Maria Winkelmann Kirch, la astrónoma alemana eclipsada por sus contemporáneos
Hay una mujer erudita que podría considerarse una rareza. Su logro no reside en la literatura ni la retórica, sino en las doctrinas astronómicas más profundas… No creo que esta mujer encuentre fácilmente a alguien igual en la ciencia en la que sobresale… Ella defiende el sistema copernicano (la idea de que el Sol está en reposo) como todos los astrónomos eruditos de nuestro tiempo. Y es un placer oírla defender ese sistema a través de las Sagradas Escrituras, en las que también es muy erudita. Observa con los mejores observadores y sabe manejar maravillosamente el cuadrante y el telescopio.
Gottfried von Leibniz, 1709

Maria Margaretha Winkelmann nació el 25 de febrero de 1670 en Panitzsch, un pueblo situado en la llanura de Leipzig, en Alemania. Su padre era un pastor luterano y decidió educarla en casa, asumiendo uno de sus tíos el papel de tutor tras el fallecimiento del padre.
Maria estaba fascinada por la astronomía y tuvo la oportunidad de estudiar con Christopher Arnold (1650-1695), un astrónomo aficionado que vivía en Sommerfeld, un pequeño pueblo entre Panitzsch y Leipzig. Se había hecho famoso por sus observaciones de cometas y del tránsito de Mercurio en 1690. Winkelmann pronto se convirtió en su asistente y, a través de él, conoció al prestigioso astrónomo Gottfried Kirch (1639-1710). Maria y Gottfried se casaron en 1692 (fue el segundo matrimonio para Kirch) y tuvieron un hijo y tres hijas.
Las tres hermanas de Kirch habían sido sus asistentes durante años; tras su matrimonio con Maria, que ya era una astrónoma cualificada, ella pasó a trabajar inmediatamente para él.
Desde 1667, Kirch se ganaba la vida elaborando calendarios (que incluían información sobre las fases de la Luna, la puesta de Sol, los eclipses y la posición del Sol y los planetas), efemérides, almanaques y registraba información meteorológica. Maria colaboró con él en estos cálculos, pero lo hizo como asistente, no como compañera, como exigían las normas de la época. Los Kirch publicaron un calendario cada año desde 1685 hasta 1728, comenzando antes de que Maria se involucrara, continuando durante un período en el que trabajaron en colaboración y prosiguiendo, en gran parte gracias a Maria, tras el fallecimiento de Gottfried en 1710, hasta su propia muerte en 1720, momento en el que su hijo Christfried tomó el control. Gottfried Kirch comenzó a elaborar sus efemérides a partir de 1681, basándose en las tablas rudolfinas de Johannes Kepler (1571-1630). Maria colaboró en esta tarea tras su matrimonio en 1692, aunque esta producción cesó diez años más tarde.
En 1700 Kirch recibió el cargo de “Astrónomo Real” de Federico III de Brandeburgo (posteriormente, Federico I de Prusia) en la Real Academia de Ciencias de Berlín. La familia Kirch se mudó entonces a esa ciudad, donde se comenzó a construir un nuevo observatorio para facilitar su trabajo. Mientras se construía (tardó once años) los Kirch realizaban sus observaciones desde su propia casa de Berlín.
¿La primera mujer en descubrir un cometa?
Maria Kirch descubrió un cometa el 21 de abril de 1702, aunque Gottfried se atribuyó este hallazgo. Se trata del C/1702 H1 o «el cometa de 1702», que fue descubierto de manera independiente el 20 de abril de en 1702 por los astrónomos Francesco Bianchini (1662-1729) y Giacomo Filippo Maraldi (1665-1729) en Roma y por el matemático y astrónomo Philippe de La Hire (1640-1719) desde París el 24 de abril de ese mismo año. Se la acredita como la primera mujer en descubrir un cometa, aunque la historia oficial ha podido ignorar anteriores descubrimientos realizados por mujeres.
