Un polimorfismo genético que afecta a los juicios morales

Illustration: John Holbo

Algunas diferencias en las opciones morales están, al menos en parte, ligadas a diferencias de carácter genético. Así se ha puesto de manifiesto en una investigación que ha encontrado que un polimorfismo del gen que codifica el receptor de la oxitocina está relacionado con el tipo de opción –deontológica o utilitarista- que se escoge al afrontar dilemas morales. Veamos a continuación los fundamentos de la investigación referida.

Son opciones morales deontológicas aquellas que se basan en principios y que tratan de preservar los derechos de los individuos potencialmente afectados por ellas. Las opciones utilitaristas –también llamadas consecuencialistas- son las que buscan la obtención del mayor bien de forma agregada (para la mayor cantidad de personas posible), por lo que anteponen ese mayor bien a consideraciones relativas a principios o a derechos individuales.

Por otro lado, los juicios morales son el resultado de la interacción entre varios sistemas neuronales, aunque ninguno de esos sistemas está específicamente destinado a elaborar juicios morales. Esos sistemas se caracterizan por contar con unos determinados neurotransmisores, como la dopamina, en el caso de la ruta mesolímbica de recompensa, y la oxitocina, en las rutas de las que depende la cognición social. Por ello, es previsible que los genes que codifican la producción de las proteínas receptoras de esos neurotransmisores, como DRD2 (dopamina) y OXTR (oxitocina), puedan tener efectos en las opciones morales.

Los juicios deontológicos que se oponen a dañar a una persona al objeto de ayudar a un número mucho mayor de individuos están asociados a una mayor actividad de la amígdala. Esta estructura neurológica se encuentra densamente interconectada con la corteza prefrontal ventromedial (VMPFC), área que juega un papel decisivo en la integración de los elementos afectivos en la toma de decisiones. Al parecer, la amígdala genera una respuesta negativa inicial a la posibilidad de causar daño a una persona o personas, y la VMPFC es la responsable de integrar la respuesta de la amígdala en el juicio que se forma teniendo en cuenta todos los elementos y bienes en juego. Los juicios opuestos (utilitaristas o consecuencialistas), que se basan en un análisis de coste y beneficio y que buscan favorecer al mayor número de personas posibles, se asocian con la activación de la corteza prefrontal dorsolateral (DLPFC), un área cerebral implicada en un modo de procesamiento más deliberativo (y supuestamente racional).

El vínculo entre el juicio moral deontológico, por un lado, y las respuestas afectivas que promueve la amígdala y la VMPFC, por el otro, sugieren que la oxitocina juega un papel importante en la elaboración de las respuestas automáticas negativas a las acciones que causan daño. La oxitocina es, de hecho, muy importante en la amígdala, en la que sus receptores son mayoritarios. Por otra parte, la vasopresina es un neurotransmisor muy próximo a la oxitocina, tanto desde el punto de vista estructural como funcional, y se halla implicado en varios comportamientos sociales importantes, como la agresión, la afiliación y la formación del vínculo de pareja.

En la investigación que nos ocupa se realizaron dos estudios, el primero fue prospectivo y mediante el segundo se intentó replicar los resultados del primero bajo condiciones diferentes y más exigentes.

El primer estudio se realizó con 228 participantes, a los que se les examinaron un total de 49 polimorfismos de nucleótido único (SNP) en 10 genes que habían sido seleccionados por su posible influencia en los juicios morales. Además, a los participantes se les plantearon una serie de dilemas, de manera que tuvieron que responder si pensaban que unas determinadas acciones eran moralmente aceptables o no. La respuesta positiva correspondía a una opción utilitarista y la negativa a una deontológica. Conviene recordar aquí que en el estudio de los juicios morales se suele recurrir a dilemas en los que se da a elegir entre opciones como las antes descritas (deontológicas y consecuencialistas). Son dilemas que provocan una cierta competición entre las respuestas automáticas y respuestas deliberativas producidas cada tipo de ellas por diferentes sistemas cognitivos. Cada participante fue caracterizado en esta investigación mediante la proporción de respuestas utilitaristas dadas a los dilemas planteados.

