La ciencia que deberías saber antes de comprar tu protector solar (1)

Fronteras La ciencia del protector solar Artículo 1 de 4

Ilustración de Tamara Feijoo.

Cuando llega el verano y renovamos los protectores solares surgen dudas. Las redes son un hervidero de información y desinformación. Además, cada año tenemos una mayor oferta y variedad: protección específica para niños, para para pieles con manchas, diferentes factores de protección, diferentes texturas y acabados, resistentes al agua, brumas, geles…

También nos preocupamos por cosas que antes no conocíamos: ¿Son mejores unos filtros solares que otros? ¿Necesito protegerme de los UVA, los UVB y los infrarrojos, o no? ¿Tendré problemas con la vitamina D si abuso del protector? ¿Tengo que usar protección solar los días nublados? ¿La ropa me protege del sol? ¿Cómo se mide el SPF y cómo sé cuál debería usar? ¿Puedo reutilizar la crema que me sobró del verano pasado? ¿Funciona igual una bruma que una crema? ¿Hay filtros solares que producen más impacto medioambiental que otros? ¿Puedo usar una crema solar en lugar de mi hidratante de día? ¿Son seguros los filtros micro y nano?

A continuación, la primera parte de una serie de artículos en los que analizaremos la evidencia científica de la que disponemos sobre todas estas cuestiones, y resolveremos las dudas más frecuentes sobre protección solar.

1. ¿Son mejores unos filtros que otros?

Los protectores solares funcionan gracias a una serie de ingredientes llamados filtros. Los hay de dos tipos: filtros físicos y filtros químicos.

Los filtros físicos, también llamados filtros minerales, habitualmente son óxido de titanio y óxido de zinc. Estos compuestos actúan como espejos que reflejan la radiación ultravioleta. Funcionan porque son sustancias fluorescentes.

La fluorescencia es un fenómeno por el cual la radiación ultravioleta es absorbida y reemitida como radiación de menor energía, inocua para la piel. La principal ventaja es que protegen de los rayos UVA y UVB. La desventaja es son de un intenso color blanco, y por ello son los responsables de que algunas cremas solares dejen un antiestético rastro blanco en la piel. Otra desventaja es que son sustancias deshidratantes.

Los filtros químicos, también llamados filtros orgánicos, son moléculas orgánicas basadas en el carbono, denominadas grupos cromóforos.

Los filtros orgánicos actúan por absorción de la radiación solar ultravioleta. Captan la energía incidente y la reemiten nuevamente como radiación térmica, inocua para la piel. En función de la radiación absorbida se distingue entre los filtros UVB, UVA y de amplio espectro. Todos ellos requieren del orden de treinta minutos para ejercer esta acción, por lo que deben aplicarse con la debida antelación antes de la exposición solar.

La principal ventaja de los filtros químicos es que son muy cosméticos. No dejan rastro blanco en la piel y pueden estar presentes en fórmulas hidratantes. La desventaja es que algunos de ellos pueden degradarse por acción de la luz, es decir, se gastan, cosa que no ocurre con los físicos. Una sustancias fluorescente es siempre fluorescente, no va perdiendo esa propiedad. Eso implica que los tiempos de reaplicación de los productos con filtros químicos se reducen. Normalmente estos filtros van asociados a otras sustancias llamadas fotoestabilizadores, que evitan que esto ocurra. El fotoestabilizador más común es el octocrileno. Éste impide que el filtro químico se degrade y llegue a penetrar en la piel, evitando así posibles intolerancias.

También existen filtros químicos como los Mexoryl que son estables a la luz por sí mismos, no penetran en la piel y que, precisamente, se utilizan para formular productos destinados para pieles sensibles y para niños. Es un mito eso de que los productos solares específicos para pieles sensibles solo lleven filtros físicos, ya que también pueden y deben llevar filtros químicos.

En la actualidad, un gran número de protectores solares están formulados con ambos tipos de filtros, físicos y químicos, para así aprovechar las ventajas de ambos. No hay por qué elegir.

2. ¿De qué radiación solar tengo que protegerme?

