Estudiar más que conocer, buscar más que encontrar la verdad

Matemoción

Évariste Galois (1811-1832) fue un matemático francés, un genio adelantado a su época, el Rimbaud de las matemáticas.

Estudiar más que conocer, buscar más que encontrar la verdad

Además de su obra matemática, Galois dejó algunos escritos sobre ciencia, que se recopilaron en el libro [1]. El texto que sigue corresponde a sus primeras páginas –Sur la méthode. Sobre el método– donde Galois opina sobre la investigación en matemáticas –que él llama Análisis puro–:

Entre todos los conocimientos humanos, se sabe que el Análisis puro es el más inmaterial, el más eminentemente lógico, el único que no toma nada prestado a las manifestaciones de los sentidos. Muchos concluyen que es, en su conjunto, el más metódico y el mejor coordinado. Pero es un error. Coja un libro de Álgebra, ya sea de didáctica, ya sea de invención, y no verá más que un montón confuso de proposiciones cuya regularidad contrasta extrañamente con el desorden del todo. Parece que las ideas cuestan ya demasiado al autor para que se moleste en ligarlas y que su mente, agotada por las concepciones que son la base de su obra, no puede alumbrar un mismo pensamiento que presida a su conjunto.

Si encuentra un método, una conexión, una coordinación, todo ello es falso y artificial. Se trata de divisiones sin fundamentos, acercamientos arbitrarios, un arreglo convencional. Este defecto, peor que la ausencia de todo método, sucede sobre todo en los textos didácticos, la mayoría compuestos por hombres que no poseen la inteligencia de la ciencia que profesan.

Todo esto sorprenderá considerablemente a la gente del mundo, que en general entiende la palabra matemática como sinónimo de regular.

Sin embargo, continuará el asombro si se piensa que, aquí como en cualquier otro lugar, la ciencia es obra del ingenio humano, que está destinado a estudiar más que a conocer, a buscar más que a encontrar la verdad. En efecto, se piensa que una inteligencia que tuviera el poder de percibir de una sola vez el conjunto de las verdades matemáticas no conocidas por todos, pero todas las verdades posibles, podría también deducirlas regularmente y de manera mecánica a partir de algunos principios combinados por medio de un método uniforme; entonces más obstáculos. Más de estas dificultades que el científico encuentra en sus exploraciones, y que a menudo son imaginarias. […] La ciencia progresa por una serie de combinaciones, en las que el azar no juega el menor papel, su vida es ‘feroz’ y se parece a la de los minerales que crecen por yuxtaposición. Esto se aplica no sólo a la ciencia resultante de los trabajos de una serie de científicos, sino también a las investigaciones particulares de cada uno de ellos. En vano, los analistas quisieran disimularlo: no deducen, combinan, componen […] cuando llegan a la verdad, lo han hecho tropezando de un lado y de otro.

Finalizamos con un resumen animado de la desdichada vida de Évariste Galois; es parte de la película 3:19 Nada es casualidad de Dany Saadia (2008):

Referencias:

[1] Extracto extraído de: Robert Bourgne y J.-P. Azra, Écrits et Mémoires mathématiques d’Évariste Galois. Édition critique intégrale de ses manuscrits et publications, Ed. Gauthier-Villars, París, 1962. Traducido por la autora de la entrada.

[2]Yasmina Liassine, Le goût des mathématiques, Mercure de France, 2013.

Sobre la autora: Marta Macho Stadler es profesora de Topología en el Departamento de Matemáticas de la UPV/EHU, y colaboradora asidua en ZTFNews, el blog de la Facultad de Ciencia y Tecnología de esta universidad.

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