El ingenio de los pájaros, de Jennifer Ackermann

Juan Ignacio Pérez Iglesias, lector

Jennifer Ackermann ha escrito un muy buen libro de divulgación científica. Trata, como su título indica, de pájaros. Es un repaso muy completo de los comportamientos de las aves que dan cuenta de las capacidades cognitivas de estos animales. La otra palabra del título, genio, está muy bien escogida. Porque no cabe hablar de inteligencia. Si ya es difícil a veces saber de qué hablamos cuando nos referimos a la inteligencia humana, mucho más lo es si de lo que se trata es de otras especies, aves en este caso. Genio es una buena palabra para reflejar el contenido del libro.

Por el libro de Ackermann pasan todo tipo de comportamientos. Se ocupa de la capacidad de aprendizaje de las aves y de su posible relación con el tamaño encefálico. Comenta, por ejemplo, que en su evolución el cuerpo se redujo mucho más que el encéfalo, por comparación con los dinosaurios de los que proceden. De manera que los pájaros, en contra de la creencia popular, tienen un encéfalo de tamaño relativo bastante grande. Hay aves que fabrican instrumentos, aves que juegan, otras son capaces de posponer la gratificación a una tarea bien completada en espera de una mejora, cuervos que reconocen personas y las recuerdan durante mucho tiempo.

La autora hace un repaso de las extraordinarias capacidades vocálicas de algunas especies. Y también se ocupa del canto, una habilidad que en algunos pájaros resulta, por su ejecución, casi increíble. Repasa la relación que hay entre la actividad y capacidad canora y el desarrollo del alto centro vocal (HVC), un área encefálica implicada en el aprendizaje y la generación del canto. Es impresionante el caso de una especie cuyos machos han de aprender un canto nuevo en cada época de apareamiento; pues bien, el tamaño de esa región aumenta en la primavera y se encoge al final del verano, y eso ocurre porque varía el número de neuronas en los circuitos del canto. También se ocupa de los pergoleros, esas aves cuyos machos fabrican en medio de la selva australiana unas pérgolas de gran complejidad estructural y cromática, y que forman parte de su técnica para poder aparearse.

Las migraciones y la cuestión de los mecanismos implicados en la orientación ocupan una parte importante del libro. Valora las diferentes hipótesis que se han barajado para explicar la enorme capacidad de orientación que tienen algunas especies. Magnetismo terrestre, claves visuales, olores, o la combinación de inputs de diferente naturaleza podrían estar en la base de su capacidad de navegación. Ackermann, en los compases finales del libro, manifiesta su preocupación por el riesgo de desaparición en que se encuentran muchas especies debido al efecto de la acción humana sobre los ecosistemas y, concretamente, por la subida de temperaturas que ya está desplazando a algunas especies hacia el norte, hacia la cumbre de las montañas o modificando peligrosamente sus calendarios de cría.

Al finalizarlo uno no puede dejar de pensar que la razón por la que nos resulta tan difícil entender a otros animales, entender las bases y alcance de sus capacidades cognitivas, es porque buscamos en ellos habilidades humanas, sin reparar en el hecho de que esas otras especies tienen una diferente configuración encefálica y estructura mental por la sencilla razón de que han evolucionado bajo presiones selectivas diferentes y han de hacer frente a problemas diferentes.

El libro está muy bien documentado. La autora no solo ha consultado a numerosos especialistas. También presenta una extensa bibliografía. En algún momento puede dar la impresión de un cierto desorden, pero creo que esa sensación proviene de la dificultad, también para el lector, de gestionar mentalmente tanta y tan interesante información como ha manejado Ackermann. El texto tiene el ritmo y las dimensiones adecuadas. Y las anécdotas que narra dejan al lector boquiabierto.

Este libro solo tiene, a mi juicio, un pero: la traducción es mala, algo a lo que, desgraciadamente, ya nos tienen acostumbrados la mayoría de editoriales españolas. Para muestra, un botón: traduce ecologist (ecólogo) como ecologista. He cotejado las dos versiones (inglés en formato electrónico y castellano en papel) y el resultado ha sido penoso. Recomiendo vivamente su lectura en inglés. Es una delicia.

Ficha:

Autora: Jennifer Ackermann

En español:

Título: El ingenio de los pájaros

Editorial: Ariel (Planeta)

Año: 2017

En inglés:

Título: The Genius of Birds

Editorial: Penguin Random House LLC, Nueva York

Año: 2016

En Editoralia personas lectoras, autoras o editoras presentan libros que por su atractivo, novedad o impacto (personal o general) pueden ser de interés o utilidad para los lectores del Cuaderno de Cultura Científica.

1 Comentario

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NachoNacho

Vaya. Yo me lo leí en español y estuve dudando en cogerlo en inglés, porque el precio es la mitad 🙁

Con todos los ensayos me surge la misma duda de si cogerlos en inglés o en español

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