La radiación solar que llega a la Tierra se divide en tres tipos: la de mayor energía es la radiación ultravioleta (UV), a continuación está la radiación visible (la única que podemos observar como colores) y la de menor energía es la radiación infrarroja (IR), que es la responsable del calor. La energía que llega al nivel del mar es aproximadamente un 49% radiación infrarroja, un 42% luz visible y un 9% radiación ultravioleta.

La radiación ultravioleta emitida por el sol se puede dividir en UVA, UVB y UVC, de menor a mayor energía, pero como la atmósfera terrestre absorbe gran parte de esta radiación, el 99% de los rayos ultravioletas que llegan a la superficie de la Tierra son del tipo UVA y el 1% son UVB. La radiación UV-C, que sería la más peligrosa para la salud, no llega a la Tierra porque es absorbida al 100% por el oxígeno y el ozono de la atmósfera, y por lo tanto no produce daño.

La radiación solar más energética, la ultravioleta, es capaz de ionizar átomos (de arrancarles electrones), de excitar electrones (de que los electrones pasen a niveles energéticos superiores a su estado fundamental) y de romper moléculas en unidades más pequeñas formando los temidos radicales libres, responsables del envejecimiento prematuro y promotores del cáncer.

La radiación visible no es capaz de hacer nada de esto porque no tiene la energía suficiente y, por tanto, la infrarroja, que tiene todavía menos energía, tampoco puede producir daños en la piel. Por esta razón debemos protegernos y preocuparnos exclusivamente por la radiación UVA y UVB.

Para saber si un protector solar nos protege tanto del UVA como del UVB, debemos fijarnos en los símbolos que figuran en el envase. Si aparece la palabra UVA rodeada por un círculo significa que ese producto nos protege tanto del UVB como del UVA.

3. ¿Cómo afecta la radiación UVA y UVB a mi piel?

La capa más externa de la piel es la epidermis. Por debajo está la dermis y la hipodermis. Los rayos UVB, más energéticos, penetran poco en la piel, pero son los que provocan las quemaduras, el eritema, el enrojecimiento y aumentan el riesgo de cáncer, por lo que son los más peligrosos. Las radiaciones UVB operan sobre las células productoras de melanina, consiguiendo que se active la producción de melanina. Son responsables del mantenimiento del color bronceado de la piel a largo plazo.

Los rayos UVA penetran hasta la dermis. Son capaces de deteriorar la elastina y el colágeno de la piel, proteínas responsables de la textura, elasticidad y firmeza. Entre sus efectos negativos figura ser el máximo responsable del fotoenvejecimiento de la piel: de la elastosis (degeneración de fibras elásticas de la piel) y de la queratosis (engrosamiento de la epidermis o capa superior de la piel).

La radiación UVA actúa oxidando la melanina, la sustancia responsable del color de la piel, lo que provoca un bronceado directo que se caracteriza por desaparecer rápidamente. Así es como funcionan las cabinas de bronceado, por radiación UVA que oxida la melanina. Es decir, la radiación UVA oxida la melanina y la UVB hace que se produzca más melanina. Ambas cosas suceden en los melanocitos de la piel.

Hay que tener en cuenta que, tanto la producción de más melanina como su oxidación, son procesos acelerados por los UVB y los UVA. La piel reacciona de esta manera como mecanismo de defensa. El bronceado nunca es sinónimo de salud, sino de una piel que se ha tenido que defender de una agresión.

Tanto los UVA como los UVB son lo suficientemente energéticos como para romper los enlaces de las moléculas y generar fragmentos muy reactivos llamados radicales libres. Los radicales son tan reactivos que consiguen alterar las moléculas de ADN. Esto se traduce en que la radiación UV es mutagénica, modifica el ADN, y por tanto es potencialmente cancerígena.

Otros problemas cutáneos, como la rosácea, algunos tipos de dermatitis y el acné, se agravan a causa de la exposición a la radiación ultravioleta. Por este motivo es importantísimo protegerse de la radiación ultravioleta, tanto la UVA como la UVB.

