El descubrimiento de la inducción electro-magnética (1)

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Armado con la idea de la existencia de “líneas de fuerza” de los campos eléctrico y magnético, Faraday se unió en cuanto tuvo ocasión a la búsqueda de una forma de producir corrientes eléctricas usando el magnetismo.

Dispersas en sus diarios a partir de 1824 hay descripciones de experimentos que hacía en cuanto tenía una oportunidad habida cuenta del veto que le impuso Davy para trabajar en electro-magnetismo. Todas estas descripciones acababan de forma parecida: “exhibited no action” (no presentó ninguna acción) o “no effect” (ningún efecto).

A partir de finales de 1829, Faraday puede retomar de forma sistemática su investigación de los fenómenos electro-magnéticos y en 1831 llegó el gran descubrimiento. Aunque, con tanta gente interesada en estos fenómenos, con publicaciones, conferencias y correspondencia abundante entre científicos, cabía esperar que más de un investigador llegase a los mismos resultados casi al mismo tiempo trabajando independientemente, como así ocurrió. Faraday no fue el primero en producir electricidad a partir del magnetismo.

La inducción electro-magnética, esto es, la producción de una corriente eléctrica por el magnetismo, fue descubierta por el estadounidense Joseph Henry. En esa época Henry enseñaba matemáticas y filosofía natural en la Academia de Albany (lo que hoy llamaríamos un instituto de secundaria), en el estado de Nueva York. Los profesores de una academia se suponía que se dedicaban exclusivamente a la enseñanza y actividades relacionadas. No había tiempo para la investigación. Por ello Henry tuvo poco tiempo para continuar trabajando con el descubrimiento que había hecho en su mes de vacaciones. No pudo publicar su trabajo hasta un año más tarde. En ese lapso de tiempo, Faraday había hecho un descubrimiento similar y publicado sus resultados. Para consuelo póstumo de Henry, la unidad de inducción eléctrica lleva su nombre.

Pero, con justicia, Faraday se considera como el descubridor de la inducción electro-magnética y no solo porque publicase antes sus resultados. Hizo mucho más: llevó a cabo experimentos exhaustivos sobre todos los aspectos del fenómeno. Sus primeros experimentos y sus ideas sobre las líneas de fuerza indicaban que una corriente en un cable podría inducir de alguna manera una corriente en un cable próximo. De hecho, Oersted y Ampere habían demostrado que una corriente eléctrica continua producía un campo magnético continuo alrededor del circuito por el que circulaba la corriente. Quizás una corriente eléctrica continua se podría generar si se colocaba un cable cerca o alrededor de un imán potente. O podría aparecer una corriente continua en un cable si en la proximidad había otro por el que circulase una corriente lo suficientemente grande. Faraday intentó todas estas posibilidades en distintos dispositivos, sin éxito.

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La solución que Faraday encontró en 1831 fue, parcialmente, un accidente. Estaba experimentando con dos trozos de alambre que había enrollado en una pieza de hierro en forma de anillo. Se dio cuenta de que aparecía una corriente en uno de los trozos, llamado después el “secundario”, cuando se establecía una corriente en el otro trozo, el “primario”. Pero el fenómeno aparecía solo en el momento en el que se establecía la corriente, duraba solo un instante. Tan pronto como había una corriente continua estable en el primario, la corriente en el secundario desaparecía. Cuando desaparecía la corriente en el primario, por un instante, volvía a aparecer la corriente en el secundario. Reflejó su hallazgo en su diario de laboratorio el 29 de agosto de 1831.

El descubrimiento de Faraday se podría expresar así:

Una corriente en un cable estacionario puede inducir una corriente en otro cable estacionario solo mientras la corriente está cambiando. Una corriente continua en un cable no puede inducir una corriente en otro cable.

Faraday no se contentó con solo observar e informar de su dispositivo accidental y de su importante resultado. Usando su idea de las “líneas de fuerza”, se dispuso a encontrar los principios básicos implicados en la inducción electro-magnética.

Sobre el autor: César Tomé López es divulgador científico y editor de Mapping Ignorance

4 Comentarios

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IñakiIñaki

Buenas noches;
Leo con especial atención esta serie dedicada al electromagnetismo. Me trae viejos (y agradables) recuerdos. Esta escrita de una forma amena e interesante. Quizá falta alguna reseña en lo relativo al aspecto personal de los investigadores (como por ejemplo bajo que circunstancias vivieron y qué les movió a investigar). El caso de Faraday me parece especialmente interesante ya que nació pobre en una sociedad en la que nacer pobre significaba una condena prácticamente segura a la pobreza y a la ignorancia. Faraday consiguió al parecer una cierta fortuna en lo económico y grandes cotas de conocimiento. Un tipo muy interesante.
Saludos y gracias.

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[…] Armado con la idea de la existencia de “líneas de fuerza” de los campos eléctrico y magnético, Faraday se unió en cuanto tuvo ocasión a la búsqueda de una forma de producir corrientes eléctricas usando el magnetismo. Dispersas en sus diarios  […]

Ruben_FraileRuben_Fraile

Supongo que la última fecha es una errata, la de que lo escribió en su diario en 1931, será 1831.

César ToméCésar Tomé

Efectivamente, era una errata, ya corregida. Muchas gracias.

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