El asesinato de Pitágoras, historia y matemáticas (I)

Acabo de terminar de leer la novela “El asesinato de Pitágoras” (Duomo editorial, 2013), de Marcos Chicot, que fue finalista del Premio Planeta y se está convirtiendo en todo un fenómeno de ventas.

Hace unas semanas, mientras cotilleaba en la sección de novela negra de una conocida librería bilbaína, su título llamó claramente mi atención por la referencia directa al filósofo y matemático griego. Lo compré sin dudarlo. Soy un lector habitual de novela negra y siempre estoy interesado en cualquier libro que esté relacionado con las matemáticas.

imagen 1 - portada

La novela empieza con el pensamiento de Pitágoras “Aquí se encuentra mi sucesor”, mientras está reunido con sus seis discípulos más avanzados, grandes maestros de la secta de los pitagóricos, y continúa el monólogo interior del gran maestro analizando al grupo de filósofos de entre los cuales tendrá que elegir a quien continúe su trabajo en la hermandad, así como la expansión de esta por la Magna Grecia y Roma. En esa reunión muere envenenado el discípulo que tenía más posibilidades de recoger el testigo de manos de Pitágoras. Para resolver ese crimen, y algunos otros que vendrán después, el maestro Pitágoras contrata al investigador egipcio Akenón (a quien se le unirá en la investigación, Ariadna, hija de Pitágoras). Me encontraba por lo tanto ante una novela de detectives, aunque con la particularidad de que estaba ambientada en la Magna Grecia, y más concretamente en la ciudad griega de Crotona y en la comunidad pitagórica asentada en ella.

Sin embargo, “El asesinato de Pitágoras” no es tan solo una novela negra ambientada en Crotona y en la escuela pitagórica que el gran matemático y filósofo griego Pitágoras fundó en la misma, sino que realmente es una novela histórica que reconstruye los últimos meses de la comunidad crotoniata de los pitagóricos (al menos bajo la dirección de Pitágoras) y el inicio del declive de la hermandad.

Al igual que en otras novelas históricas, uno se pregunta qué parte de lo que se narra en ella es real y que parte es producto de la imaginación del escritor. Por este motivo, me he planteado para esta entrada del Cuaderno de Cultura Científica, y la siguiente, comentar algunas cuestiones históricas y matemáticas que aparecen en la novela. Empezamos en este artículo con la parte histórica…

El personaje central de esta novela, que no el protagonista principal, es Pitágoras. A cualquier lector, o lectora, de esta obra literaria que quiera saber más sobre el gran matemático griego, y la secta de los pitagóricos, le recomiendo que consulte el libro de Pedro Miguel González Urbaneja titulado Pitágoras, el filósofo del número, (ed. Nivola, 2001) o alguna de las biografías de internet, como la que aparece en divulgamat, escrita por el mismo autor.

Pitágoras es sin lugar a dudas el matemático más conocido de todos los tiempos y una figura clave en la historia del pensamiento. Sin embargo, lo que normalmente conocemos de este personaje se encuentra en un lugar un poco indeterminado, a medio camino entre la leyenda y la realidad. Incluso se ha llegado a dudar de su existencia. Aunque la investigación histórica ha alejado de toda duda esa cuestión y se ha centrado en el estudio de las fuentes antiguas (el historiador griego, de la historia de la filosofía clásica, Diógenes Laercio (siglo III d.c.), el filósofo neoplatónico Porfirio (232-304 d.c.), el filósofo neoplatónico Jámblico (aprox. 245-330 d.c.), que escribieron libros sobre la vida de Pitágoras, que suelen basarse en referencias de Aristóteles y sus discípulos) para separar la ficción de la parte histórica, quedando a pesar de ello muchas cuestiones abiertas al debate científico, y a la especulación.

IMAGEN 2 (Pie de imagen: Caricatura de Pitágoras, realizada por Gerardo Basabe, como parte de la exposición “El Rostro humano de las matemáticas”

Caricatura de Pitágoras, realizada por Gerardo Basabe, como parte de la exposición “El Rostro humano de las matemáticas

Pitágoras era natural de la isla de Samos, próxima a Mileto, y una fecha probable de su nacimiento podría ser el año 580 a.c. Debió de tener una buena educación bajo la dirección del filósofo griego Ferecides (siglo VI a.c.) y, según Jámblico, visitó Mileto, donde recibió formación en matemáticas y astronomía del propio Tales (aprox. 624-546 a.c.) y de su discípulo Anaximandro (aprox. 611-546 a.c.). Parece estar probado que viajó a Egipto y Mesopotamia, donde amplió sus conocimientos científicos, así como filosóficos y religiosos (fue allí donde tomó contacto con las ideas de la reencarnación y la transmigración de las almas), que serían fundamentales en la doctrina filosófica que desarrollaría después y centro de las ideas de la secta pitagórica. Según algunos autores también pudo viajar a la India y por el mediterráneo.

