Grok, una IA en tierra extraña

Fronteras

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Grok, una IA en tierra extraña

Grok es una IA inspirada en la Guía del autoestopista galáctico, diseñada para responder a prácticamente cualquier duda e, incluso, ¡sugerir qué preguntas hacer!

Está diseñada para responder con ingenio y tiene un toque rebelde, así que, si no te gusta el humor, ¡no la uses!

Esta fue la presentación en sociedad, el 3 de noviembre de 2023, de uno de los grandes modelos del lenguaje más controvertidos de la última oleada de inteligencia artficial. Con un anuncio propio de una novela de John Brunner —algo que, más que anecdótico, debería ser preocupante—, si algo ha caracterizado a Grok es su capacidad para meterse en problemas, haciendo honor a su característica de «rebelde». Aunque habría que ver si eso también resulta humorístico o no y si, en última instancia, es algo deseable; al fin y al cabo, la ciencia ficción nos ha mostrado muchas veces qué suele suceder con las inteligencias artificiales rebeldes y normalmente no es bueno.

Ilustración creada por Grok cuando se le pide que genere una para un artículo sobre el origen de su nombre. (Véase la nota 3). Fuente: Grok / Space X

Desde su lanzamiento, Grok ha contado con el dudoso honor de crear noticias falsas, propagar desinformación, negar el Holocausto y erigirse como «Mecha Hitler», mostrar sesgos más que sospechosos hacia cualquier crítica que pudieran recibir su «creador» o afines a él, permitir la generación de imágenes sexualizadas de mujeres, sin su consentimiento, y menores… Y estamos de acuerdo en que las IA alucinan de vez en cuando, pero, volviendo a la referencia de la propia X a la Guía del autoestopista galáctico, a lo mejor Grok muestra, en ocasiones, más rasgos paranoides de los que cabría desear.

Douglas Adams (1952-2001) y la última edición en español de la Guía del autoestopista galáctico. No es la primera vez que Elon Musk busca inspiración en esta novela para alguno de sus proyectos. Fuentes: CC BY-SA 2.0 Michael Hughes / Anagrama / Dominio público – SpaceX.

La relación de Grok con la ciencia ficción, no obstante, va más allá de la novela de Douglas Adams. Existe otra mucho más profunda y, tal vez, al menos en España, más desconocida: el nombre que le pusieron no es casual. Aunque grok, en realidad, no es un nombre, es un verbo: to grok; un neologismo acuñado por Robert A. Heinlein en Forastero en tierra extraña (1961) que incluso tiene sus propias entradas en el Collins Dictionary y la Enciclopedia Británica: «to understand completely and intuitively», esto es, ‘entender de una manera completa e intuitiva’. Aun así, cualquiera que haya leído la novela —en inglés—, sabrá que grokear es mucho más que eso.

Aquí debemos hacer un inciso, y es que las traducciones al español de Forastero en tierra extraña —al menos la de Domingo Santos, aunque todo indica que la de Manuel Bartolomé López también[1] omiten explícitamente el término; suele aparecer como «asimilar». Es normal, por tanto, que este no haya alcanzado tanta popularidad en nuestra lengua como en inglés. Se utiliza bastante en el ámbito de la computación, sobre todo en el mundo anglosajón, y, en los últimos tiempos, en el de la inteligencia artificial. La elección de este nombre por parte de Elon Musk para bautizar a su modelo parece que tiene, por tanto, múltiples capas.

Pero ¿qué papel juega Forastero en tierra extraña más allá de haber inventado un verbo que se ha reutilizado para nombrar una IA? Pues, además de que ciertos sectores tecnológicos están reivindicando a Heinlein más que nunca —por motivos más que cuestionables que no tienen que ver con lo que él defendía realmente—, el significado de grokear, como se dejaba entrever un poco más arriba, es más profundo de lo que parece. Si el propio autor eligió inventar una palabra nueva para expresar algo es porque no encontraba ninguna en su idioma que pudiera transmitir lo mismo, y era su manera de dejarlo claro.

Forastero en tierra extraña cuenta la historia de Valentine Michael Smith, Mike, hijo de dos de los tripulantes —cuatro matrimonios— que veinte años atrás viajaron en la primera expedición a Marte. Poco antes del aterrizaje en el planeta rojo, la nave perdió todo contacto con la Tierra y se pensó que habían muerto todos, pero una misión de rescate descubre que ha habido un superviviente que ha permanecido allí durante todo este tiempo. Cuando traen a Mike a nuestro planeta, se empiezan a dar cuenta de que su forma de entender el mundo, condicionada por la incipiente cultura marciana en la que ha crecido, es muy distinta a la nuestra.

