Neptunistas y plutonistas

Experientia docet Introducción histórica a la mineralogía Artículo 7 de 24

Las capas se corresponden con distintos periodos de actividad del volcán Chimborazo (Ecuador)

El debate entre neptunistas y plutonistas acerca del origen de las rocas de la corteza terrestre se desarrolló a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX.

Los neptunistas (llamados así por el dios oceánico romano, Neptuno) creían que, desde un punto de vista fundamental, todas las rocas se habían formado en el agua. Según el neptunista más prominente, Abraham Gottlob Werner (1749-1817), profesor en la Academia de Minería de Freiberg en Sajonia desde 1775 [1], originalmente la superficie de la Tierra estaba cubierta por un caldo espeso, caliente y acuoso. Conforme este caldo se iba enfriando comenzaron a cristalizar los minerales que formaron las rocas que constituyen la base de las cadenas montañosas. Más tarde las rocas “no cristalinas” [2] se depositaron como capas de estratos sobre las rocas primarias [3] cristalinas.

Pero la mera observación de la naturaleza planteaba problemas a esta hipótesis. Probablemente el más obvio se podía plantear como una pregunta muy simple: “¿Y los volcanes?” Los neptunistas respondían con toda tranquilidad que los volcanes eran consecuencia de que se estabn quemando restos de plantas y, por lo tanto, eran intrascendentes.

La tradición neptunista tiene una componente teológico-metafísica en su epistemología, es decir, parte de la base de que puedo conocer de forma válida el mundo pensando, más que observando. Podemos encontrar antecedentes de cosmogonías químicas, como las de los protoquímicos del siglo XVII Joachim Becher y Georg Ernst Stahl, basadas en la asunción de que los procesos que se observan en el laboratorio pueden ser la base de las hipótesis acerca de la formación de los minerales que se encuentran en la naturaleza.

Humboldt y Aimé Bonpland en el volcán Chimborazo. Óleo de Friedrich Georg Weitsch (1810)

Este tipo de afirmaciones chocaban de frente frente con los vulcanistas (llamados así por el dios volcánico romano, Vulcano). Por ejemplo, Rudolph Eric Raspe o Nicolas Desmarest afirmaban que los basaltos , encontrados a menudo entre los estratos, habían fluido desde los volcanes. Los estudios de campo en el Massif Central francés confirmaban esta idea. Curiosamente uno de los primeros centros en abrazar esta idea fue precisamente la llamada Escuela de Freiberg, algunos de cuyos miembros, como Leopold von Buch y Alexander von Humboldt, llevaron a cabo importantes estudios de volcanes sobre el terreno durante la primera mitad del siglo XIX.

Sin embargo, el vulcanista más prominente e influyente había que encontrarlo en la empírica isla de Gran Bretaña. James Hutton, muy influido por las ideas newtonianas, fue quien mejor y más completamente formuló las ideas que terminaron llamándose plutonistas (por el dios inframundano romano, Plutón). Según Hutton el calor era responsable tanto de la consolidación de las rocas del fondo del océano como de su elevación para formar la tierra seca.

En abierto contraste con la aproximación racionalista/continental neptunista, John Playfair escribió Illustrations of the Huttonian Theory of the Earth (1802) en la mejor tradición empirista/británica, concentrándose en las pruebas que apoyaban la teoría plutonista de Hutton y apenas mencionando consideraciones naturalfilosóficas o químicas.

James Hall llevó a cabo experimentos en Estados Unidos, que hoy serían inconcebibles por su peligrosidad, sometiendo piedra caliza a calor y presión enormes, y vivió de chiripa para informar sobre sus resultados: efectivamente la roca se consolidaba en esas circunstancias. Sin embargo, ni Playfair ni Hall consiguieron convencer a la comunidad geológica de que los estratos se consolidaban por el calor.

Para los años veinte del siglo XIX la mayoría de los geólogos estaban de acuerdo en que los estratos se formaban bajo el agua y que el basalto y otras rocas ígneas eran expulsadas por los volcanes. Esa era la parte fácil. El origen de las rocas duras y cristalinas [2] como los granitos y los gneises eran el verdadero problema. A finales del XIX los mineralogistas aún andaban peleando por el origen de los granitos, en una reedición del debate neptunista-plutonista.

Si la primera fase del debate tuvo una componente filosófica. Esta segunda parte tuvo una componente, digamos, “contrarreformista” [4], en el sentido de que se apreciaban aún más componentes claramente no científicos en el debate. Fue Charles Lyell en la introducción histórica a su muy influyente Principles of Geology (1830) el primero en alertar sobre ello. De hecho, el debate, planteado en los términos en los que se hacía era completamente estéril, como el debate contemporáneo entre defensores y detractores de la teoría de la evolución por selección natural de Darwin. Puede argumentarse que se percibe una clara influencia en la tesis neptunista de la Biblia, en concreto de la idea del diluvio universal, mientras que los plutonistas eran, innegablemente, magníficos geólogos de campo.

En cualquier caso, la evolución posterior de la mineralogía, petrología y geología ha demostrado que ambos bandos aportaron ideas y datos empíricos que contribuyeron a desarrollar las teorías modernas sobre el origen de minerales y rocas.

Notas:

[1] Con él estudiaron minería, entre otros, Alexander von Humboldt y Andrés Manuel del Río en 1791/92.

[2] A simple vista diríamos hoy. Recordemos las definiciones de roca y mineral que vimos aquí.

[3] Sobre la distinción entre rocas primarias y secundarias véase esto.

[4] La Contrareforma fue un movimiento en la Europa católica como reacción a la Reforma de Lutero

Sobre el autor: César Tomé López es divulgador científico y editor de Mapping Ignorance

1 comentario

  • Avatar de Xabi

    “concentrándose en las pruebas que apoyaban la teoría neptunista de Hutton” Aquí supongo que hay un error. También hay que revisar, principalmente el párrafo: “Para los años veinte del siglo XIX…” que tiene varias erratas.
    Muy interesante. Quería preguntar: Entonces, ¿la idea de que la corteza en algún momento estaba en fase de fluído emana de la pregunta de cómo se formaron las rocas
    Yo pensaría que aquellos que proponen una hipótesis ad hoc como el neptunismo basándose en el Diluvio Universal, serían aquellos que defenderían antes el fijismo geológico ¿En algún momento se supuso inviable el fijismo?

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