Magna Grecia

Magna Grecia

Después de sus viajes, con una edad de unos 40 años, regresó a la Magna Grecia y empezó a difundir sus ideas filosóficas y religiosas. Decidió establecerse y fundar una comunidad científico-filosófico-religiosa en la ciudad de Crotona. Pitágoras debía de ser un gran orador y los habitantes de Crotona le recibieron con los brazos abiertos. Jámblico menciona cuatro discursos públicos que dio a su llegada a la ciudad. Como se recuerda en el libro Pitágoras, el filósofo del número, eran: “1) a los jóvenes (recomendándoles respeto a los ancianos, disciplina y moderación y ponderando sobre todo la formación integral); 2) a los gobernantes (exhortándoles a que promuevan la igualdad y la justicia, inspiren confianza y dieran ejemplo en su vida privada); 3) a los niños (etapa de la vida crucial en la educación y formación), aprender a escuchar para aprender a hablar, ilustrarse con la experiencia de los mayores); 4) a las mujeres (conducta virtuosa, nobleza moral “como Penélope con Ulises”, promover la religiosidad de la familia, buena administración en la economía doméstica)”.

Así, Pitágoras montó la Escuela Pitagórica en Crotona, una sociedad de carácter científico y religioso, que poco a poco fue extendiéndose por muchas ciudades de la Magna Grecia, llegando incluso su influencia a Roma. Y que llevaba consigo la instauración de un estilo de vida, para los miembros de la hermandad por un lado, pero también para los demás ciudadanos, basada esta en las ideas del filósofo, como las mencionadas en los discursos anteriores. El poder político de la hermandad de los pitagóricos fue creciendo, así como también el número de sus enemigos, que no veían con buenos ojos el poder que estaba alcanzando Pitágoras y su secta.

Pitagóricos celebrando el amanecer (1869) por Fyodor Bronnikov

Pitagóricos celebrando el amanecer (1869) por Fyodor Bronnikov

Los miembros de la comunidad se dividían en dos tipos, los matemáticos (“conocedores”, capacitados para la comprensión del conocimiento matemático y científico transmitido por Pitágoras, continuadores del espíritu de Pitágoras y participantes en la evolución del conocimiento en su conjunto, no solamente científico) y los akusmáticos (“auditores”, que participaban del conocimiento de la escuela a través de dogmas, creencias, sentencias orales sin demostración ni justificación, principios morales y aforismos; eran devotos religiosos encargados de velar por el modo de vida pitagórico y de que se conservasen las enseñanzas de Pitágoras).

Al entrar en la secta pitagórica había una serie de ritos de iniciación, juramentos y ceremonias, todo dentro de un ambiente de religiosidad y misticismo. En la etapa de iniciación se realizaban actividades destinadas a fortalecer el espíritu, a fomentar la humildad y a adquirir los conocimientos del maestro, pero sin poder acceder aún a las demostraciones. Podían escuchar, pero no podían preguntar. Cada jornada empezaba antes del alba con plegarias religiosas, seguidas de cantos musicales, poesía mística, meditación, charla paseos solitarios, matemáticas, religión, atletismo y metafísica, que solo se interrumpían para frugales comidas y a la hora de dormir. Esta etapa duraba de 5 a 8 años, tras la cual ya se era miembro de pleno derecho de la secta.

Como recuerda Urbaneja “Los pitagóricos se regían por un código de conducta muy estricto, que incluía la comunidad de bienes (comunismo integral) y un severo régimen físico y gastronómico, en particular un inviolable régimen vegetariano, ya que profesaban la doctrina de la metempsicosis o transmigración de las almas, de modo que no debería ser sacrificado ningún animal ante el temor de que pudiera ser la nueva morada de un amigo muerto. El principal objetivo de la doctrina pitagórica era la purificación del alma o catarsis”.

Pentagrama místico pitagórico, con la palabra “ὑγιεία”, Hugieia, es decir, “salud”.

Pentagrama místico pitagórico, con la palabra “ὑγιεία”, Hugieia, es decir, “salud”.

