Vacunas basadas en ARN mensajero contra el cáncer de mama
Las vacunas basadas en ARN mensajero (ARNm) demostraron ser de vital importancia para hacer frente a la pandemia generada por el virus SARS-CoV-2, y se posicionaron como una estrategia eficaz ante otro tipo de enfermedades futuras. Recientemente, la empresa alemana BioNTech —una de las compañías desarrolladoras de la vacuna contra el SARS-CoV-2— ha presentado resultados esperanzadores referentes a la fase I de un ensayo clínico para hacer frente al cáncer de mama triple negativo utilizando esta misma tecnología.
El cáncer de mama triple negativo (TNBC, por sus siglas en inglés: triple-negative breast cancer) es uno de los subtipos más agresivos; además de desarrollarse rápidamente, a menudo presenta recidivas. Entre el 10 % y el 20 % de los cánceres de mama son triple negativo. Se denominan así porque, a raíz de las mutaciones que padecen las células tumorales, no expresan los receptores de estrógenos ni de progesterona, como tampoco la proteína HER2. Tras el tratamiento inicial, es habitual que el tumor reaparezca y se produzca metástasis. La mayoría de las estrategias terapéuticas resultan infructuosas cuando los tumores vuelven a manifestarse.
La empresa biotecnológica BioNTech se dio a conocer globalmente durante la pandemia de COVID-19, al ser una de las creadoras de una de las vacunas más efectivas. Dicha vacuna contra el SARS-CoV-2 está basada en ARN mensajero (ARNm). En nuestras células, la información para la síntesis de proteínas se almacena en el núcleo en forma de ADN (en los genes). Cuando la célula requiere una proteína determinada, el ADN se copia en forma de ARNm mediante un proceso denominado transcripción. El ARNm sale del núcleo y se utiliza como molde para sintetizar proteínas en los ribosomas del citoplasma a través de un proceso llamado traducción. En el caso de la vacuna contra el SARS-CoV-2, se introduce en el organismo, mediante nanopartículas, un ARNm que codifica un fragmento de una proteína del virus. Las células de nuestro cuerpo internalizan el contenido de la nanopartícula y traducen ese ARNm, produciendo dicha fracción proteica. Al ser una proteína extraña, las células del sistema inmunitario la reconocen y preparan una respuesta para combatirla en el futuro si se encuentran con el virus. La empresa BioNTech ha empleado una estrategia similar para hacer frente al cáncer de mama.

En esta estrategia, se analiza el tumor de cada paciente mediante la secuenciación de una biopsia para identificar los neoantígenos de las células tumorales (punto 2 del esquema). Los neoantígenos son antígenos específicos originados a consecuencia de las mutaciones de las células tumorales; es decir, proteínas capaces de desencadenar una respuesta inmunitaria. Presentan una particularidad: a pesar de que los tumores son células transformadas del propio cuerpo humano, los neoantígenos no aparecen en las células sanas. Por tanto, el sistema inmunitario los identifica como extraños y ataca a las células que los expresan. De ahí el enorme valor de los neoantígenos.
Como los neoantígenos son específicos de cada paciente, se diseña una vacuna personalizada para cada persona enferma en función de los neoantígenos que presente su tumor. Una vez identificados, las secuencias correspondientes se introducen en forma de ARNm dentro de nanopartículas (punto 3 del esquema). Estas nanopartículas se dirigen a las células dendríticas del organismo (punto 4 del esquema), las cuales actúan como células presentadoras de antígenos del sistema inmunitario. Tienen la capacidad de internalizar antígenos y presentárselos a los linfocitos. De este modo, los linfocitos se activan para dirigir una respuesta inmunitaria específica contra el antígeno en cuestión.
Cuando las células dendríticas internalizan el ARNm transportado por las nanopartículas (punto 5 del esquema), lo traducen a proteínas en el propio citoplasma, generando así los neoantígenos. Una vez sintetizados, estos neoantígenos se procesan y se expresan en la membrana celular unidos al complejo mayor de histocompatibilidad para ser presentados a los linfocitos (punto 6 del esquema). Tras este reconocimiento, los linfocitos se activan y quedan entrenados para hacer frente a cualquier célula que presente ese neoantígeno en concreto (punto 7 del esquema). En cuanto los linfocitos detectan las células tumorales que expresan dichos neoantígenos, las atacan (punto 8 del esquema).
En este ensayo clínico se trató a 14 pacientes con esta estrategia; todas ellas padecían cáncer de mama triple negativo. Tras recibir el tratamiento estándar inicial, se les administró la vacuna para prevenir futuras recidivas o el desarrollo de nuevos focos metastásicos. Seis años después, 10 de las pacientes siguen vivas, y se ha observado la aparición de múltiples subtipos de linfocitos capaces de mediar una respuesta inmunitaria tanto a corto como a largo plazo. Si bien una muestra de 14 pacientes es insuficiente para extraer conclusiones definitivas, los resultados demuestran la viabilidad y la inmunogenicidad de esta vacuna específica. El siguiente paso será evaluarla en un mayor número de pacientes para realizar un análisis más profundo y validar su uso en futuros tratamientos clínicos.
Bibliografía:
Sahin, U., Schmidt, M., Derhovanessian, E., Cortini, A., Vogler, I., Omokoko, T., Godehardt, E., Attig, S., Newrzela, S., Grützner, J., Bidmon, N., Bolte, S., Brachtendorf, S., Stuhlmann, T., Langer, D., Brüne, D., Blake, J., Feldner, A., Lindman, H., Schneeweiss, A., Eichbaum, M., & Türeci, Ö. (2026) Individualized mRNA vaccines evoke durable T cell immunity in adjuvant TNBC Nature doi: 10.1038/s41586-025-10004-2
Sobre el autor: Iker Badiola Etxaburu es doctor en biología, Profesor Pleno en la Facultad de Medicina y Enfermería de la EHU, y director de la Cátedra de Cultura Científica de la EHU