4. ¿Son seguros los filtros micro y nano?

Los filtros físicos tienen el inconveniente de ser muy blancos. Para que resulten más cosméticos hemos conseguido reducir tanto el tamaño de partícula que el temido rastro blanco se ha convertido en cosa del pasado. Estos filtros pueden ser micro o nanoparticulados, de modo que apenas dejan residuo en la piel, sobre todo los nano, que son los más pequeños y resultan casi invisibles. Los encontramos en la lista de ingredientes fácilmente porque van precedidos del prefijo micro y nano.

Ni penetran más allá de la dermis, ni producen alergias, así que son totalmente seguros. Recordemos que la seguridad de un cosmético y de sus ingredientes está avalada por las mismas autoridades que regulan los medicamentos. Tanto es así que estos filtros nanoparticulados los encontramos en productos destinados para niños, para pieles sensibles, sensibilizadas por dermatitis, alergias y eritemas.

5. ¿Ponerse demasiada protección solar puede afectar a los niveles de vitamina D?

Tal y como he explicado en este vídeo, la vitamina D es esencial. La necesitamos para fijar el calcio a nuestros huesos. La obtenemos por dos vías: una es la alimentación (leche, huevos, pescado, setas…) y por acción de la radiación ultravioleta. La radiación ultravioleta favorece la formación de vitamina D como parte de la ruta metabólica del colesterol.

Salvo casos excepcionales, como personas afectadas por osteoporosis, los niveles de vitamina D de la población son buenos, así que no necesitamos suplementarnos ni exponernos a sol más de lo debido. Ya nos exponemos al sol sin protección muchas veces sin darnos cuenta, bien porque confiamos erróneamente en que la ropa nos protege, bien porque utilizamos menos protector del que deberíamos, no lo reponemos con la frecuencia adecuada, o no usamos ninguna protección los días nublados o los días que no vamos a la playa.

También hay que tener en cuenta que los filtros solares no actúan como pantallas frente a la radiación. Es decir, por muy alto que sea el SPF, no implica que la protección sea del 100%. Siempre hay cierto porcentaje de radiación ultravioleta que llega a nuestra piel. Este porcentaje es suficiente para nuestro metabolismo. Así que usando protección solar, obtenemos igualmente vitamina D, y así lo hacemos de forma segura, sin riesgo para nuestra salud.

Es tu turno

En los próximos artículos iremos resolviendo las cuestiones planteadas en la introducción. Si tienes alguna duda más, puedes hacérnosla llegar a través de los comentarios o directamente a través de las redes sociales utilizando la etiqueta #cienciaprotectorsolar y la incluiremos en las próximas entradas.

Sobre la autora: Déborah García Bello es química y divulgadora científica

35 comentarios

  • Avatar de Lista de preguntas, lo siento

    ¿Las “cabinas de bronceado” son en realidad “cabinas de envejecimiento”? ¿Desde cuándo se sabe que la radiación UV daña la piel? ¿Es peligro el uso de lámparas CFL y tubos flourescentes? ¿Y las lámparas UV de las discotecas o las que usan los forenses para ver restos en superficies? ¿Daña la luz azul la piel? ¿Y la violeta?

    • Avatar de Deborah García Bello

      La radiación que causa envejecimiento prematuro (manchas, arrugas…) y daña nuestras células y está relacionada con los cánceres de piel, es la ultravioleta. Así que sí, las cabinas de bronceado son cabinas de envejecimiento y cosas peores.
      Las lámparas normales, de luz visible, ya sea de color violeta, blanca, o del color que sea, son inocuas. En cambio, las lámparas ultravioleta que emiten parte de radiación ultravioleta, sí pueden afectar a nuestra piel, pero por lo normal nos exponemos poco a ellas (a no ser que seas forense, o que trabajes en un salón de uñas, por ejemplo).

    • Avatar de Deborah García Bello

      No solo está desactualizado, sino que es falso todo lo que ahí se comenta. Durante la lactancia hay que usar protección solar, de hecho es un periodo en el que existe mayor riesgo de melasma. Obviamente no vas a echarte protección solar en el pezón, así que no hay ningún riesgo de que el bebé ingiera producto.

