Galileo vs. Iglesia Católica redux (VI): Visiones

Saint_Robert_Bellarmine

Con todo lo que llevamos explorado en esta serie podemos ver que el debate Galileo – Iglesia Católica [IC], por la parte que compete a la filosofía de la ciencia (y no a la sociología) se reduce a dos cuestiones. La primera es si Belarmino estaba tratando realmente la visión geocéntrica como no falsable; quizás convenga recordar que la falsabilidad no es una característica intrínseca de las hipótesis, sino la actitud con la que se tratan dicha hipótesis. La segunda, íntimamente relacionada con la primera, es que, reconociendo ambas partes la existencia y validez de las mismas pruebas (Escrituras y observaciones), la discusión se reduce a qué pruebas pesan más; recordemos también que de ninguna de las observaciones de Galileo se deduce necesariamente la certeza de la visión heliocéntrica. Ambas cuestiones ilustran problemas recurrentes en el desarrollo de la ciencia, de ahí el interés en reflexionar sobre ellas.

Veamos con un poco de mayor profundidad los puntos de vista de Galileo y Belarmino.

Conforme se desarrollaba la discusión, tanto Galileo como Belarmino terminaron expresando sus puntos de vista por escrito. El de Belarmino donde quizás mejor se recoja sea en la denominada Carta a Foscarini [CF], de 1615. El de Galileo aparece en partes de un texto más largo conocido como Carta a la Gran Duquesa Cristina [CGDC] también de 1615 (esta Cristina, por cierto, era un miembro prominente de la familia Medici, y a Galileo le convenía especialmente que estuviese convencida de que sus puntos de vista no eran heréticos).

En la CGDC Galileo deja claro para empezar que el cree que cada palabra de la Biblia es correcta. Pero, matiza, la Biblia se escribió para todo el mundo, incluyendo aquellos que vivieron en tiempos anteriores y, por tanto, menos avanzados, y a aquellos sin ninguna o poca instrucción. Por ello la Biblia se escribió de tal manera que a menudo es difícil determinar su verdadero sentido. Por lo tanto, argumenta Galileo, si estamos tratando de cuestiones empíricas (científicas, diríamos hoy) para las que podemos obtener observaciones y pruebas empíricas, no deberíamos usar nunca la Biblia para juzgar esas cuestiones. Porque, en primer lugar, ese tipo de cuestiones (como la de si el Sol se mueve alrededor de la Tierra o viceversa) no son relevantes para la salvación, es decir, que da igual lo que opines sobre la cuestión porque ello no va a afectar a tu salvación o condenación personales. Y, en segundo lugar, y adelantando lo que ocurriría después reiteradamente, sería perjudicial para la IC hacer un pronunciamiento sobre una cuestión empírica, basándose en lo que se interprete que dice la Biblia, si después nuevos hechos empíricos demuestran que la IC se ha equivocado.

Belarmino en la CF muestra su desacuerdo con Galileo en todos estos puntos, no así, reitero, en la veracidad de las observaciones. Belarmino empieza con la interpretabilidad de los textos bíblicos que se refieren a la cuestión de fondo (si el Sol se mueve alrededor de la Tierra o viceversa) que parecen bastante claros y no sujetos a posibles interpretaciones. No sólo eso, sino que Belarmino señala además que hay consenso entre todos los exegetas bíblicos de que esto es así, que el Sol se mueve alrededor de la Tierra. Por tanto, y en contra de lo que afirma Galileo, que podría tener razón en lo que respecta a algún otro pasaje bíblico no relacionado, no se está precisamente ante un caso de difícil interpretación de las Escrituras.

Belarmino también concede que, en general, los asuntos científicos no son relevantes para la salvación. Pero este no es el caso precisamente por el punto anterior: como las Escrituras no pueden tener en este caso más que una interpretación, rechazar lo que dicen en este punto es poner en cuestión la autoridad de la Biblia en su conjunto o, lo que es lo mismo, rechazar la palabra de Dios. Por lo tanto la discusión heliocentrismo/geocentrismo es relevante para la salvación, según Belarmino.