La novela “El asesinato de Pitágoras” se centra en los últimos meses de la escuela pitagórica de Crotona, al menos con Pitágoras a la cabeza, y el inicio de la desaparición de la hermandad. Exactamente, se basa en la historia contada por el filósofo Aristóxeno de Tarento (354-300 a.c.), discípulo de Aristóteles, y que Urbaneja recoge así en su libro…

“El secretismo y misterio de la secta así como algunas intervenciones políticas despertaron la hostilidad de las clases rectoras de Crotona, agrupadas en torno al tirano Cilón, quien tramaba venganza contra Pitágoras por haber sido rechazado en la comunidad pitagórica. En el año 510, tras una sublevación fracasada de Sibaris, los sediciosos buscaron asilo en Crotona. Habiendo amenazado los sibaritas con la guerra en caso de acceder, se reunió el Consejo de Crotona para deliberar. Tras las intervenciones de Pitágoras con su acostumbrada elocuencia, en este caso sobre los sentimientos de solidaridad humana, se negó la extradición. Los sibaritas declararon a Crotona la guerra anunciada, pero los disciplinados ejércitos de esta comandados por Milón (cuya intervención es descrita épicamente por Diodoro de forma casi mítica) aniquilaron al contrario y destruyeron cruelmente la otrora lujosa Sibaris en una contienda que está documentada históricamente y que produjo una gran impresión en todo el orbe helénico. Aprovechando las disputas sobre el reparto del botín, Cilón azuzó demagógicamente las turbas, que incendiaron la casa de Milón, donde estaban reunidos los pitagóricos, y solo unos pocos pudieron salvar la vida.”

Escuela pitagórica invadida por los Sibaritas (1887), Michele Tedesco)

Escuela pitagórica invadida por los Sibaritas (1887) por Michele Tedesco

A partir de aquí no está del todo claro cual fue el final de Pitágoras. Según algunos autores (y el autor de “El Asesinato de Pitágoras” se hace eco de ello en su novela) consiguió huir de casa de Milón con algunos pitagóricos y se refugió en la comunidad pitagórica establecida en Metaponto (siendo el posible año de su muerte el año 500 a.c.). Según otras versiones pudo haber muerto en el incendio o durante su huida. Incluso tenemos una leyenda fantástica sobre su muerte relacionada con un campo de habas (Pitágoras fue detenido y asesinado mientras huía, por no querer cruzar un campo de habas, ya que estas eran sagradas para los pitagóricos).

La hermandad de los pitagóricos siguió viva a pesar de la muerte o desaparición de Pitágoras, aunque con menos poder e influencia, dirigida por algunos de los discípulos del maestro, como Hipasos de Metaponto, Teodoro de Cirene, Filolao, Arquitas de Tarento e Hipócrates de Quío, cuyas ideas serían el germen de la Academia de Platón (fundada por el filósofo hacia el 388 a.c.). Mientras que la comunidad pitagórica en Crotona sería dirigida por la mujer de Pitágoras, Teano, y sus hijas.

Para terminar me gustaría mencionar dos personajes históricos que aparecen en la novela, Teano y Milón. También Cilón es otro de los personajes reales que aparecen en esta historia, aunque poco más sé de él que lo que aparece mencionado arriba.

Escuela de Pitágoras, imagen perteneciente al libro “The story of greek people”, Eva March Tappan, Houghton Mifflin, 1909; las dos figuras centrales podrían ser Pitágoras y Teano)

Escuela de Pitágoras, imagen perteneciente al libro “The story of greek people”, Eva March Tappan, Houghton Mifflin, 1909; las dos figuras centrales podrían ser Pitágoras y Teano

Teano, fue una mujer pitagórica, discípula de Pitágoras y miembro de la hermandad, que según algunas fuentes históricas fue además esposa de Pitágoras y tuvieron dos o tres hijas (Damo, Myia y Arignote) y un hijo, llamado Telauges. Se le atribuyen importantes estudios sobre matemáticas (proporción áurea, poliedros regulares), cosmología o medicina (ella y sus hijas alcanzaron cierta fama como curanderas, y fue famosa su victoria frente al médico Eurifón en un debate sobre el desarrollo del feto), y algunos textos (“Vida de Pitágoras”, “Cosmología”, “Teorema de la razón áurea”, “Teoría de los Números”, “Construcción del Universo” y algunos otros escritos, como “Sobre la Piedad”) y cartas, aunque se han perdido todos salvo algunos fragmentos y cartas. Cabe mencionar que el papel de la mujer en la comunidad pitagórica era algo excepcional en la Magna Grecia, y en el mundo antiguo en general, ya que eran consideradas, en alguna medida, iguales a los hombres.

Milón de Crotona, Joseph Benoit Suveé (1743-1807), Museo de Groningen)

Milón de Crotona por Joseph Benoit Suveé (1743-1807), Museo de Groningen

Por otra parte, Milón de Crotona fue un célebre atleta de la Magna Grecia que ganó 6 veces los Juegos Olímpicos, otras 6 los Juegos Píticos, 10 los Juegos Ístmicos y 9 los Juegos Nemeos. Era considerado un héroe, sobre el que circulaban varias leyendas relativas a su gran fuerza (como que cargó con un toro de cuatro años sobre sus espaldas, para luego matarlo, asarlo y comérselo en un día). De su carrera militar se ha destacado la gran victoria bajo su mando del ejército de Crotona sobre las fuerzas de Sibaris (la palabra “sibarita” proviene de esta ciudad y sus habitantes, quienes llevaban una vida centrada en el lujo, el descanso y el buen vivir). Se le asocia con Pitágoras, a quien parece que salvó la vida y además se casó con una de sus hijas, y con la hermandad de los pitagóricos.

