Desmitificando: Corte de digestión

La biología estupenda Desmitificando Artículo 8 de 8

Aún es verano y época de baños. Aparece en los medios año tras año, aunque no exista ninguna evidencia médica o biológica que apoye el corte de digestión. Lo desmiente rotundamente Esther Samper en 2011: “El corte de digestión no existe como tal”. El extendido consejo de esperar dos horas entre la comida y el baño tampoco tiene una evidencia médica conocida.

Sin embargo, hay que tener precaución al iniciar el baño pues se puede provocar la hidrocución. Es el síncope provocado por el cambio brusco de temperatura al entrar con rapidez en el agua. Y, como es natural, es frecuente en verano y en época de baños, con una temperatura ambiente alta y baño en agua más fría.

Foto: Simone Mascellari / Unsplash

Fue G. Lartigue, teniente coronel médico del ejército francés, el que propuso, en 1953, el término hidrocución, como análogo a electrocución, para describir la muerte por agua o por electricidad. Escribió que la hidrocución es “el golpe brutal del agua fría sobre el cuerpo humano”.

La hidrocución aparece por la diferencia de temperatura entre el agua y el organismo. Cuanto más fría esté el agua y más elevada sea la temperatura del cuerpo, mayor será el llamado reflejo de inmersión y la gravedad de la hidrocución. El contacto brusco en la piel y en el sistema respiratorio de agua a menos temperatura consigue que, en un acto reflejo, se inhiban la respiración y la circulación. Se puede provocar una pérdida de conocimiento que puede llegar, incluso, a una parada cardiorrespiratoria por arritmia cardíaca súbita.

Al entrar en agua fría, la primera respuesta es el reflejo de inmersión. La entrada de la cabeza en agua fría provoca la caída de la frecuencia cardíaca y se contraen los vasos sanguíneos superficiales para llevar más sangre al cerebro. Si la respuesta es fuerte, puede causar la muerte súbita. Cuanto más fría esté el agua y la temperatura del cuerpo sea más alta, mayor será la respuesta del reflejo de inmersión. En 2017 y en El País, Juan Revenga recomendaba no zambullirse bruscamente a menos de 18ºC, sobre todo si se ha estado al sol o haciendo ejercicio físico fuerte provocando la subida de la temperatura corporal.

No es fácil diagnosticar con seguridad la muerte por hidrocución en relación con la muerte por ahogamiento. Así concluyen su revisión de autopsias los forenses Michel Piette y Els de Letter, de la Universidad de Gante, en Bélgica. La muerte por hidrocución puede terminar con ahogamiento, con agua en los pulmones, o por parada cardiorrespiratoria súbita, sin entrada de agua. No hay agua en los pulmones y son los ahogados blancos o atípicos.

No hay registros que aclaren cuántos muertos por ahogamiento tienen por causa la hidrocución. Según Gracia Pablos, en El Mundo, los Institutos de Medicina Legal de Andalucía plantean que entre el 10% y el 40% de los ahogados podrían deberse a la hidrocución. Y precisan que el porcentaje más probable se acercaría al 40%.

El proceso de hidrocución, al contrario de lo que dice la creencia popular, no tiene relación con la digestión. Para Esther Samper es “la pérdida súbita de conocimiento o la muerte al sumergirse en el agua”, y no es necesario que el agua entre en los pulmones. En sentido estricto no es una ahogamiento.

Para evitar la hidrocución hay que entrar en el agua poco a poco, mojando cuerpo y cabeza progresivamente, comenzando por las muñecas, la nuca y la cabeza. Así, el organismo se va adaptando al cambio de temperatura.

Sin embargo, gran parte de la población sigue aceptando la existencia del corte de digestión y que es necesario aplicar las dos o tres horas de espera antes del baño. Borja Cendrero y Germán Ruiz, de la Universidad Complutense, encuestaron a 65 alumnos de 4º de la ESO, con 38 chicas, de 15 a 17 años, sobre esta cuestión. Más de la mitad, cerca del 53% creían que “bañarse en la piscina después de comer puede provocar un corte de digestión”.

Y siguen apareciendo citas al corte de digestión en libros de texto de primaria y secundaria. Inés Barrio y sus colegas, del Hospital de Baza, analizan 844 mensajes publicados en los textos. El 24.6% del total no se basa en ninguna evidencia científica y, entre esos mensajes, está el que indica “no nadar después de comer pues el proceso digestivo puede verse afectado”.

En conclusión y como resumen, el término “corte de digestión” no corresponde a ninguna entidad clínica reconocida y se refiere al síndrome de hidrocución. Como escribe Milagros Oyarzabal, de la Unidad Docente Multiprofesional de Atención Familiar y Comunitaria de Alicante, la hidrocución es un shock provocado por diferencia de temperaturas. Se puede presentar con temperaturas del agua inferiores a 27ºC o cuando la diferencia entre la temperatura del agua y del cuerpo es, al menos, de 5ºC.

Por tanto, no es la digestión sino la diferencia de temperatura entre el exterior y el cuerpo la causa de la hidrocución, como resume Alexandre López-Borrull desde la Universitat Oberta de Catalunya. De hecho, aunque en casos extremos hay vómitos durante la hidrocución, la digestión no se corta y continúa pues no es un proceso que se detenga o, si se quiere, que se corte.

Referencias:

Barrio-Cantalejo, I. et al. 2011. Are the health messages in schoolbooks based on scientific evidence? BMC Public Health 11: 54.

Cendrero-Rodríguez, B. & G. Ruiz-Tendero. 2020. Proyecto edusin (educa-salud: investiga y muévete seguro): un programa de intervención sobre los mitos en actividad física y salud. SPORT TK: Revista Euroamericana de Ciencias del Deporte 9: 23-31.

López-Borrull, A. 2021. Bulos científicos. De la tierra plana al coronavirus. Ed. Oberon. Madrid. 189 pp.

Oyarzabal Arocena, M. 2015. Corte de digestión. Actualización en Medicina de Familia 11: 358-360.

Pablos, G. 2018. ¿Por qué todavía hablamos de corte de digestión si en realidad no existe? El Mundo 2 septiembre.

Pietter, M.H.A. & E.A. De Letter. 2006. Drowning: Still a difficult autopsy diagnosis. Forensic Science International 163: 1-9.

Revenga, J. 2017. La verdad sobre el corte de digestión y otros mitos veraniegos. El País 7 agosto.

Samper, E. 2011. El corte de digestión: A fondo. El País 1 agosto.

Wikipedia. 2021. Hidrocución. 5 agosto.

Sobre el autor: Eduardo Angulo es doctor en biología, profesor de biología celular de la UPV/EHU retirado y divulgador científico. Ha publicado varios libros y es autor de La biología estupenda.

1 comentario

  • Avatar de Eduardo

    Entonces lo que hacen en Escandinavia de pasar por la sauna y después ir al agua fría o a la nieve te debería causar muchos casos y no parece ser así

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