Finalmente, y este es uno de los aspectos más interesantes desde nuestro punto de vista, Belarmino, que aparte de teólogo tenía una magnífica formación como astrónomo, deja muy claro que si pudiese demostrarse que la Tierra se mueve alrededor del Sol, entonces habría que aceptar esa demostración. Pero, habida cuenta de las razones que había dado antes más la implícita de que Dios no se equivoca, Belarmino indica que él piensa que esa demostración ni se obtendrá ni podrá obtenerse. En cualquier caso, Belarmino considera al menos la posibilidad de que pueda existir esa demostración, y en el caso de que llegase a ser encontrada los padres de la IC tendrían que discutir cómo es posible que se hubiesen equivocado tanto en la interpretación de las Escrituras en este asunto.

Quedémonos con la idea de que Galileo y Belarmino están de acuerdo en varias cuestiones: ambos aceptan los datos del telescopio y la autoridad de las Escrituras; los dos están de acuerdo en que las Escrituras sugieren que el Sol se mueve alrededor de la Tierra y en que los datos del telescopio podrían sugerir que es al revés. Sin embargo, sus puntos de desencuentro ilustran problemas generales en la evolución de las ideas científicas. En la próxima anotación, que será la última, los repasaremos y extraeremos algunas conclusiones.

Quizás también te interese de esta misma serie:

(I) : Antecedentes

(II): Perspectivas

(III): Observaciones

(IV): Venus

(V): Reconvención

Sobre el autor:César Tomé López es divulgador científico y editor de Mapping Ignorance

3 Comentarios

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Tom WoodTom Wood

Ha sido clasico estigmatizar la capacidad intelectual de Belarmino,…; para resaltar la del triunfador. Al margen del autoritarismo desmedido de la IC de esa época y de lo que eso representó, y nunca debemos olvidar. Científicamente para mi no tiene ningun merito, despues que conoces la respuesta correcta de un dilema, de un ejercicio; derramar los ríos de tintas que se han derramado, para desacreditar la capacidad intelectual de los demás actores.

Es más, y no espero al final para decirlo; Galileo facilmente podria haber abandonado la Italia (católica) de la época, he irse a un país protestante. Donde sería recibido y venerado como un héroe. Claro más por la razones ideológicas imperantes en la europa de Galileo, que por su brillantez científica; que es por lo que tanto nos preocupamos nosotros ahora.

“A pesar de todo lo anterior, el comienzo del siglo XVII fue una época muy sensible para la IC. La Reforma Protestante había comenzado el siglo anterior, cuando la víspera de la festividad de Todos los Santos, el 31 de octubre de 1517, Martin Luther, siguiendo la costumbre universitaria, clavaba en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg las 95 tesis de la Disputatio pro declaratione virtutis indulgentiarum. Desde entonces toda la maquinaria de la IC estaba dedicada a evitar la propagación de lo que consideraba posturas heréticas. Por lo tanto, los descubrimientos de Galileo llegaron en un momento en el que la IC era menos tolerante de lo que podría haber sido en otras circunstancias.

Finalmente hay que decir que Galileo no buscaba el enfrentamiento. Galileo era un devoto católico y no pretendía en ninguna manera erosionar la doctrina de la IC. Por esto mismo no se tomó a la ligera la idea de que algunas de sus propuestas pudiesen ser heréticas. Galileo, como tendremos ocasión de comprobar, tenía auténticas diferencias de opinión sobre la exégesis bíblica, y estas diferencias jugarían un papel fundamental en el desarrollo de los acontecimientos”

culturacientifica.com/2013/08/27…ntecedentes/

?Por que galileo no echó mano del plan B? Usted lo explica muy bien.

Mi idea particular es que nadie puede saber con seguridad, en vida, en tiempo real; si sus conclusiones científicas son del todo correctas. La vida de un científico, casi nunca es suficiente para borrar la incertidumbre de la veracidad, o los absolutos de sus descubrimientos.