Dejaremos para la próxima entrada del Cuaderno de Cultura Científica la reflexión sobre las referencias matemáticas que aparecen en la novela.

Bibliografía

1.- Marcos Chicot, El asesinato de Pitágoras, Duomo editorial, 2013.

2.- Pedro Miguel González Urbaneja, Pitágoras, el filósofo del número, ed. Nivola (col. La matemática en sus personajes, n. 9), 2001.

3.- Pedro Miguel González Urbaneja, Pitágoras (biografías de matemáticos ilustres), www.divulgamat.net

4. VV. AA., El rostro humano de las matemáticas, Nivola, 2008.

(puede verse la versión on line de la exposición –en euskera, castellano, catalán, gallego y valenciano en divulgamat)

Sobre el autor: Raúl Ibáñez es profesor del Departamento de Matemáticas de la UPV/EHU y colaborador de la Cátedra de Cultura Científica

Esta entrada participa en la VIII Edición del Carnaval de Humanidades, cuyo blog anfitrión es ::ZTFNews.

13 Comentarios

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Participaciones en la VIII Edición del Carnaval de Humanidades | :: ZTFNews.org

[…] El asesinato de Pitágoras, historia y matemáticas (I) desde Cuaderno de Cultura Científica […]

magdalina ofeliamagdalina ofelia

el famoso teorema de pitagora solo con esto este señor coge fama cada dia mas

Resumen de la VIII Edición del Carnaval de Humanidades | :: ZTFNews.org

[…] El asesinato de Pitágoras, historia y matemáticas (I) (Cuaderno de Cultura Científica) es la primera parte –la crónica histórica– de una reseña […]

MiguelMiguel

Fundamental mi querido watson… Pitagoras another level… Lo único que no ME cuadraría es el sacrificio animal para un consciente consumo, no al nivel que hemos llegado con el estilo de vida moderno y sírvase de mi ejemplo… De desconexión total… Al punto que me puedo comer casi “todo lo que se mueva”pero no podemos ver morir nada…. Debería tener valor de hacerlo y buscar dignificar dicha acción sagrada de la alimentación, en eso me gusta los judíos a la hora de comer… Dándole otro entendimiento, significado y valor a todo el proceso… Nos estamos alimentando de otro ser, de su existencia, de su energía… un querido amigo llamado Jesús…. Tomád y comed… Y yo soy parte de todo…. Hasta el airé que respiras… Es mi aliento…. Al morir yo que alimentare? Parte de que seré?

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[…] comentamos en la entrada El asesinato de Pitágoras: Historia y matemáticas, que la muerte de Pitágoras era todo un misterio. Según algunas fuentes pudo haber muerto en el […]

Carmen RamosCarmen Ramos

Una exposición clara, ideal para una persona que quiere entender lo que lee .
Muchas gracias por divulgar la ciencia y la historia.

Sofia Valentína Sánchez LópezSofia Valentína Sánchez López

Esto es muy buena información

Me gustaría que le agregaron más información

julio loria mendezjulio loria mendez

Informacion interesante que no conocìa sobre Pitàgoras

MarcosMarcos

Disculpa a mi me informaron que murio a manos de soldados que lo encontraron dibujando simbolos o signos extraños en la tierra al pensar que el estaba loco borraron todo lo que habia dibujado y pitagoras reacciono enojado y los ataco y ellos le dispararon……. pero por lo que lei no se sabe si murio en ese momento o simplemente desaparecio….. bueno solo era eso.. gracias 🙂

César ToméCésar Tomé

Me parece algo más que probable que estés confundiendo Pitágoras con Arquímedes. Por otra parte, la defensa lógica frente a un ataque personal a corta distancia es con la espada no con el arco, aunque lo del ataque no consta para ninguno de los dos sabios.

RaúlRaúl

Desde el titulo está mal el libro ya que nunca lo asesinaron y el autor trata. Solo eso trata de escribir una novela detectivesca sin lograrlo , casi desde el inicio supe quien era el malo del libro, no me atrapó la historia.

Miguel Angel SánchezMiguel Angel Sánchez

En la historia de los griegos de Indro Montanelli, dice que las habas simplemente no le gustaban, no porque fueran sagradas. Dice que la que queda a cargo de sus enseñanzas fue Damona que era su hija. Que los habitantes de Crotona, simplemente no querían que su pueblo fuera una mezcla de fortaleza, cárcel y monasterio. Y así algunas cosas un poco diferentes de tus comentarios. Aunque es interesante leer novelas históricas, siempre el autor le pone de su propia cosecha, nunca es igual que leer una buena Historia de un autor confiable. Gracias.

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