Recapitulación

Series Galileo Artículo 7 de 7

Galileo

Galileo fue, sin duda, un personaje excepcional. Aunaba inteligencia, habilidad técnica, ingenio y visión. La inteligencia le permitió entender y relacionar nociones que nadie había manejado o relacionado hasta entonces, así como usar las matemáticas como lenguaje en el que expresar sus resultados. Gracias a su habilidad técnica pudo fabricar excelentes telescopios, los mejores de su época, y gracias a ellos, hacer las observaciones astronómicas que nadie había hecho antes; esa habilidad fue también la que le permitió montar los dispositivos experimentales de sus trabajos sobre la caída de los cuerpos. El ingenio le facilitó el diseño de experimentos muy adecuados al objeto de verificar sus hipótesis y también la elaboración de los argumentos con los que rebate en sus obras las posturas aristotélicas. Y la visión le permitió comprender muchas de las implicaciones filosóficas de sus descubrimientos astronómicos y hallazgos –experimentales o teóricos, para el caso lo mismo da- relativos al movimiento de los cuerpos y la gravedad.

Aunque las referencias bibliográficas –casi de cualquier modalidad- aluden a su papel determinante como introductor del experimento en el estudio de los fenómenos de la naturaleza, sus principales conclusiones las expone mediante razonamientos muy bien elaborados. Tanto el Diálogo como Dos Nuevas Ciencias contienen numerosos ejemplos de argumentación brillante exenta, o casi exenta, de apoyo experimental. Son, de hecho, excelentes ejemplos de método socrático, pues basan en la interpelación y el contratse de pareceres la búsqueda de la verdad.

Y por último, me permito apuntar, como hipótesis, que se trataba de una persona con cierta propensión a la transgresión, a la provocación, al desafío. Esa propensión es quizás la que le dotó de la audacia necesaria para poner sistemáticamente en cuestión las “verdades” aristotélicas, algo que no se había hecho antes de una forma tan sistemática en los campos a los que se dedicó. Pero quizás también fue la causa de los continuos conflictos en que se vio envuelto durante casi toda su vida y la que, en última instancia, motivó su condena y la prohibición del Diálogo.

Bibliografía de la serie

Peter J. Bowler & Iwan R. Morus (2005): Making Modern Science. A Historical Survey The University of Chicago Press

Peter Dear (1995): Discipline and Experience: The Mathematical Way in the Scientific Revolution The University of Chicago Press

Maurice A. Finocchiaro (2008): The essential Galileo Hackett Publishing Co

John Gribbin (2003): Historia de la ciencia 1543-2001 Crítica (Science. A History, 1543-2001, 2002, Allen Lane)

Stephen F. Mason (1985): Historia de las ciencias 2. La revolución científica de los siglos XVI y XVII Alianza Editorial (A History of Sciences, 1962, Hungry Minds Inc)

Javier Ordóñez, Víctor Navarro y José Manuel Sánchez Ron (2003): Historia de la Ciencia Espasa Calpe (el capítulo Edad Moderna es de Víctor Navarro)

Lawrence M. Principe (2012): La revolución científica: Una breve introducción Alianza Editorial (The Scientific Revolution: A very short Introduction, 2011, Oxford University Press)

Steven Shapin (1996): The Scientific Revolution The University of Chicago Press


Sobre el autor: Juan Ignacio Pérez (@Uhandrea) es catedrático de Fisiología en la UPV/EHU y coordinador de la Cátedra de Cultura Científica de esta universidad.

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