Imaginación + tenacidad + rigor: en matemáticas y paleontología

Matemoción

No es la primera vez que en este cuaderno hablamos del matemático Cédric Villani (1973-); lo hicimos en Teorema vivo e Intuición: ¿para descubrir o para inventar?. Desde que le concedieron la Medalla Fields en 2010, su intensa labor divulgadora ha dado lugar a muchas e interesantes publicaciones.

Cedric
En esta ocasión, quería compartir una curiosa cita del matemático contenida en el peculiar ensayo Comment conjuguer passion et création. Dialogue inattendu entre un artiste et un scientifique talentueux (Cómo conjugar pasión y creación. Diálogo inesperado entre un artistay un científico talentoso)(Favre Eds., 2014).

Se trata de un diálogo entre el coreógrafo y jinete, responsable del Théâtre équestre et musical Zingaro, Bartabas (1957-), el artista, y Cédric Villani, el científico talentoso… Por cierto, ¿por qué este calificativo?, ¿se le supone talento a cualquier artista?

En esta conversación se abordan cuestiones relativas a la creación, la investigación y la inspiración en estos dos mundos aparentemente tan alejados. Bartabas y Villani comparten sus inicios en sus respectivas profesiones, y conversan sobre las particularidades y maneras de trabajar en su día a día.

Incluyo debajo un fragmento de una de las intervenciones de Cédric Villani, en la que habla sobre su vocación matemática, confesando que de pequeño le gustaban… los dinosaurios, como a cualquier otro niño.

Cuando la gente me pregunta: «¿Quería usted ser matemático desde pequeño?», o «¿Tuvo usted una revelación?» como si, de repente, hubiera caído un rayo divino: «¡Serás matemático!», les respondo «¡No, no, lo mío eran los dinosaurios!».

Después de todo, las tres virtudes cardinales de un matemático son las mismas que las de un paleontólogo.

En primer lugar, la imaginación: no hay nada más imaginativo que un paleontólogo que consigue reconstituir una enorme bestia a partir de un pequeño montón de huesos recuperados aquí y allá.

En segundo lugar, la tenacidad: es necesaria tanto para profundizar en la búsqueda del teorema como para cavar en la búsqueda de un fósil.

Y además, en tercer lugar, el rigor. Es evidente para el matemático, pero también es necesario para el paleontólogo; cuando se realiza la reconstitución del dimetrodon o del iguanodon, hay que tener cuidado con la diversidad de las osamentas. Si se deja vía libre a la imaginación, no se llega a nada.

Entre estos dos oficios, hay una similitud interesante.

Nota: Texto traducido por la autora de esta entrada del original en francés.

Sobre la autora: Marta Macho Stadler es profesora de Topología en el Departamento de Matemáticas de la UPV/EHU, y colaboradora asidua en ZTFNews, el blog de la Facultad de Ciencia y Tecnología de esta universidad.

Esta entrada participa en la Edición 5.9: Emma Castelnuovo del Carnaval de Matemáticas cuyo anfitrión es el blog Que no te aburran las M@tes.

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