Sonetos irracionales

Matemoción

12 min

Sonetos irracionales

Esta es la tercera entrega de una serie de entradas del Cuaderno de Cultura Científica dedicadas a la poesía irracional. Las dos primeras entradas, tituladas Poesía irracional y El Pilish, poesía irracional con reglas extra, se centran en los poemas, o microrrelatos, en los que la cantidad de letras de cada palabra se corresponde con el valor de cada dígito, en orden y hasta una cierta cantidad finita, de un número irracional, como π (la razón entre la longitud de una circunferencia y su diámetro), e (el número de Euler), ϕ (el número áureo) o la raíz de dos, √2, entre otros.

Por ejemplo, el siguiente poema-adivinanza del militar y ajedrecista español Manuel Golmayo (1883-1973) es un poema irracional basado en el número π (de hecho, una gran parte de la poesía irracional utiliza esta constante).

Soy y seré a todos definible,

mi nombre tengo que daros,

cociente diametral siempre inmedible

soy de los redondos aros.

Como vemos, es un cuarteto con rima ABAB, para el que si contamos las letras de cada palabra se obtiene 314159 26535 8979 32384, es decir, los primeros veinte dígitos del número π.

Portada de la edición americana del volumen 2, del número 72, del cómic Lobezno / Wolverine, en la que aparece luchando contra lobezno un “centinela” (enemigos de los X-Men) llamado 3,14159

Pero el término de poesía irracional también se utiliza para poemas en los que cada verso tiene tantas sílabas o palabras como el valor de los dígitos del número irracional o poemas en los cuales el valor de los dígitos indica el número de versos de cada estrofa del poema, como es el caso de los llamados sonetos irracionales.

Contando palabras

Como comentábamos en la introducción, el concepto de poesía irracional incluye los poemas en los que cada verso tiene tantas palabras como el valor de los dígitos del número irracional, ya sea este π (la razón entre la longitud de una circunferencia y su diámetro), e (el número de Euler), ϕ (el número áureo) o la raíz de cualquier número natural n no cuadrado, √n.

Un ejemplo de poema irracional en este sentido es el siguiente poema de Fátima García Doval (autora de los libros La educación es otra historia. Usando la historia para comprender mejor la educación actual (2023) y Psicomitos. Una crítica a la psicología no científica (2024), y conocida en las redes sociales como “Minina de Cheshire”), perteneciente a su poemario Poesía irracional (Nanoediciones, 2010).

π

3 Él, consigo mismo

1 deambula,

4 camina sus erráticos pasos.

1 Avanza.

5 Cada pisada le lleva, despacio,

9 mirando firme hacia delante pero un paso más atrás.

2 Lo sabe.

6 Camino trazado al inicio del tiempo,

5 del espacio, de la vida,

3 que incansable persigue

5 ver más allá del horizonte.

8 Camino que busca respuestas y no sabe preguntas,

9 recorrido por sus pies cansados y sus tristes manos.

3 Por la senda,

2 solo, buscando

3 otros lugares lejanos,

8 el hogar y refugio de propios y extraños.

4 Y en su búsqueda …

En este pequeño, pero hermoso, poemario pueden encontrarse dos poemas escritos con los números irracionales π y e, en la sección π-e-sía, y con los números radicales, que también son irracionales, √2, √3 y √5, en la sección Poesía Radical. Este breve poemario es de libre acceso y lo podéis bajar (en pdf) de la web de la editorial Nanoediciones [nanoediciones.com], imprimir y transformarlo en un pequeño librito mediante el correspondiente plegado.

Portada y contraportada del breve poemario Poesía irracional (Nanoediciones, 2010), de Fátima García Doval

Pi-kus, haikus irracionales

Como podemos leer en cualquier diccionario un haiku es una breve composición poética de origen japonés que consta de tres versos de cinco, siete y cinco sílabas, respectivamente. De hecho, en la tradición japonesa se consideran moras, en lugar de sílabas (sobre el concepto de “mora” puede leerse la entrada El origen poético de los números de Fibonacci).

Recientemente se ha considerado un tipo de poemas irracionales breves basados en los haikus y denominados pi-kus (π-kus), que consisten en pequeños poemas de tres versos de tres, uno y cuatro sílabas (o moras) cada uno, por los tres primeros dígitos del número π (3,14). Un conocido y sencillo pi-ku en inglés, que es una vuelta de tuerca ya que nos describe los primeros dígitos de π, es

Three point one

Four

One five nine two.

Para incluir un ejemplo en español, me he puesto manos a la obra y he escrito un par de ellos para esta entrada. El primero que me ha salido es el siguiente.