  • Avatar de javier

    Afirmaciones.
    1.- He leido de la importancia de la vitamina D, en la medida que se le considera un antioxidante muy potente. Debido a las cremas solares hay cierto deficit de esta vitamina. Es necesario tomar unos 20 minutos en los meses de primavera verano y otoño a eso desde las 12 del mediodia a las cuatro o asi, ya que a esas horas hay radiación UVB que son las responsables de la provitamina D. Es cierto lo escrito?
    2.- Si el ponerse moreno es una agresión al cuerpo, lo puedo hacer rapidamente (sin protección) o lentamente (con protección). O sea, para el problema de los posibles cánceres o pérdida de elasticidad de la piel sería lo mismo. Luego, lo mejor es no tomar el sol. Es cierto lo expuesto?

    • Avatar de Deborah García Bello

      Hola Javier.
      1. No, no hay déficit de vitamina D asociado al uso de cremas solares, tal y como explico en el artículo. El déficit de vit D suele relacionarse con la alimentación o con problemas metabólicos.
      2. Claro que es mejor para nuestra piel no tomar el sol, pero la exposición solar es inevitable, por eso hay que protegerse. Y tampoco hay que evitar el placer: tomar el sol implica estar en la playa o en la piscina, y no tampoco es saludable dejar de hacer cosas placenteras si además la cosmética nos permite hacerlas de forma segura.

  • Avatar de Elena

    Hola!!
    He querido comprar una crema de protección física y no he sabido descifrarlo en el bote. La farmacéutica me aseguró que era filtro físico y al echarla se diluye perfectamente y no deja rastro blanco… por lo que he deducido que me han vendido el protector con el filtro que yo no deseaba. Cómo podemos comprobar con el etiquetado existente qué tipo de filtro lleva un protector?!
    Muchas gracias y enhorabuena por tu web!

    • Avatar de Deborah García Bello

      Si la farmacéutica te ha dicho que tiene filtro físico, es que lo tendrá. Seguro que encuentras ingredientes como titanium dioxide o zinc oxide entre sus ingredientes. Si no deja rastro blanco, es que posiblemente estén nano particulados. Busca la palabra “nano” en los ingredientes.

  • Avatar de David

    Gracias por el interesante artículo.
    Quisiera saber si realmente vale la pena usar cremas bastante caras que protegen frente a UVA, UVB, IR-A y luz visible. Según el artículo, solamente es necesario hacerlo frente a UVA y UVB. ¿Estoy tirando el dinero?
    Saludos!

    • Avatar de Deborah García Bello

      Hola David. Los fotoprotectores que parecen indicar protección frente a IR y visible no contienen filtros para esta radiación (ni existen en cosmética ni se les espera, porque serían absurdos). Cuando leas esto en un envase no es que te estén mintiendo descaradamente (aunque sea un tipo de reclamo que no me gusta, porque se malinterpreta y genera miedos a radiaciones inocuas), es que se refieren a que el producto contiene antioxidantes. El IR (el calor) puede acelerar los procesos naturales de oxidación celular de la piel, y esto se palía incluyendo antioxidantes como derivados de la vitamina C (ascorbatos) o de la E (tocoferol). Los mejores productos de protección solar contienen antioxidantes. Según el laboratorio, lo especificarán de forma más o menos explícita.

  • Avatar de Mª Luisa

    Tengo la piel blanca. Y apenas cojo un rastro de color a lo largo del verano. Sin embargo es muy difícil que me queme ( Tendría que estar en mayo de 14 a 16 horas y sin protección en la playa, para que mi piel enrojeciera)
    ¿Es normal? ¿Tiene algo que ver con el colesterol alto?
    Gracias

  • Avatar de angeles

    hola en buena hora muy buen articulo
    tengo una preguntA
    es verdad que al usar tan seguido bloqueador solar la piel se acostumbra tanto al protector que pierde defensas propias
    gracias

    • Avatar de Deborah García Bello

      No es exactamente así. Los bloqueadores inhiben parte de la producción y oxidación de la melanina al tiempo que nos protegen de la radiación, por eso puede interpretarse que nuestra piel se queda más indefensa a no poseer tanta melanina. Pero la lectura correcta es que, si una piel tiene un exceso de melanina oxidada (estamos muy bronceados), es que se ha expuesto al sol más de lo debido y ese ha sido su mecanismo de defensa.