Ni siquiera Newton escapo de eso., a pesar de haber creado una obra sólida y con consenso. Pero Newton era lo suficientemente inteligente, lo suficientemente científico, en su forma de ver su realidad; como para darse cuenta de las fisuras del método científico. Por eso nos dejó explícitamente algunas “tareas para la casa”; que todavía no logramos resolver. Como podría ser la comprención de qué cosa es la masa, la inercia, la gravedad,…

upcomillas.es/centros/ctr/Docume…Dtch-02_.pdf

Y que por los caminos místicos, fantasmagóricos y metafísicos-matemáticos que las necesidades económicas nos han hecho coger, parecen no tener solución a largo plazo. Bueno ya contamos 100 anos, de diferentes canciones, sobre las mismas notas y los experimentos dándonos con el guante en la cara, retandolos a inventarnos un nuevo paradigma. Como el de Galileo-Newton o el de Faraday-Maxwell. Sigo creyendo que mas que matemática o buenos calculadores, como Newton o Maxwell; lo que nos falta es la imaginación física de Galileo o Faraday. Es decir, para que los Newton y los Maxwell actuales hubieran podido redondear matemáticamente el muñeco del nuevo paradigma; las universidades tendrían que haber creado primero los Galileos y los Faraday. Y rompamos los mitos de los teóricos; no se interesó en la matemática superior de su época; porque debe haber creído que el problema más grave estaba en otras direcciones. De haber querido; inteligencia y voluntad le sobraban para dejar los experimentos que tanto le inquietaban físicamente y haber emprendido una carrera teórica meteórica. ?Pero para que, aque física se la iba a aplicar? ?A la de Newton? O moría con más incertidumbres que Riemann.

Eso Faraday amigos mios, no estan dentro de los niñitos estrellas que ganan la olimpiada internacional de física cada año, se gradúan de ella ante de la mayoría de edad, son son doctores, académicos,… o trabajan en el último centro experimental. Cien años demuestran o debían ser suficientes para demostrarlo; que un paradigma pedido a grito por las continuas ambivalencias diarias, entre teoría y prácticas experimentales, esos genios de las lógicas formales abstractas, no lo van a crear jamas. Los verdaderos iluminados, creadores de ese nuevo paradigma, creo que se están perdiendo en los filtros que la matematización excesiva de la enseñanza de la física, le impone a esos genios-Faraday. O no se donde, o si para nuestras desgracias, en algún lugar indebido estarán,…

Necesitamos encontrar esos genios con característica y talentos especiales, aunque no tengan gran instrucción académica, como Faraday, Ramanujan o los Beatles. Para que nos clarifiquen el momento, nos tracen el derrotero correcto. Desgraciadamente el momento estelar de los genios de las lógicas formales, no es este; sino en que vendra despues que podamos armar el derrotero del amorfo muñeco físico actual. Desgraciadamente como paso con Riemann; nacieron en tiempos de Faraday, donde se necesita imaginación física como la de Faraday. O dicho con otra metáfora; para qué necesitaban en tiempos Roma; un Gladiador llamado Einstein.
Mira, para que se entienda mejor; ni Higg si es sincero consigo mismo, puede decir que lo que se encontro en el CERN sea un Higg. Y estoy seguro que si le dan hasta el Nobel; se va a morir con deseos de saberlo. Claro y mucho menos que concuerda con sus postulados originales. Pero esto último sí es parte del método empleado actualmente en ciencia, es lo que se cree lícito, por las mentes que han formado en las últimas décadas las universidades.

Arturo Manchado TorresArturo Manchado Torres

Pues si Belarmino tenia alguna duda que los datos de Galileo implicaban que la teoria geocentrica era incorrecta, es que era un autentico descerebrado.

Galileo vs. Igrexa Católica redux (VI): Visións – Ciención de Breogán

[…] [Esta é unha tradución adaptada do artigo orixinal de 1 de outubro de 2013 Galileo vs. Iglesia Católica redux (VI): Visiones, de César Tomé López, que pode lerse nesta ligazón.] […]

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