Pensando

es

como avanzo.

Analicémoslo. El primer verso está compuesto por tres sílabas (Pen-san-do). El segundo verso tiene que tener una única sílaba, como así ocurre (es). Mientras que el último tiene que estar compuesto por cuatro sílabas, por lo que parece que he fallado (co-mo a-van-zo), pero siguiendo parte de las reglas de la poesía, tengo en cuenta la sinalefa, unir la última vocal de una palabra con la primera vocal de la siguiente, formando una única sílaba, por lo que el tercer verso sí que tendría así cuatro sílabas (co-moa-van-zo).

Y el siguiente que he escrito os lo comparto como imagen.

sonetos
Pi-ku, poema con tres versos con 3, 1 y 4 sílabas, respectivamente, escrito por el autor de esta entrada

Sonetos irracionales

En este apartado vamos a considerar poemas en los que cada estrofa tiene tantos versos como el valor de los primeros dígitos del número irracional considerado, en particular, los sonetos irracionales.

Empecemos recordando que un soneto es un poema formado por catorce versos distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos (en su versión clásica son versos endecasílabos, es decir, de once sílabas). Por regla general, los cuartetos riman ambos ABBA ABBA, es decir, el primer verso rima con el cuarto y el segundo con el tercero, repitiendo rimas en el segundo cuarteto. Y los tercetos suelen tener rimas encadenadas, por lo general, CDE CDE (riman primeros, segundos y terceros versos de ambos tercetos) o CDC DCD (primer verso y tercero de un terceto con el segundo del otro). Un ejemplo es el poema A la línea del poeta andaluz Rafael Alberti (1902-1999).

A TI, contorno de la gracia humana,
recta, curva, bailable geometría,
delirante en la luz, caligrafía
que diluye la niebla más liviana.

A ti, sumisa cuanto más tirana,
misteriosa de flor y astronomía
imprescindible al sueño y la poesía,
urgente al curso que tu ley dimana.

A ti, bella expresión de lo distinto,
complejidad, araña, laberinto
donde se mueve presa la figura.

El infinito azul es tu palacio.
Te canta el punto ardiendo en el espacio.
A ti, andamio y sostén de la pintura.

En este caso la rima de los tercetos es distinta, en concreto, CCD EED.

sonetos
Fotografía de Rafael Alberti de 1978

El escritor oulipiano francés Jacques Bens (1931-2001), miembro fundador del movimiento literario OULIPO (Ouvroir de Litterature Potentielle, Taller de Literatura Potencial), junto al matemático Francois Le Lionnais (1901-1984) y el escritor Raymond Queneau (1903-1976), entre otros, tuvo en cuenta que los primeros cinco dígitos del número π (3,1415) suman 14 (3 + 1 + 4 + 1 + 5), el número de versos de un soneto, para definir el concepto de soneto irracional en una reunión del grupo literario en 1963, como puede leerse en la página del grupo OULIPO.

Ambigrama de OULIPO

En su libro 41 sonnets irrationnels / 41 sonetos irracionales (Gallimard, 1965), el oulipiano Jacques Bens definía el concepto de soneto irracional de la siguiente forma (incluyo la traducción de Marta Macho en la entrada 41 sonetos irracionales, del blog ZTFNews:

Llamamos Soneto irracional a un poema de forma fija, de catorce versos (de aquí el sustantivo soneto), cuya estructura se basa en el número pi (de aquí el adjetivo irracional).

Este poema está, en efecto, dividido en cinco estrofas sucesiva y respectivamente compuestas de: 3-1-4-1-5 versos, números que son, en el mismo orden, las cinco primeras cifras significativas de pi (el siguiente es un 9; es por ello que se da habitualmente como valor de pi 3,1416, que es la mejor aproximación de 3,14159).

Está claro que podíamos haber tomado un número mayor de cifras significativas. Tres razones esenciales nos lo han impedido:

  1. a) la estrofa siguiente habría contenido nueve versos, lo que habría desequilibrado considerablemente el poema, ya que las cinco primeras contienen, de media, dos coma ocho;
  2. b) el número total de versos habría llegado a veintitrés, lo que es demasiado para un soneto, aunque sea irregular;
  3. c) finalmente, las cinco primeras estrofas manifiestan una progresión que no carece de armonía y que habría roto la adjunción de los nueve versos de una sexta (por no hablar de los dos, seis, cinco, dos, cuatro, etc. versos siguientes).