  • Avatar de Glòria

    Muy buen artículo! Deseando leer los siguientes!!
    1.- Mi primera duda está relacionada con la publicidad de los protectores solares llamados “pantalla total” o etiquetados como “SPF50+” o incluso he llegado a ver “SPF100”. Pero me suena haber leído que más allá de SPF50 es puro marketing. Es cierto? Dónde está el límite conseguido hasta ahora? Es legal esta publicidad?
    2.-Y mi segunda pregunta hace referencia a la nomenclatura SPF. Hace referencia a los UVB y UVA por igual?

  • Avatar de Cristina

    Muchas gracias por el artículo, me has resuelto muchas dudas que tenía. Mis preguntas son las siguientes: si usamos una crema hidratante facial que ya lleva protector solar, necesitamos aplicarnos igualmente protector solar por encima o con la crema ya sería suficiente?Es verdad que la ropa negra absorbe más energía que la blanca y por eso se dice que da más calor?
    Gracias.

  • Avatar de Jessica

    Saludos,
    Me encantan tus publicaciones. Tengo algunas dudas:
    1. Hay algunos medicamentos como el antibiótico por boca para combatir el acné, el cual no puedes tomar muchas horas de sol, a que se debe esto?

    2. Estar expuesto al sol es gran causa para el envejecimiento de la piel, mucho recomienda el suero de vitamina C para restaurar la piel y a mantenerla radiante, cuan cierto es esto?

    Gracias

    • Avatar de Deborah García Bello

      Hola Jessica.
      1. Hay medicamentos, entre ellos algunos antibióticos, que son fotosensibilizantes, por eso deberías protegerte especialmente del sol mientras estés en tratamiento.
      2. Sí es cierto. Los cosméticos con derivados de la vitamina C son antioxidantes y palían, en cierta medida, los efectos del sol.

  • Avatar de Francisco Javier Martín

    Hola Deborah. Cuando afirmas que la ropa no nos protege de la radiación ultravioleta, ¿te refieres a que la radiación ultravioleta atraviesa la ropa o, más bien, a que la ropa no nos cubre toda la superficie de piel, como la cara, cuello, manos, brazos, etc.?

    Por otra parte, algunas fuentes recomiendan que el 90% de la vitamina D se obtenga preferentemente mediante la exposición solar. ¿Es esto así? En caso afirmativo, ¿le recomendarías usar protector solar a alguien que permanece encerrado en casa todo el día y casi todos los días, y que sale a la calle muy ocasionalmente, a mediodía, durante unos 50 minutos, yendo en lo posible por la sombra de edificios y árboles, y con una exposición solar directa inferior a 15 minutos? ¿Ir por la sombra o usar sombrilla en la playa protege frente a la radiación ultraviolleta? Conozco a alguien que se ha quemado estando debajo de la sombrilla todo el día, sin protector, supongo que por la radiación ultravioleta reflejada o difusa.

    Por otra parte, mucha gente piensa que el protector solar solo es necesario en la playa, cuando, precisamente, en altura, como en la Meseta (Madrid, Extremadura y las dos Castillas), hay mucha menos atmósfera protectora que a nivel del mar y, por tanto, índices ultravioleta superiores. Si bien es posible que la superficie del mar o las partículas de sal en aerosol reflejen mucha más radiación ultravioleta que el suelo y los edificios, y que el vapor de agua incremente la difusión de la radiación, incrementando el riesgo a la sombra en las playas.

    Saludos

    • Avatar de Deborah García Bello

      Hola Francisco. Todas tus preguntas las he tratado en las nuevas entregas de esta serie. Gracias.

