Fatma Moalla es una matemática que ha investigado en la teoría de espacios de Finsler, una generalización de las variedades riemannianas. En 1961, se convirtió en la primera persona tunecina en obtener la Agrégation de Mathématiques en Francia y, cuatro años más tarde, en la primera mujer tunecina en obtener un doctorado en matemáticas en Francia.

Vivir rodeada de libros
Fatma Moalla nació el 14 de enero de 1939 en Túnez; era una de las seis hijas del librero Mohamed Moella y su esposa. El entorno familiar propició un buen ambiente de estudio, como la propia Moalla explica:
Tuve una infancia feliz y una adolescencia plena. Mis cinco hermanas y yo vivíamos en Túnez. También nacimos allí, excepto mi hermana mayor, que nació en Sfax. Mi padre fue el primer sfaxiano en emigrar a Túnez, junto con mi tío materno y el Sr. Taïeb Miladi. En aquella época también había emigración interna. Mi padre continuó ejerciendo en Túnez el mismo oficio que ejercía en Sfax: librero. […] Era una figura conocida de los zocos de la Medina, erudito, ilustrado, amante de los libros y la lectura, y nos transmitió este amor intacto. […] Siempre guardaré un recuerdo maravilloso de mi infancia en la casa familiar de Bardo, a menudo en el jardín, con mi madre, tan dulce, tan ilustrada, tan abierta, tan buena. […] De mi infancia, también guardaré el recuerdo de que nuestra mayor alegría, la de mis hermanas y mía, era ir a la trastienda de mi padre para practicar nuestro deporte favorito: ¡la lectura! ¡Cuántos libros devoramos!
Entrevista, 2017
En la época en la que cursaba la enseñanza secundaria, Fatma era una buena estudiante; le gustaban todas las asignaturas. Por ello, en el momento de elegir la rama a seguir (en esa época, matemáticas, ciencias experimentales o filosofía), le costó elegir. Aunque finalmente se decidió por las matemáticas:
Las matemáticas se ajustaban más a mi carácter: me encanta el rigor, la precisión, la honestidad. Detesto las trampas. ¡Y eso es lo que son las matemáticas! Es una ciencia exacta y rigurosa, donde se debe ser preciso. Así, cada palabra tiene su importancia en una definición matemática: no se puede quitar, añadir ni cambiar ninguna palabra. Las matemáticas exigen claridad, e incluso transparencia.
Entrevista, 2017
Investigando en matemáticas, enseñando matemáticas
Tras finalizar su bachillerato en 1957, comenzó sus estudios universitarios en el Institut des Hautes Études de Tunis. Se graduó en matemáticas en junio de 1960, estudios que se convalidaron en Francia en octubre de ese mismo año. Gracias a una beca del gobierno tunecino (y al disponer del permiso de su madre y de su padre), pudo viajar a París para continuar sus estudios en Francia. Durante un año preparó el Certificat d’aptitude au professorat de l’enseignement du second degré (CAPES, Certificado de aptitud para la enseñanza secundaria) y la Agrégation de Mathématiques (Concurso de agregación en Francia que da acceso a la docencia en la enseñanza pública), concurso que superó en 1961. Para ella, como tunecina, era extraño estar en Francia en plena guerra de Independencia de Argelia. De hecho, pasó su examen oral para la Agrégation durante la crisis de Bizerta.
Regresó entonces a su país, y fue recibida con honores por las autoridades: se había convertido en la primera persona tunecina en obtener la Agrégation en matemáticas. Y comenzó a partir de entonces su etapa docente dividida, al principio, entre la enseñanza secundaria (impartió matemáticas en el mismo centro en el que ella había estudiado) y la universitaria (como asistente en la Facultad de Ciencias Matemáticas, Físicas y Naturales, fundada un año antes).
Pero deseaba seguir investigando en matemáticas. Y lo consiguió, defendiendo su tesis doctoral en 1965 (Sur quelques théorèmes globaux en géométrie finslérienne) en París. Fue la primera mujer tunecina en conseguir ese grado. En 1966 publicó los resultados de su tesis en la revista Annali di Matematica Pura ed Applicata, en un extenso artículo de 47 páginas. Su trabajo se centró en la teoría de espacios de Finsler, una generalización de las variedades riemannianas.
Y, de nuevo, regresó a Túnez, donde impartió docencia hasta su jubilación en la Facultad de Ciencias. Formó a generaciones de estudiantes en esa materia que tanto la apasionaba.
Reconocida en su país
En 2017, la Asociación de Mujeres Matemáticas de Túnez creó el Premio Internacional Fatma Moalla de Divulgación de las Matemáticas para reconocer contribuciones destacadas en la presentación de investigaciones matemáticas de forma accesible al público general. El premio se otorgó por primera vez en 2018.
Además, en 2023 Fatma Moalla fue una de las veintitrés mujeres homenajeadas en la Exposición Nacional de Sellos Postales «Tunisiennes 2«. Esta actividad fue organizada por el Ministerio de la Familia, la Mujer, la Infancia y la Tercera Edad en colaboración con Correos, con motivo de la celebración del Día Nacional de la Mujer Tunecina (que se conmemora cada 13 de agosto).
A aquellas personas que se acercan a las matemáticas para estudiarlas, Fatma Moalla les aconseja trabajar duro… y leer:
Hay que estudiar las clases al detalle y, sobre todo, consultar tantos libros como sea posible relacionados con las clases, ya que estas no son suficientes. ¡Ni mucho menos! ¡Viva la lectura! En resumen, trabajar al máximo es lo que cuenta.
Entrevista, 2017
Un buen consejo, sin duda.
Referencias
- John J. O’Connor and Edmund F. Robertson, Fatma Moalla, The MacTutor History of Mathematics archive, St Andrews University, 2019
- Haithem Haouel, L’Entretien du Lundi avec Fatma Moalla, première tunisienne agrégée en Mathématiques et ayant obtenu un Doctorat d’Etat en Mathématiques. «Travailler le plus, c’est ce qui compte!», La Presse de Tunisie, 23 enero 2017
- Fatma Moalla, Wikipedia
Sobre la autora: Marta Macho Stadler es profesora de Topología en el Departamento de Matemáticas de la EHU y editora de Mujeres con Ciencia