Después de describir la estructura del soneto irracional, su inventor explica la rima del mismo, que esencialmente es “AAB C BAAB C CDCCD”, como podéis observar en su poema Melancólico, que incluyo aquí en su versión original.

Je vais donc retrouver mes anciens horizons,
Cette odeur pas perdue des vents et des maisons.
J’ai l’air d’abandonner, mais n’ayez nulle crainte :

Si je quitte Paris, c’est pour le mieux aimer.

On incline à brusquer une banale étreinte.
Mais que vaut cet orgueil qui n’est plus de saison ?
Allez donc réunir le cœur et les raisons.
La ville, en souriant, laisse sa rude empreinte:

Si je quitte Paris, c’est pour vous mieux aimer.

Vous mieux aimer, je ne pouvais y croire, mais
Je vois bien qu’aujourd’hui le présent nous emporte.
Il me faut, pour vous voir, m’éloigner quelque peu.
J’enferme mes regrets, puisque cela se peut,
Après avoir glissé ma clé sous votre porte.

[Nota: Una sencilla traducción (con el traductor online DeepL) del poema es la siguiente “Voy a recuperar mis antiguos horizontes, / Ese aroma que no se ha perdido con los vientos y las casas. / Parece que me rindo, pero no temáis: // Si dejo París, es para amarlo mejor. // Se tiende a precipitar un abrazo banal. / Pero, ¿qué vale ese orgullo que ya no está de temporada? / Ve a reunir el corazón y la razón. / La ciudad, sonriendo, deja su dura huella: // Si dejo París, es para amarte mejor. // Amarte mejor, no podía creerlo, pero / veo claramente que hoy el presente nos lleva. / Para verte, tengo que alejarme un poco. / Encierro mis remordimientos, ya que es posible, / después de deslizar mi llave bajo tu puerta.”]

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Portada del libro 41 sonnets irrationnels / 41 sonetos irracionales (Gallimard, 1965), del oulipiano Jacques Bens

En español tenemos el siguiente soneto irracional Todo cambia con tu presencia (2011), del poeta argentino Luis Estoico.

Cuando conmigo estás todas las cosas
adquieren el perfume de las rosas
y se coloran como el colibrí.

¡Todo cambia en redor con tu presencia!

Pero cuando estoy solo no hay aquí
ni flores ni avecillas prodigiosas
que mis horas conviertan en sabrosas,
resultándome todo baladí.

¡Todo cambia en redor con tu presencia!

Solamente tú tienes esa influencia
que convierte el erial en paraíso
como si fueras fuente de la esencia
que alimenta y da vida a la existencia

¡haciendo que renazca de improviso!

Se han compuesto otros poemas con más estrofas que las cinco de los sonetos irracionales, como el poema 3,141592…, del escritor y poeta estadounidense Peter Meinke, autor de 18 poemarios y colecciones de relatos cortos, perteneciente a su poemario Scars (University of Pittsburgh Press, 1996).

In school I was attracted
to irrational numbers
stretched out like variable stars

across an expanding void . . .

They’re just trouble Miss MacDougall
said trying to lure me back
to a over b something above zero
we could get hold of

solid as carrots and good for our eyes

but I was a born radical
and hunted numbers salty
as Cetus the sea monster
who waylaid maidens in his
starry lair I wanted to run
in the wrong circles
like the Princess Andromeda
chained unseen in the skies
of my childhood but whose story
and happy ending I believed
with all my absurd heart because
I longed for something like
the square root of love
which I thought would be

before I passed my prime
permanent and easy as pi …

[Nota: Una sencilla traducción (con el traductor online DeepL) del poema es la siguiente “En la escuela me atraían / los números irracionales, / extendidos como estrellas variables // a través de un vacío en expansión… // Son solo un problema, dijo la señorita MacDougall, / intentando atraerme de vuelta / a un sobre b, algo por encima de cero / que pudiéramos alcanzar, // sólido como las zanahorias y bueno para nuestros ojos, // pero yo era un radical nato / y cazaba números salados / como Cetus, el monstruo marino / que acechaba a las doncellas en su / guarida estrellada. Quería correr / en los círculos equivocados / como la princesa Andrómeda / encadenada y oculta en los cielos / de mi infancia, pero cuya historia / y final feliz creía / con todo mi absurdo corazón porque / anhelaba algo como / la raíz cuadrada del amor / que pensé que sería // antes de pasar mi mejor momento / permanente y fácil como pi…”]

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Fotografía del poeta estadounidense Peter Meinke

Sobre el autor: Raúl Ibáñez es profesor del Departamento de Matemáticas de la UPV/EHU y colaborador de la Cátedra de Cultura Científica

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