  • Avatar de Laura

    Que interesante!
    •Se puede aprovechar la crema de un año para otro?
    •Como saber el numero de spf que tenemos que escoger?
    • Cada cuanto hay que volver a ponernos crema? Dos horas? Mas, menos?

    Mil Gracias!

    • Avatar de Deborah García Bello

      Hola Laura. He resulto tus dudas en las siguientes entregas de esta serie de artículos. Échales un ojo. Gracias.

  • Avatar de Ana

    Hola Deborah, me gustaría saber si es cierto algo que me dijo un dermatólogo hace tiempo. ¿El factor de protección de las cremas solares el máximo es 50+? Solo es confirmar que aunque vendan el de 100 o pa talla total va a tener el mismo efecto. Y otra cosa es confirmar, si es su caso, que entre las cremas de niños y las de adulto hay alguna diferencia, quitando que algunas de niños le ponen color muchisimas gracias, de antemano. Te sigo en todas las redes, eres una divulgadora estupenda.

    • Avatar de Deborah García Bello

      Hola Ana. Esta pregunta la he tratado en el segundo artículo de esta serie. Échale un ojo. Gracias.

  • Avatar de Leire

    Hola Deborah!

    Me ha gustado mucho el artículo, pero tengo una dudilla. He leído que las cremas solares tienen productos químicos que se disuelven en el mar y por lo tanto se acumulan con facilidad en la cadena trófica, dañando así los ecosistemas, como lo prueban algunos estudios realizados con fitoplancton. Me supongo que esto será debido al óxido de zinc y el óxido de titanio, ¿no? Me gustaría saber si existe alguna alternativa a estos filtros físicos o al producto químico que sea dañino para el ecosistema que a su vez no dañe el medio ambiente.

    Gracias!

    • Avatar de Deborah García Bello

      Hola Leire. Esta cuestión la he tratado en el tercer artículo de la serie. Échale un ojo. Gracias.

  • Avatar de Pau

    Tengo la duda de si la piel de las personas morenas que no nos quemamos facilmente sufre igual que las personas que se queman. La exposición solar es la misma, se supone que se generan menos radicales libres? o el daño celular es el mismo independientemente de si hay quemadura o no? Muchas gracias

  • Avatar de Alba

    Hola Débora,

    Mencionas en tu artículo que no es necesario protegerse de la radiación visible e inflarroja porque es mínima la cantidad que llega. Pero, si existen problemas en la piel, tales como la rosácea, no estaría de más protegerse de eses dos tipos de radiación no?.

    Gracias.

    • Avatar de Deborah García Bello

      Hola Alba. No hay protectores del visible ni del infrarrojo, no existen. Si lo ves anunciado en un producto no se refiere a que lleve un filtro para ellas, porque no tiene sentido. Tendrías que vivir en una caja a oscuras para evitar estas radiaciones, para que veas lo absurdo que sería.
      A la rosácea no le efacta la radiación de baja energía, como el visible o el infrarrojo, sino que le afectan los cambios de temperatura, por ejemplo, y la radiación ultravioleta sobre todo. Así que una crema específica para la rosácea con SPF, que las hay, sería la mejor opción.

  • Avatar de Ibai

    Hola, comentas que no hay déficit de vitamina D en la población general.
    Esto va en contra de lo publicado hasta ahora:
    https://www.ncbi.nlm.nih.gov/m/pubmed/21310306/
    https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4018438/

    Por cierto, que uno de los factores de déficit parece que es la excesiva fotoprotección (mujeres de oriente medio).
    La gente con pieles más oscuras necesita, así mismo, más radiación UV proporcionalmente para la síntesis de vitamina D.
    Por otra parte, no está nada clara la relación entre melanoma y exposicion UV en gente no caucásica o con fototipos oscuros (los prevalentes en nuestra geografía):
    https://jamanetwork.com/journals/jamadermatology/fullarticle/393955

    Por tanto, me gustaría que no fueras tan alarmista con la exposicion al sol de gente con fototipos oscuros. Parecería que trabajas para la industria de la cosmética y tuvieras interés personal en que se consumiera más crema solar.
    Saludos

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