Se encontró una asociación negativa significativa entre la frecuencia de respuestas utilitaristas y el número de copias del alelo menor (T) para el SNP rs237889, hallado en un intrón del gen del receptor de la oxitocina (OXTR), en el cromosoma 3. Los participantes homocigóticos para el alelo C dieron las respuestas más utilitaristas y los homocigóticos para el alelo T, las menos. También se halló una asociación negativa entre la frecuencia de respuestas utilitaristas y el polimorfismo (SNP) rs1042615 hallado en el gen del receptor de la vasopresina (AVPRIA), en el cromosoma 12. Los individuos homocigóticos para el alelo menor (T) dieron menos respuestas utilitarias, mientras los homocigóticos para el alelo C dieron más.

El segundo estudio se realizó con 322 personas y los dilemas se plantearon de forma que en vez de responder si o no, los participantes respondían valorando lo aceptables que les parecían una serie de comportamientos en una escala de 1 a 7; además, se introdujeron dilemas adicionales, de carácter médico. En este segundo se confirmaron los resultados del primer estudio relativos al polimorfismo del gen del receptor de la oxitocina (relación significativa entre el número de copias del alelo menor del rs237889 y los juicios morales) para los 17 dilemas planteados a los participantes: los individuos homocigóticos para el alelo menor T dieron menos respuestas utilitaristas que los homocigóticos para el alelo C, mientras los heterocigóticos se quedaron entre los dos extremos. Sin embargo, la asociación del polimorfismo rs1042615 del gen AVPRIA con las opciones morales no resultó significativa estadísticamente en este segundo estudio, por lo que no se confirmaron los resultados del primero en lo relativo al receptor de la arginina vasopresina.

El gen del receptor de la oxitocina había sido seleccionado como candidato en esta investigación porque se sabía de la influencia de ese neurotransmisor en los juicios morales y, en general, en la cognición social. También se conocía su papel como modulador de la activación de regiones encefálicas que juegan un papel decisivo en los juicios morales. Además, los polimorfismos del gen OXTR se han asociado con variaciones en rasgos relevantes para el comportamiento social tales como la propensión a la empatía y el temperamento prosocial.

Se desconocen los mecanismos neurológicos implicados en la asociación observada. Sin embargo, las investigaciones anteriores sugieren que la variación en el gen OXTR influyen en el juicio moral al modular, muy probablemente, la influencia de la oxitocina en vías nerviosas que habían sido previamente identificadas como promotoras de juicios morales deontológicos. Más en concreto, es posible que la variación en OXTR influya en los efectos de la oxitocina en la amígdala, lo que, por su parte, afecta a los juicios morales al modular la ponderación de unos y otros elementos en la toma de decisiones por parte de la corteza prefrontal ventromedial.

La relación observada con el gen OXTR es importante porque conecta las diferencias individuales a nivel molecular con diferencias en el comportamiento moral. Hay aspectos del comportamiento de los que sabemos que están regulados de forma similar en animales no humanos y en humanos, pero sólo los humanos pueden tomar decisiones morales contraponiendo los derechos de las personas individuales a la consecución de un bien superior. Los resultados comentados aquí indican que nuestras respuestas a estas complejas cuestiones pueden explicarse, al menos en parte, por diferencias genéticas identificables.

Referencia:

Regan M. Bernhard, Jonathan Chaponis, Richie Siburian, Patience Gallagher, Katherine Ransohoff, Daniel Wikler, Roy H. Perlis & Joshua D. Greene (2016): Variation in the oxytocin receptor gene (OXTR) is associated with differences in moral judgment. Social Cognitive and Affective Neuroscience 11 (12): 1872–1881.

Sobre el autor: Juan Ignacio Pérez (@Uhandrea) es catedrático de Fisiología y coordinador de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU

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