En 1710, Gottfried Kirch admitiría finalmente que su esposa fue la descubridora de este cometa, aunque ella nunca recibió los honores que le correspondían. Kirch describía este episodio de la siguiente manera:
Temprano por la mañana (sobre las 2:00) el cielo estaba despejado y estrellado. Unas noches antes, había observado una estrella variable y mi esposa (mientras yo dormía) quiso encontrarla y verla con sus propios ojos. Al hacerlo, encontró un cometa en el cielo. En ese momento me despertó y descubrí que efectivamente era un cometa… Me sorprendió no haberlo visto la noche anterior.
Gottfried falleció el 25 de julio de 1710 y a Maria y sus hijos se les permitió quedarse en la casa que se había proporcionado para la familia. Maria solicitó a la Real Academia de Ciencias de Berlín el puesto de su esposo como “Astrónoma Real”. En su solicitud argumentaba que ella había realizado el trabajo de su marido mientras él estaba enfermo y que había continuado produciendo los “calendarios Kirch”. El matemático Gottfried Leibniz (1646-1716), en ese momento presidente de la Real Academia de Ciencias de Berlín, apoyó la solicitud de Maria, aunque otros miembros de la Academia se opusieron; pensaban que contratar a una mujer era una deshonra para la institución. Nombraron para ese puesto al astrónomo Johann Heinrich Hoffmann (1669-1716), que había sido asistente de Gottfried Kirch, con menor experiencia que Maria, y que fue censurado en varias ocasiones por su deficiente trabajo.
Investigadora y formadora astronómica
Maria continuó sus observaciones astronómicas, su elaboración de calendarios y almanaques, y formó a su hijo e hijas para que se convirtieran en astrónomos expertos. En 1712, pasó a dirigir el observatorio del barón Bernhard Friedrich von Krosigk (1656-1714), mecenas de los astrónomos berlineses y amigo de la familia.
De hecho, tras el fallecimiento de Hoffmann en 1716, su hijo Christfried Kirch (1694-1740) fue nombrado en el puesto que se había negado a su madre.
Maria y sus hijas, Christine (1696-1782) y Margaretha (1703-1759), trabajaron como asistentes de Christfried; ellas tampoco recibieron ningún reconocimiento. La Academia presionó a Maria para que se retirara y dejara el único protagonismo a su hijo, y así lo hizo.
Maria Kirch posee número limitado de publicaciones como las relativas a la Aurora Boreal en 1707, la conjunción del Sol con Saturno y Venus en 1709 o la conjunción del Júpiter y Saturno en 1712, entre otras.
Algunas de ellas contenían cierto componente astrológico y también preparó horóscopos, probablemente para poder mantener a su familia. Tras su muerte, Alphonse des Vignoles (1649-1744), miembro de la Real Academia de Ciencias de Berlín, decía de ella:
Madame Kirch preparaba horóscopos a petición de sus amigas, pero siempre contra su voluntad y para no ser cruel con sus mecenas.
El planeta menor (9815) Mariakirch recibió su nombre en su honor. Maria Winkelmann Kirch falleció el 29 de diciembre de 1720.
Referencias
- Janice McClean, In remembrance of Maria Winckelmann, The British Astronomical Association, 2 diciembre 2020
- John J. O’Connor and Edmund F. Robertson, Maria Margarethe Winkelmann-Kirch,The MacTutor History of Mathematics archive, St Andrews University, 2008
- Londa Schiebinger, Maria Winkelmann at the Berlin Academy: A Turning Point for Women in Science, Isis 78 (1987) 174-200
- Maria Winkelmann Kirch (1670 -1720), She is an astronomer
- Maria Winkelmann Kirch, Wikipedia
Sobre la autora: Marta Macho Stadler es profesora de Topología en el Departamento de Matemáticas de la EHU y editora de Mujeres con Ciencia
