El efecto escenario: por qué la gente elige la opción de en medio

Fronteras

Ante una lista de opciones o elementos similares colocados en fila, los humanos tendemos a descartar los extremos y quedarnos con aquellos situados en medio. Sucede con números, con imágenes e incluso con concursantes de un programa de televisión1. El efecto de preferencia central (“center stage effect” o “centrality preference” en la literatura en inglés) ha sido estudiado por la psicología desde hace décadas y presenta una robusta evidencia23. Los motivos de esta curiosa preferencia no terminan de estar claros 4: podría tratarse de una cuestión perceptiva56 (fijamos nuestra mirada en el centro por lo que tendemos a elegir cosas situadas ahí), cultural7 (el prestigio y la autoridad asociados a una posición central), o una estrategia para reducir el esfuerzo mental que supone elegir8. De un modo u otro, las implicaciones de este efecto resultan de lo más variopintas. Aquí van algunas:

Servicios públicos

En un artículo publicado en 19959, Nicholas Christenfeld presentó una serie de experimentos sobre este curioso sesgo: en uno de ellos, examinó las preferencias de los playeros de California a la hora de ir a mear. Como hubiese sido un poco violento plantarse en la puerta de los servicios públicos a contar visitantes, Christenfeld usó una medida indirecta. Con ayuda del personal de limpieza, registró el uso de papel higiénico de cada una de las cabinas. El resultado confirmó la sospecha: los playeros utilizaban los retretes centrales con bastante más frecuencia de la que cabía esperar por puro azar. Así que la próxima vez, ya sabes… si quieres usar el retrete más limpio, deberías optar por los extremos. No sólo estarán menos usados, además tendrás más posibilidades de encontrar papel higiénico.

¡Compra, compra!

Objetos similares colocados en fila. Está claro que nuestra preferencia por la centralidad tiene muchas ocasiones de salir a relucir cada día. Pero quizás la más clara es la que nos sitúa como compradores ante una colección de productos. Esta colección puede tomar distintas formas: puede ser un escaparate, perfectamente ordenado tras un cristal. También puede tratarse de un catálogo, la balda del supermercado, o las bebidas en la nevera al final de un buffet. Y, claro está, también puede darse en internet: desde la galería de amazon a cualquier página web de venta online. En todos estos casos, los clientes tienden a elegir y gastar más dinero en los elementos situados hacia el centro de su campo visual. Es algo que saben quienes disponen los productos en tiendas físicas y también quienes crean páginas web. De hecho, si recientemente has contratado alguna suscripción o servicio online, es probable que esta distribución te resulte sospechosamente familiar:

Esta es una captura de la página de suscripción a The Economist. Pero la idea no es precisamente original. La misma idea se repite una y otra vez. Sencillamente, porque funciona.

Exámenes tipo test

El MIR es, quizás, una de las pruebas más exigentes a las que se enfrenta todo médico durante su carrera. Sin embargo, hasta hace algunos años, los estudiantes recién salidos de la facultad podían contar con una pequeña ventaja. Si algún concepto sobre anatomía humana se les escapaba, siempre podían jugársela con la psicología: debido a los sesgos de quienes habían diseñado el examen, no todas las respuestas eran correctas con igual probabilidad. Según me cuentan los doctores Elena Alvar y Julián Palacios (especialistas en anestesiología y cardiología, respectivamente), este hecho era ampliamente conocido por los estudiantes y se contaba en algunos cursos de preparación a las pruebas. Las respuestas correctas seguían una distribución muy similar a las de las carreras de tortugas. Los examinadores, sin saberlo, tendían a colocar las respuestas correctas con mayor probabilidad hacia el centro. Los estudiantes, incluso sin haberlo sabido, hubiesen optado por ellas también: el sesgo funciona en ambos sentidos y quienes se someten en este tipo de tests, tienden a buscar la respuesta correcta lejos de los extremos.

Esta colaboración no buscada entre examinadores y examinados tiende a darse en todas las pruebas de elección múltiple10. Pero en el caso del MIR tuvo su fin hacia 2010. Desde ese año y hasta 2014, el Ministerio hizo un esfuerzo deliberado por equilibrar la distribución de aciertos entre las 5 respuestas posibles. En 2015, los exámenes pasaron a tener cuatro alternativas en lugar de 5 y parece que los resultados han vuelto a perder el equilibrio favoreciendo ligerísimamente las opciones de en medio. El margen es tan leve que nadie se va a librar de estudiar. Pero ante la duda… siempre mejor quedarse con la segunda o tercera tortuga.

Distribución de las respuestas correctas, según su posición, en las pruebas del MIR, año a año. Fuente.

Referencias:

1Raghubir, P. & Valenzuela. (2006). Centre-of-inattention: Position biases in decision-making. Organisational Behaviour and Human Decision Processes, 99, 66-80

2Paul Rodway Astrid Schepman & Jordana Lambert (2011). Preferring the One in the Middle: Further Evidence for the Centre‐stage Effect. Applied cognitive Psychology.

3Maya Bar-Hillel (2015). Position Effects in Choice From Simultaneous Displays: A Conundrum Solved. Perspectives on Psychological Science.

4Paul Rodway, Astrid Schepman, Volker Thoma (2015). Reachability Does Not Explain the Middle Preference: A Comment on Bar-Hillel

5Benjamin W. Tatler (2007). The central fixation bias in scene viewing: Selecting an optimal viewing position independently of motor biases and image feature distributions. Journal of Vision.

6 A. Selin Atalay, H. Onur Bodur, and Dina Rasolofoarison (2012). Shining in the Center: Central Gaze Cascade Effect on Product Choice. Journal of Consumer Research.

7Valenzuela, Ana & Raghubir, Priya. (2009). Position-based beliefs: The center-stage effect. Journal of Consumer Psychology,

8Jerry I. Shaw, Jon E. Bergen, Chad A. Brown & Maureen E. Gallagher (2000) Centrality Preferences in Choices Among Similar Options, The Journal of General Psychology,

9Nicholas Christenfeld (1995). Choices from Iden tical Options. Psychological Science,

10Attali, Yigal & Bar-Hillel, Maya (2003). Guess Where: The Position of Correct Answers in Multiple‐Choice Test Items as a Psychometric Variable. Journal of Educational Measurement.

Sobre la autora: Almudena M. Castro es pianista, licenciada en bellas artes, graduada en física y divulgadora científica

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