar ocurriendo al periodista que escribe la noticia. y así llegamos al problema más importante que tiene la ciencia. la gente no la entiende y por eso no le dan la importancia que tiene

ricardricard

quizas lo mejor sería que no leyeramos nada por nuestra cuenta y nos dijeras tu directamente lo que es correcto y lo que no, que es verdad y que no

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Felipe Valencia RiveraFelipe Valencia Rivera

La enfermedad que existe en nuestro país en torno al avance tan pobre que aportamos los mexicanos es provocada por la falta de lectura, nosotros no tenemos el hábito de la lectura, por tanto, lo primero que nos deben inculcar nuestros padres e instituciones educativas es leer, leer y leer. Ya con el hábito en cuestión, leeremos de todo, y los interesados en la ciencia, con más razón.

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TrianaTriana

Una apreciación. La encuesta sobre percepción social de la ciencia no se realiza bianualmente como indica el texto sino bienalmente, como indica la tabla.

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