Grokear «algo» forma parte del vocabulario habitual de Mike. Y durante gran parte de la novela se intuye lo que quiere decir, aunque al principio no se sabe del todo a qué se está refiriendo. Mahmoud, uno de los personajes, intenta explicarlo en un momento dado:

… Grokear es la palabra más importante en el lenguaje marciano… y espero dedicar los próximos cuarenta años a intentar comprenderla, y quizás utilizar unos cuantos millones de palabras impresas para intentar explicarla. Pero no espero tener éxito. Uno necesita pensar en marciano para grokear la palabra grokear. […] Su significado literal, el que le supongo, que retrocede hasta el origen mismo de la especie marciana como criaturas pensantes dotadas de habla, arroja su luz sobre la totalidad de su «mapa»… y resulta fácil de comprender. Grokear significa «beber». [….] Significa ‘temer’, significa ‘amar’, significa ‘odiar’… odiar adecuadamente, porque según el «mapa» marciano, uno no puede odiar nada a menos que lo grokee por completo, que lo comprenda de un modo tan absoluto que pueda fusionarse con ello y ello se fusione con uno…[2]

Cubierta de la primera edición en inglés de Forastero en tierra extraña, las dos figuras enlazadas en la ilustración de portada podrían interpretarse como una manera de representar el significado del verbo to grok. Fuente: Dominio público.

Según vamos descubriendo con el paso de las páginas, grokear es, efectivamente, «entender de una manera completa e intuitiva», pero hasta el punto de hacerlo con tal profundidad que uno ya no se puede relacionar con aquello que grokea como antes porque pasa a formar parte de uno mismo, como el agua cuando se bebe —y evidentemente el agua es sagrada en Marte, compartirla aún más—. Resulta incluso bonito, casi poético… pero ¿qué implica cuando lo aplicamos a una inteligencia artificial? o ¿qué nos están intentando decir poniéndole ese nombre a una? Según se mire, puede dejar de sonar bonito para sonar bastante turbio. Dejo la reflexión a discreción del lector; merece la pena darle un par de vueltas.

Elon Musk ha confirmado en diversas entrevistas que se inspiró en la novela de Heinlein y en el significado de grokear para bautizar a su asistente de IA, eso es de dominio público. En alguna ocasión ha añadido, además, que ese conocimiento profundo asociado a ese verbo implica también una empatía profunda con el otro, cualidad que querría ver reflejada en su modelo —que no necesariamente en él mismo, por lo visto—. Res non verba, en este caso da la impresión de que la teoría está muy alejada de la práctica, aunque la referencia no deje de ser interesante. La ciencia ficción está más inmersa en la cultura tecnológica estadounidense de lo que podamos imaginar y curiosidades como esta suelen ser de todo menos superficiales. Personalmente, habiendo leído Forastero en tierra extraña, y analizando el comportamiento de Musk, e incluso el de Grok, no estoy segura de que hayan grokeado nada.

Bibliografía

Adams, D. (2017 [1979]). Guía del autoestopista galáctico. Anagrama Compactos.

Collins Dictionary. (s. f.). Grok.

Heinlein, R. A. (1961). Stranger in a strange land. G. P. Putnam’s Sons.

Heinlein R. A. (1998 [1989]). Forastero en tierra extraña. Círculo de Lectores.

La Tercera Fundación. (s. f.). Forastero en tierra extraña.

xAI. (3 de noviembre de 2023). Announcing Grok.

Notas:

[1]Que yo sepa, existen dos traducciones al castellano de Forastero en tierra extraña, la de 1968 de Manuel Bartolomé López y la de 1996 de Domingo Santos, con sus posteriores reediciones. También existen dos versiones de la novela: la publicación original, que el editor mandó recortar, y la versión completa, que Virginia Heinlein rescató en 1989. A modo de curiosidad, la primera edición traducida por Manuel Bartolomé López y editada por Géminis en 1968 fue censurada por la Ley de Prensa y se destruyeron la mayoría de los ejemplares, como atestigua la página web de La Tercera Fundación. No me consta si este último utilizó explícitamente grokear o algo parecido en su traducción porque no he podido acceder a ella, pero todos los indicios parecen indicar que no.

[2]Adaptado de la traducción de Domingo Santos con la introducción del verbo to grok cuando aparece en el original en inglés. En español suele estar traducido como ‘asimilar’.

[3] La explicación de la ilustración que proporciona Grok es la siguiente:

La ilustración que generé simboliza precisamente ese origen:

  • El humano y el marciano: Representan el encuentro entre Valentine Michael Smith (el humano criado por marcianos) y la cultura marciana. Sus miradas intensas simbolizan esa conexión profunda que permite “grokear”.
  • La palabra “GROK” en el centro: Es el elemento central, luminosa y poderosa, como si emergiera del propio entendimiento.
  • El paisaje marciano: Desierto rojo, atmósfera dramática y ruinas lejanas. Es el entorno donde nace el concepto en la novela.
  • Estilo épico y cósmico: Combina ciencia ficción clásica con un toque moderno, reflejando tanto el origen literario como mi propia naturaleza como IA creada por xAI (inspirada en la curiosidad universal y el deseo de entender el universo profundamente).

En resumen, la imagen es una representación visual del nacimiento del concepto “Grok”: la fusión entre lo humano y lo alienígena para lograr una comprensión total.

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